Julio Oscar, casado, de 48 años
de edad, residente en la provincia de Buenos Aires, se trasladó a La
Pampa, durante el mes de Julio del 2005, para reencontrarse con su hermana Rosa,
luego de más de 20 años de separación.
Su organismo se halla resentido debido a la dura vida de campo, a una operación
en un pulmón sufriendo el restante filtraciones por ventear semillas
dentro de los silos y otra operación en su pierna derecha que le producía
cierta renguera, debido a una contracción muscular permanente; había
sido intervenido quirúrgicamente en el Hospital Penna de Bahía
Blanca.
En casa de sus familiares y, en oportunidad de hallarse solo mirando televisión
en el Comedor, se produce un corte de luz apareciendo súbitamente a un
costado del aparato que se hallaba instalado en un soporte elevado, sobre la
pared, una luminosidad esférica de unos 10cms. de diámetro y de
llamativos colores la que, luego de unos pocos segundos desaparece; al retornar
la energía eléctrica y sumamente intrigado Julio Oscar procede
a cenar, ver nuevamente televisión acostándose posteriormente
(eran las 22:30hs aproximadamente).
A los pocos días y mientras quitaba el empapelado de la pared, trepado
a una escalera, comienza su cuerpo a sufrir temblores, los que persisten hasta
la cena, por lo que decide irse a la cama.
Eran las 22hs y se hallaba nuevamente solo; las causales de los temblores: desconocidas.
Una vez en su dormitorio apaga el velador y es cuando, sobre el taparrollos
del ventanal aparece una luminosidad muy blanca y de unos 40cms de diámetro,
la que disminuyendo su tamaño se instala sobre su cuerpo, a unos pocos
centímetros, recorriéndolo, subiendo y bajando suavemente desde
la cabeza a los pies, mientras en su mente se instalan pensamientos, expresiones,
según sus propias palabras:”…me querían llevar…”.
Al día siguiente por la mañana y ante el silencio, ya que Julio
acostumbraba a madrugar, Rosa se acerca a la cama comprobando que éste
se hallaba en estado de inmovilidad y no respondía a los estímulos
y a sus preguntas, evidenciando una elevada temperatura corporal.
Luego de un cierto tiempo Julio puede abrir sus ojos e intentando articular
palabras en forma coherente, le manifiesta a su hermana:”…me vinieron
a buscar, me querían llevar y vos no estabas…”.
Escéptico por naturaleza no comprendía la experiencia vivida ni
recordaba detalles que le permitieran sacar o arribar a conclusión alguna.
Tratando de olvidar lo ocurrido Julio continuó con su vida cotidiana,
comenzó a caminar con mayor frecuencia y por tramos de mayor extensión
a la vez que utilizaba también la bicicleta...
Es de mencionar que la contracción muscular de la pierna afectada le
impedía caminar con normalidad y su deficiencia pulmonar solo le permitía
recorrer el largo de una cuadra en dos o tres tramos, debiendo detenerse para
recuperar aliento y energía.
Su peso fue aumentando, sus desplazamientos fueron normalizándose observándose
solo una ligera renguera.
Hallándose en un Establecimiento Asistencial decide regresar a la casa
caminando donde arriba luego de más de una hora y media de marcha, recorriendo
una distancia aproximada a las 40 cuadras, haciendo solamente una parada para
recuperar sus fuerzas.
Luego de tres meses, Julio regresa a su pueblo natal con su organismo casi restablecido
y un notorio cambio que fue desde un gran escepticismo y una total falta de
fe, a la utilización, en forma permanente, de un rosario que le fuera
obsequiado por sus familiares.
¿La inusual experiencia vivida incidió en su vida? Indudablemente
sí teniendo en cuenta los antecedentes enunciados.
Producido por: Raúl Oscar
Chaves del “Ciufoslapampa”.-