EL
"ARDA VIRAF NAMAK",
¿
FUENTE IRANIA DE "LA DIVINA COMEDIA"?
(Sergio
Fritz Roa)
1.-
UN CAPITEL QUE UNE OCCIDENTE Y ORIENTE
En
la iglesia de S. Isidoro de León, España, hay un enigmático capitel donde
una mujer y un hombre son puestos cabeza abajo por un demonio.(1) El estilo
arquitectónico del inmueble se ubica dentro del arte románico, habiendo sido
construido hacia 1063.
La
misma pavorosa imagen es descripta en un antiguo texto zoroastriano que relata
un viaje a las regiones celestiales e infernales. Su nombre, Narración de Arda Viraf (Arda Viraf Namak).
Allí se indica lo siguiente:
"Yo también vi a las almas de
varios hombres y varias mujeres quienes estaban suspendidos cabeza abajo, en el
infierno..."
La semejanza es evidente, y no exige mayor
análisis.
Más de dos siglos después, en la obra de Dante Alighieri, La Divina
Comedia, encontramos visiones casi idénticas. Así, en Infierno, Canto XIX,
24-26:
"
Fuera del borde, el pecador echaba
las
piernas y los pies vueltos arriba,
y
el resto bajo tierra se ocultaba..." (2)
Y en Infierno, Canto XXXIV, 66-67:
"
De esos cabeza abajo, en otro
lote,
el
que pende del negro befo es Bruto..."(3)
Si ni la Biblia ni los padres de la Iglesia fueron explícitos en la
descripción de los castigos infernales, ¿cómo es posible que los capiteles
románicos españoles estén plagados de minuciosas representaciones de tales
torturas?
Solo recién con Dante Alighieri (1265-1321)
encontraremos una descripción literaria detallada de lo que es infierno y cielo,
con plena enumeración de las sanciones que se practican en el
primero.
Además,
si el Purgatorio hallará una aprobación eclesiástica hacia el S.XV, ¿cómo se
entiende que cinco siglos antes, figurara en las esculturas de los capiteles de
España?
La
creencia en el Purgatorio, sin embargo, no era desconocida antes de la
construcción de las iglesias románicas hispanas, para zoroastrianos y
musulmanes. ¿Es factible, entonces, una influencia oriental? ¿Y si es así, cuál
habría predominado en Europa? ¿La mazdeísta o la mahometana?
O,
¿será que la Tradición al ser Una, aunque diversas sean las formas
tradicionales, es unánime en sus conceptos fundamentales (lo cual no implica
negar intercambios respecto de aspectos secundarios)?
Las
interrogantes se suceden de forma vertiginosa. Sin pretender resolverlas todas,
acerquémonos a algunas de sus posibles respuestas.
2.-
FUENTES ORIENTALES DE "LA DIVINA COMEDIA"
Cuando
el padre Miguel de Asín Palacios (1871-1944) escribió
en 1919 La Escatología Musulmana en
la Divina Comedia, generó de
inmediato un interesante debate acerca de las fuentes islámicas de La Divina Comedia. Es más, hoy se conoce
casi exclusivamente al erudito español por su aporte en este vital asunto
(4).
Ciertamente
el viaje nocturno de Mahoma, que
se encuentra en la azora XVII del
Corán, como algunos hadices, constituyen un material
revelador en favor de las tesis de Asín Palacios.
No obstante lo anterior y sin pretender descartar el alto grado de influencia
de la cultura y religiosidad musulmanas en varios aspectos de la Divina Comedia, creemos que hay una vertiente
espiritual seguramente anterior, mucho más evidente en puntos específicos,
a la cual casi ningún autor se ha atrevido siquiera a mencionar (5),
lo cual nos revela la gran ignorancia que existe aun en medios occidentales
de una forma de espiritualidad tradicional abundante en profunda metafísica
y poético simbolismo. Nos referimos al Zoroastrismo, y a la Narración de Arda Viraf (Arda Viraf Namak) (6).
Por tanto, no se crea que el presente artículo niega la influencia de la
rica cosmovisión musulmana en la obra dantina.
Simplemente, intenta mostrar una forma tradicional anterior, que pudiera haber
nutrido el universo de Dante. Debe quedar claro, además, que investigaciones
como la emprendida por el padre Miguel Asín de
Palacios hace casi un siglo, o, la más humilde, dirigida por nosotros en esta
oportunidad, no pretenden cuestionar el valor de una obra irremplazable como es
La Divina Comedia, de por sí
majestuosa en estilo, rica en calidad, y, lo que es primordial, instructiva de
la verdadera sabiduría tradicional. Por el contrario, sentimos que existe real
utilidad en unos tales trabajos, dado que permiten acercar una específica forma
tradicional (como es el Catolicismo, al cual se circunscribe la obra de Dante) a
otras expresiones del Espíritu, como son el Islam o el Zoroastrismo; a la vez
que sirven para demostrar que la Tradición siendo amplia en posibilidades, sin
embargo es Una en cuanto a Verdad.
3.-
LA "NARRACIÓN DE ARDA VIRAF"
Si
bien es cierto el texto de la Narración
de Arda Viraf no contiene una fecha exacta de
su escrituración (7) ,
es indudable que ésta es posterior en no muchos años a la invasión de Persia
de parte de aquel al cual los mazdeos denominaban "Alejandro el Romano" (8)
, a quien se hace referencia como causante de asesinatos de sacerdotes
(mobeds, herbads, dasturs),
de la destrucción de archivos, etc. (9)
Debido a estos fatídicos hechos - indica la Narración - se fue perdiendo el sentido
original de la religión, no habiendo en Irán legisladores ni sacerdotes
competentes.
"Y
después de eso, hubo confusión y desconfianza de unos con otros, entre la
gente del país de Irán. Y entre ellos no había Patrón, legislador, ni líder,
ni Dastur que estuviera realmente inmerso en la
religión, y llegaron a dudar acerca de Dios; y religiones de varios tipos
y diferentes formas de creencias, escepticismo ..."
(10).
Frente
a ello, se realizó un llamado a los devotos para que concurrieran a la Casa
del Fuego de Frobag, y determinaran
los siete (11) hombres
más puros. Aquéllos a su vez deberían elegir a tres, y éstos a uno. El seleccionado
será Arda Viraf, a quien se le encomienda la misión de viajar "al lugar de los píos y al de los impíos" (12)
, a fin de conocer si los ritos celebrados por los persas acercaban
al hombre a Ahura Mazda (el Señor de Sabiduría; Dios)
o a los demonios.
Luego
de una preparación, que ha de significar el logro de la necesaria pureza física y mental, y que se expresa
a través de las oraciones, la presencia de perfumes, la limpieza, y la recepción
de tres copas con vino y una especie de narcótico (13)
, el alma de Arda Virad
se aleja de su cuerpo, atraviesa el Puente Chinwad, para ingresar a las regiones
que solo los muertos pueden conocer.
En
su viaje lo acompañarán dos seres espirituales: Srosh y Adar. Junto a ellos, Viraf tomará
conocimiento de los premios y recompensas que existen en el cielo, los castigos
que se efectúan en el infierno y cómo es el purgatorio. Sabrá cuáles son las
obras más pías y cuáles los pecados.
Así,
sublimes serán las almas de quienes siguieron los ritos y apoyaron la religión
(Capítulo XIV, 3) y sufrirán horribles castigos quienes cometen perjurio,
sodomía, o maltrataron a los seres vivos (humanos o
animales).
Cuando
Viraf ya ha
visitado el purgatorio, el cielo, y luego el infierno, será conducido a la
Asamblea de Ormuzd (Ahura Mazda), ubicada en la Morada de los Cantos, donde se
encuentran además los Amesha Spentas o
Arcángeles. Allí, Ormuzd le
dirá:
"Habla
tú hasta el fin, Arda Viraf, a los Mazdayasnians (14)
del mundo, así: "Sólo hay un camino de piedad, el camino de la primitiva religión,
y todas las demás vías son todas no vías. Toma aquella vía la cual es de la
piedad, y no salgas de ella ni en la prosperidad, ni en la adversidad, ni
en ningún momento; y practica buenos pensamientos y buenas palabras y buenas
obras; y permanece en la misma religión la cual, recibida de mí, Spitaman Zartosht (15)
y Vishtap (16)
esparcieron en el mundo, y mantén la ley, pero abstente de lo impropio...
Sólo quien en el mundo practica
la piedad y realiza sus deberes así como también buenas obras, sólo él no
se mezcla con el polvo..."
Por
fin, luego de siete días y siete noches, Viraf cumple con su orden, llevando a los mazdeos la enseñanza
verdadera acerca de la religión y de aquello que debe hacerse para mantenerla
viva.
4.-
SEMEJANZAS ENTRE LA "NARRACIÓN DE ARDA VIRAF" Y "LA DIVINA
COMEDIA"
De
la sola lectura de este resumen de la narración de Arda Viraf,
pueden apreciarse las grandes semejanzas entre ésta y La Divina Comedia. Nuestra intención no es
dar una enumeración y descripción detallada de dichas similitudes, sino entregar
algunas referencias, que pueden guiar posteriores estudios de la Narración de Arda Viraf.
Entreguemos,
entonces, algunas claves.
a.-
La existencia de un viaje iniciático.
No hay duda posible en cuanto a que ambos textos superan la simple literatura;
yendo más allá incluso de su gran valor poético. Uno de los expositores más
autorizados del pensamiento tradicional del siglo XX, señala con exactitud: "Quien considere a la Divina Comedia de Dante
como una pura fantasía, en realidad no la comprende del todo, y quien la vea
como una construcción conceptual envuelta en ropaje poético no le hace justicia"
(17).
La
obra dantina se debe situar dentro de lo que es el
Arte Sagrado, el cual no sólo busca simetría o belleza formal, sino ante todo y
en primer término la Verdad, de la cual justamente derivará la armonía. Una obra
es verdadera en cuanto se basa en la suprema Realidad y no en los meros
accidentes. De allí que lo fundamental sea entregar verdades tradicionales, y no
científicas ( es decir, hipótesis susceptibles de revisión; lo cual demuestra el
relativismo que domina en las ciencias modernas). Por tanto, su valor no se
funda en una lógica de orden racionalista, sino intelectual, entendiendo por esta
palabra el conocimiento que es develado por el centro espiritual y que se
representa con el corazón.
Al
igual que La Divina Comedia, el
relato de Arda Viraf
entrega datos fundados de manera directa en la Daena Vanguji
(Buena Religión), como los zoroastrianos llaman a su doctrina espiritual, y no
es el mero producto de una fecunda imaginación, ni tiene por fin un goce
estético. Estas obras son instructivas de elementos tradicionales, que la
comunidad para la cual son dadas debe rescatar y sentir en su plena
intimidad.
Así,
describen lo que es un camino iniciático, un verdadero Vía Crucis, que ha de recorrer el
narrador (Dante y Arda Viraf), y que va desde el infierno, pasando por el
purgatorio, al cielo. Los protagonistas son guiados por seres altamente
cualificados (Virgilio y San Bernardo, en el caso de la Divina Comedia; y Sarosh y Adar en la Narración), es decir dotados de pleno
conocimiento del sendero espiritual. Ello es alusivo a la necesidad del Maestro
o Guía espiritual.
El
estudioso Mario Antonioletti en su importante ensayo
sobre La Divina Comedia, hace patente
lo dicho por Burckhardt, e indica la vía seguida
por Dante: "El camino recorrido por
Dante, en la Divina Comedia, es el que los orientales designan como "gnani-yoga", el camino de la contemplación y del conocimiento"
(18) . En efecto,
Dante es guiado por el Maestro (llámese Virgilio o San Bernardo), quien le
muestra las distintas etapas y lugares de toda sincera búsqueda espiritual,
las cuales el iniciado irá conociendo en un camino que es ascendente.
b.-
La presencia de "acompañantes" o "guías" en el peregrinar.
En La Divina Comedia serán Virgilio y
San Bernardo. Una tal elección no es casual. Mientras el primero representa la
sabiduría del mundo antiguo; el segundo, la sabiduría cristiana.
En
el Arda Viraf
Namak, son dos ángeles o yazds (yazatas): Srosh y Adar, quienes guiarán al
narrador. El primero, sin lugar a dudas, es el Yazd o Yazata (ángel) conocido como
Sarosh, y
quien vela por el alma durante los tres primeros días de la muerte. Srosh (en pehlevi), Sraosha o Sarosh, es además
"aquél que oye", un mensajero de
Ahura Mazda. El segundo, es el Atar,
o Atash, de
la lengua persa (Adar es palabra pehlevi), quien
en su cualidad de ángel que representa el fuego, ocupa un lugar central en la
angelología mazdeísta. El elemento ígneo en simbólica zoroastriana es sinónimo
de pureza, luz y sabiduría divina.
Acerca
de Sarosh,
el iranólogo Henry Corbin indica algo que es
revelador:
"Así,
por una parte, el ángel Sraosha vela sobre el mundo
adormecido; es el ángel tutelar y la cima de una sodalidad de migradores que <<velan>>
sobre el mundo y por el mundo..."
(19).
De
esta forma, mientras Adar o Atar es la luz sapiencial que guía y
abriga, Sarosh es el ángel que protege al
hombre durante las pruebas propias del camino
espiritual.
En
un hadiz
que recoge Miguel Asín Palacios (Dante y el Islam. Op. cit., p.32) se
indica que Mahoma es despertado por
dos personas, a las cuales sigue. "Llegados a Jerusalén, comienzan las visiones
de ultratumba".
c.-
El viaje a otros mundos: infierno, purgatorio, cielo.
La búsqueda de la comprensión de las distintas manifestaciones de la Realidad,
necesariamente nos debe llevar a conocer tres aspectos o reinos, que son
infierno, purgatorio y cielo.
Infierno.
Es la etapa o lugar del caos, donde la materia es dura y terrosa. Las sombras
y la muerte dominan. El negro lo simboliza. Aquí Saturno es el astro rector.
La acción es descontrolada y poco fluida, dado el predominio de la materia
densa, poco espiritualizada. De allí que "el
fondo del Infierno es la zona más pétrea y helada de la "tierra"; y esta "petrificación"
del espíritu en sentido negativo (de alejamiento progresivo del dinamismo
espiritual), es operado por la pasión de la soberbia..." (20)
.
Purgatorio.
En la Alquimia es la etapa o lugar de los lavados, las continuas purificaciones
de la materia prima, la que deviene en mercurio segundo.
El
tiempo se encuentra "estacionado". Es el Hamistagan zoroastriano, o sea lo
"eternamente estacionario". La acción y la contemplación están en extraño
equilibrio; por lo que no hay avance ni retroceso espiritual. Allí se hallan
quienes en vida lograron perfecta igualdad de acciones positivas y
negativas.
Cielo.
Aquel que los alquimistas o filósofos por el fuego llaman nuestro rey ha sido coronado. La
inmortalidad y la bienaventuranza son conocidas. La tríada zoroástrica (buenos
pensamientos - buenas palabras - buenas obras) se cumple perfectamente.
Predomina la contemplación, la cual se expresa en la Narración en las alabanzas y el estado
de perpetua paz que sólo en el cielo hallamos.
d.-
Simbología numeral.
El caso de los números 3 y 7 es evidente. Para el texto de Dante, siete son
los pecados, siete las bienaventuranzas, siete los cielos y siete los dones
del espíritu. Ya hemos indicado algunos ejemplos de aplicación de este número
en el libro de Viraf. Respecto del 3, ambos escritos
nos hablan de tres reinos: purgatorio, cielo e infierno; Dante considerará
tres formas de corrupción (incontinencia,
bestialidad, malicia) (21) ;
etc.
Alguien
podría objetar que prácticamente no encontramos en el Arda Viraf Namak, el número 9, que es muy importante para Dante, lo
que se hace evidente tanto en su Divina
Comedia, como en la Vida Nueva.
Siendo el 9 múltiplo del 3, no consideramos que haya necesidad de mayor
profundización; menos contradicción. Agreguemos que los números 3, 7 y 21 son esenciales
en el Zoroastrismo. El Yatha Ahu Vairyo
(la oración con la cual Ormuzd (Ahura Mazda) ataca a Ahrimán (Angra Mainyu)
está compuesto de 21 palabras, como 21 serían los capítulos del Avesta primitivo. En el Ribayats Persa (la correspondencia entre mazdeos
iranios y aquellos que huyeron de la dominación árabe a la India - los célebres
parsis -, que es un compendio de
asuntos doctrinales y cosmológicos) se hace un estudio sobre la analogía entre
dicha oración y los 21 capítulos del Avesta. Notemos que 3 x 7=
21.
e.-
Tipología de pecados y castigos infernales.
Común a la Divina Comedia y a la Narración, es la construcción de una
enumeración, e incluso clasificación, de los pecados y las sanciones a las que
son sometidos quienes se encuentran en el infierno.
El románico y el gótico tomarán unos tales motivos para expresarlos de
forma majestuosa en la piedra.
Al
iniciar este artículo, hemos visto una sorprendente semejanza entre un capitel
español, un extracto de la Narración y La Divina Comedia. Pero, podríamos hallar
aun más. Así, por ejemplo, es común en la escultura y pintura medioeval y
renacentista la siguiente imagen, que encontramos en el Arda Viraf (22)
:
"También vi el alma de un hombre
quien colgaba en plena atmósfera, y cincuenta demonios lo azotaban, por delante,
y por detrás, con dardos serpenteados".
O
esta otra:
"También
vi el alma de un hombre quien, desde la cabeza a los pies, permanecía estirado
en un tornillo de tortura, y mil demonios lo atropellaban con gran brutalidad
y violencia" (23) .
f.-
Otras semejanzas.
Como se ha indicado, no es el objetivo de este trabajo analizar cada una de las
posibles semejanzas entre ambos textos, sino tan solo dar algunos ejemplos
instructivos. Otras similitudes que hallamos son: el simbolismo del puente; el
encuentro con la luz divina; las distintas esferas celestiales;
etc.
5.-
CONCLUSIÓN
Finalmente
una pregunta legítima de hacer: ¿Cómo Dante pudo acceder a esta antigua obra
irania o a su leyenda? He aquí un problema difícil de
resolver.
Una posibilidad sería que a través del contacto con medios musulmanes
iranios (literatura especialmente), nuestro autor haya leído u oído la historia
de Arda Viraf. Ello no es imposible, dado que es conocido el
hecho que Dante accedió a
literatura islámica.
Otra hipótesis: gracias a su cercanía a los templarios, quienes al estar
dos siglos en Oriente, tuvieron trato directo con los custodios de la sabiduría
en dichas tierras, entre otros los Sufís. Muchas hermandades sufíes consideran a
Zarathushtra un verdadero
Profeta, por lo cual son respetuosas de su doctrina.
Una
tercera, debido a su pertenencia a sociedades esotéricas, como los Fieles de Amor, quienes habrían podido
tener vínculos con Persas. Recordemos que la poesía amorosa persa es el ancestro
de la obra de los provenzales y los grandes poetas como
Dante.
Sin
embargo, estimamos que lo fundamental no debe ser tanto el determinar cómo Dante
pudo acceder a la historia de Viraf y su viaje; sino mostrar
cómo distintas formas tradicionales pueden acercarse en sus contenidos y
búsquedas, motivación subyacente de este breve recorrido por fecundas regiones
de la ancestral sabiduría irania y la cristiana occidental, fuentes comunes de
luz y paz.
NOTAS
(1) "Capiteles del primer románico español
inspirados en la escatología musulmana". Francisco Iñiguez Almech. Artículo incluido en el Boletín de la Asociación Española de Orientalistas.
Año 1. Madrid, 1965. pp. 35 - 71. El capitel analizado se encuentra en la
fotografía 4, p. 49.
(2)
La
Divina Comedia. Dante Alighieri. Traducción
en verso de Bartolomé Mitre. Segunda edición, Editorial Sopena Argentina,
S.R.L., Buenos Aires, 1940. p. 61.
(3)
La
Divina Comedia. Dante Alighieri. Op. cit., p. 107.
(4) Otro libro donde Miguel
Asín de Palacios estudia la relación entre la
sapiencia musulmana y la célebre obra de Dante Alighieri es Dante y el Islam (Editorial Voluntad S. A., Madrid, 1927).
Debemos consignar aquí que la tesis del padre Asín de Palacios cautivará a muchos, quienes expondrán, resumirán
o perfeccionarán sus planteamientos. Véase, por ejemplo, Influencia del Islam en La Divina Comedia de Germán Valenzuela
(Instituto Chileno - Árabe de Cultura, Santiago de Chile, 1965).
(5)
Entre estos pocos
autores, cabe mencionar a Blochet ("Etudes sur
l´histoire religieuse
de l´Islam", en: Revue de
l´Histoire des Religions, 1899), el cual es citado de pasada por
René Guénon en El esoterismo de Dante (Editorial
Dédalo, Buenos Aires, 1976. p. 67). Por la poca importancia que da el gran
metafísico francés a esta posible fuente de la Comedia, no hay duda en cuanto al hecho
que éste no tuvo conocimiento directo de la obra persa que aquí comentamos.
(6) El presente artículo
tiene por referencia la traducción inédita al castellano, disponible en
el sitio www.ashavan.cl. Puede emplearse también
la expresión Arda Viraf Nameh. Otra acotación:
Hemos optado en este caso traducir la palabra namak (nameh) por "narración", frente
a la más usual de "libro".
(7) Algunos creen que
fue escrito durante el Imperio Sasánida (224 - 637 d.C). Es factible que se haya transmitido la narración de
Viraf
de manera oral durante muchos años, tal vez siglos, hasta su escrituración
a inicios del reino sasánida.
Lo que sí puede asegurarse es haber sido anterior a la invasión árabe a
Irán.
(8)
Se trata de Alejandro
Magno (355 - 323 a. C.).
(9)
No olvidemos que Alejandro
Magno fue el causante de la destrucción de templos en Irán y del incendio
de Persépolis, donde, sin embargo, aun queda manifiesta parte de la grandiosidad
del imperio persa.
(10)
Narración de Arda Viraf.
Capítulo I, 12-15.
(11) El número siete y
el tres suelen repetirse en la Narración, lo que demuestra el paralelo que hay entre este libro y La Divina Comedia. En el texto en comento,
siete son las hermanas de Arda Viraf, siete los días que dura
el viaje al cielo e infierno, etc. Este número reviste importancia en todo
el zoroastrismo. Así, son siete los Amahraspand o Amesha Spentas (arcángeles), etc. Algo similar ocurre con el número tres;
como se verá más adelante.
(12)
Es decir el cielo
y el infierno.
(13) Casi con toda certeza
el Haoma zoroastriano o Soma hindú.
(14) Quienes siguen a
Mazda. Es decir, los zoroastrianos o mazdeos.
(15)
Zarathushtra, cuyo
apellido es Spitama. El Profeta de la fe mazdea.
(16) Príncipe que se unirá
a la labor espiritual de Zarathushtra. Será uno de los mayores
adeptos del Profeta iranio.
(17)
Ciencia moderna y sabiduría tradicional.
Titus Burckhardt. Taurus Ediciones, S..A., Madrid, 1982, p. 105.
(18) El
simbolismo de la Divina Comedia. Mario Antonioletti. Instituto Chileno - Italiano de Cultura, Santiago
de Chile, 1957, p. 65.
(19)
El
hombre de luz en el sufismo iranio. Henry Corbin. Ediciones Siruela, Madrid, p. 72.
(20) El
simbolismo de la Divina Comedia. Mario Antonioletti. Op. cit.,
p. 64.
(21) Véase La
Divina Comedia. Dante
Alighieri. Op. cit.,
Infierno, Canto XI.
(22) Arda Viraf Namak, Capítulo XXVIII.
(23) Arda Viraf Namak, Capítulo XXXI.