SERGIO
SCHILLING
"A
Casi Todos los Investigadores los Mueve un Interés Emocional, Esperanzados o
Prejuiciados, por lo Paranormal"
Por César Parra
Dice la leyenda que su
interés por la parapsicología nació cuando estaba en el colegio, después de
realizar un estudio sobre hipnosis.
Sergio Schilling, chileno,
joven psicólogo de la Universidad SEK, Premio Robert R. Coly de la
Parapsychology Foundation, no cree en fantasmas. En lo que Sergio cree
fervientemente es en la parapsicología, como una herramienta útil para la
búsqueda de una rigurosa verdad tras lo paranormal. Cree, como Scott Rogo
afirmaba, que “los patrones científicos en el campo de la parapsicología son
mucho más rigurosos que en muchos otros ramos de la ciencia”. Por lo que tiene
fe en que algún día esta tendrá el status de disciplina científica, y "un
lugar seguro y respetabilidad dentro de comunidades científicas".
Desenmascarador implacable de médiums, videntes y astrólogos -tras realizar
complejos experimentos y entrevistas- se confiesa a estas alturas desencantado.
Ha sido asesor de programas
de televisión chilenos y extranjeros sobre parapsicología -de los cuales no
necesariamente comparte sus resultados- y entre sus aventuras se cuenta su
paseo por Colombia entre guerrillas y paramilitares, entre la tribu de los
umbaras, para combatir contra un demonio que resultó ser sólo un parásito que
se alojaba en el cerebro de toda la comunidad, provocando una ola de suicidios
inexplicables. Con ustedes Sergio Schilling.
P:
Alguna vez llamaste a la parapsicología la "Ciencia de la Esperanza"
¿Por qué?
R: Fundamentalmente, porque
esta ciencia más que ninguna otra, se relaciona con la ideología, las creencias
de las personas. La existencia del
fenómeno parapsicológico, llevaría a otro nivel las esperanzas y
expectativas de trascendencia, que están en el origen de la gran mayoría de las
culturas. Por otro lado, la existencia de psi, implicaría un cambio radical a
nuestra manera de interacciones con los demás, más que de un modo tecnológico
(actualmente con nuestros avances en telecomunicaciones), de un modo ético. Es
decir, si todos estuviésemos “interrelacionados”, por estas supuestas
capacidades, deberíamos tender a modelos socioeconómicos más colectivistas.
Seria el fin, posiblemente, de nuestra actual conducta individualista. En otras
palabras, la parapsicología pone a prueba científica las esperanzas de la
gente, sus credos o dogmas (inmortalidad del alma, reencarnación, todo tipo de
supuestos milagros, etc.), en los que se basan como modelo paradigmático de
representar el mundo.
Así también los escépticos
(no existe alma, ni milagros, son todos productos de nuestros mecanismos de
defensa psicológicos, para una mejor supervivencia del individuo ante un mundo
hostil e incierto, por ejemplo) se juegan dogmáticamente sus supuestos en el
estudio del tema. En esta “ciencia”, ves fácilmente qué mueve a cada uno de sus
investigadores y los dogmas que todos, sin excepción, hacemos al estudiar los
fenómenos. Siempre los investigadores van con una expectativa previa y a casi
todos los mueve un interés emocional por estos temas, esperanzados o
prejuiciados de lo que están estudiando.
P:
El objetivo del Centro de Investigaciones Parapsicológicas de la Universidad
Diego Portales era certificar científicamente capacidades paranormales ¿qué se
logró finalmente?
R: No llegamos a ninguna
respuesta concluyente respecto a la existencia de tales fenómenos, en el
sentido más estricto del concepto. Sin embargo logramos múltiples
publicaciones, producto de nuestra labor, que explican elementos psicosociales,
biológicos, medioambientales y físicos -disculpa mi pobre delimitación lingüística de estos términos,
pero es a favor de una síntesis de la pregunta- de las experiencias “paranormales”
que investigamos en la Unidad.
P:
¿Cómo fue tu experiencia de trabajar como asesor del programa Fenómenos de
canal 13? ¿Había conflictos entre lo que te habría gustado mostrar y lo que
finalmente se emitió?
R: La experiencia como
asesor de contenido fue muy desgastadora para mí, pero igualmente interesante,
y ha marcado mi trabajo posterior. Respecto a la otra pregunta -los conflictos
entre lo emitido y lo mi opinión de los casos y temas- te digo que estoy
absolutamente en desacuerdo con el producto final. Pero creo que eso es tan extenso,
que daría para otra entrevista. En pocas palabras, con estas experiencias
-también con “Factor Desconocido”, serie de Discovery Channel que asesoré-
aprendí que los medios intentan buscar espectacularidad, empobreciendo el
debido rigor frente a los temas.
P:
En 2003, en pleno boom mediático de la figura de Alejandro Ayún -quien decía
tener visiones de personas muertas-, organizaste un experimento para medir sus
"poderes", específicamente una eventual capacidad de diagnosticar enfermedades. ¿Hubo resultados
concretos?
R: Ninguno. El Sr.
Alejandro Jiménez (su nombre verdadero) no realizó la serie experimental en la
que él aceptó participar y que comprendía 40 casos clínicos en los cuales él
daría un diagnóstico. Sólo realizo una serie exploratoria con seis casos, de
los cuales no se desprende ninguna de las facultades extraordinarias que dice
poseer.
P:
Tus investigaciones siempre han diseccionado el fenómeno paranormal a través de
ciencias "duras", como física, biología. ¿Qué rol le asignas a las
ciencias sociales dentro de la investigación de lo paranormal? Esto
considerando que siempre te has inclinado por una visión holística del
fenómeno.
R: Las ciencias sociales,
tales como las “duras” son igualmente necesarias para dar cuenta de las
experiencias que describen los sujetos estudiados. Cada una aporta un nivel
explicativo diferente y complementario a las raíces de este tipo de pensamiento. Generalmente,
las que llamas ciencias “duras”, tienen la ventaja de entregar una
aproximación metodológica y resultados más concretos que las ciencias sociales.
P:
¿Crees importante detenerse y observar el devenir histórico de la
parapsicología?
R: Esta es una disciplina
llena de altos y bajos, en su aceptación frente al resto de la investigación
científica. A partir de los elementos
elaborados por estos investigadores, se han hecho aportes indirectos a la
metodología, sociología, psicología y neurociencias, principalmente (por
ejemplo, Hans Berger, inventor del Electroencefalograma en los años treinta,
esperaba con su creación descubrir las ondas telepáticas, no lo consiguió, pero
entregó una tremenda herramienta, a la investigación en neurociencias). La
parapsicología constantemente pone a prueba tecnologías un tanto extravagantes
para su época, en busca de encontrar lo que busca, y permite adelantarse a
procedimientos, que luego se adaptan a otras esferas de la ciencia. Sin
embargo, de lo que estudia, no aporta datos definitivos, por lo que su valor es
más bien un subproducto fortuito de sus nuevos intentos de estudio.
P:
Eres partidario de explicar las apariciones de fantasmas con la teoría del
infrasonido ¿En qué consiste esta teoría? ¿Sirve para explicar todas las
apariciones?
R: Sí. Creo que responden a
un buen número de ellas. Los sonidos de frecuencias menores a los 20 Hz son
inaudibles para los seres humanos, pero generan alteraciones somáticas, como
visión periférica borrosa, mareos, dolor de cabeza, angustia, hiperventilación,
las que pueden interpretarse subjetivamente como apariciones. Generadas porque
la frecuencia resonante de nuestros órganos, esta dentro de la escala de
frecuencias de los 1 a 20 Hz. La ”frecuencia resonante”, es la frecuencia
natural de un objeto, el mínimo umbral de energía que necesita para vibrar.
Sin embargo, el infrasonido
por si solo no explica el fenómeno. Entran en juego factores psicológicos y
culturales, también, por nombrar sólo algunos.
P:
Eres psicólogo ¿qué tipo de experiencias paranormales pueden ser explicadas por
dolencias mentales?
R: Esta respuesta, para hacer
justicia a todas las hipótesis diagnósticas, propias de estos relatos, es tan
extensa, que me es imposible responderla aquí. Sólo diré que varios subtipos de
esquizofrenia, epilepsias (entre ellas, la más popular en estos casos, consiste
en la que afecta el lóbulo temporal), infecciones víricas, parasitarias,
bacterianas, metabólicas, abuso de sustancias y trastornos de tipo disociativo,
están implicadas en las experiencias de los sujetos que reportan fenómenos
paranormales.
P:
El belga Bertrand Meheust en su libro "Somnambulismo et mediumnité"
vuelve sobre la vieja polémica del sonambulismo magnético, un estado diferente
al de la hipnosis, a pesar de que Charcot finalmente los homologa.
Algunos
hechos del sonambulismo reivindicados por los magnetizadores chocaban
frontalmente con la imagen del hombre elaborada por la Filosofía de las Luces,
ya que sugerían la existencia de unas facultades cuyo funcionamiento se
desconocía por completo. El mero hecho de que existieran representaba un
desafío para la ciencia oficial. En fin, ¿crees que la ciencia ha pecado a
veces de "desdén" frente a hechos de difícil interpretación?
R: Creo que
lamentablemente, es una realidad y tenemos que entenderla, dado que la ciencia
es un subproducto de nosotros mismos, por lo que es susceptible a múltiples
fallas, en su práctica y desarrollo.
P:
Según tu experiencia, los casos en que la experiencia fantasmal es personal se
remite a sensaciones que pueden ser explicadas de modo racional. Pero ¿qué pasa
con los casos de fantasmas que han sido vistos por diferentes personas, en
circunstancias distintas?
R: Existen numerosos
experimentos en el área de la psicología social que muestran que ante
situaciones donde los sujetos se enfrentan a experiencias objetivamente
inestables, donde se carece de cualquier punto de comparación posible, respecto
a la estimulación de nuestro campo perceptual, estos describen sus
percepciones, a partir del juicio de otros, de un colectivo.
Es decir, si alguien esta
en un lugar, donde existe la creencia de que existe una “aparición”, lo más
probable, es que si describe una situación, en la que se podría estar recibiendo un estimulo
del que no tiene un registro claro, dado que las percepciones están
empobrecidas (en la oscuridad, por ejemplo), es de esperar que exista una
influencia importante de la expectativa, conocimiento previo de las “historias”
del lugar y marco cultural en un posible relato fantasmal, que este nos este
reportando.
Los experimentos
desarrollados desde la década de los 30’, con interés de estudiar el
establecimiento de normas colectivas, han demostrado que la gente, ante
situaciones ambiguas, cree mas en las verbalizaciones de otro (especialmente si
este es significativo para la persona) que en su registro perceptual puro.
Cuando se colocan actores,
en estas pruebas, que inducen juicios de lo que esta ocurriendo (que son
erróneos, respecto al registro objetivo de lo que esta sucediendo) las personas
prefieren creer en lo que dice el grupo (descripción verbal de la experiencia)
y no en sus sentidos (registro “duro” de lo sucedido).
P:
¿Qué opinión te merecen las apariciones en casos de crisis descritas por G.N.M
Tyrrel y Flammarion?
R: En mi opinión, estas
carecen de elementos demostrativos de la existencia del fenómeno, que
describen, más bien, son útiles como un registro fenomenológico (subjetivo) de
la experiencia. La razón es que en varios casos descritos por Tyrell, en su
libro “The Personality of Man”, por ejemplo, son absolutamente distintos al
relato tipo descrito por Tyrrell (creo que seria muy largo explicar aquí
cuales, pero James Randi da cuenta de unos pocos). Creo que sus descripciones
-Flammarion y Tyrrell- no merecen ser colocadas como prueba de nada, por lo que
no creo necesario extenderme en opinar respecto a las categorizaciones
descritas por ellos, dado la debilidad de los casos que establecen estas.
P:
El argentino Alejandro Agostinelli, interpretando a John Keel, dice "los
fantasmas apocalípticos que sacuden las sábanas en la oscuridad, hablan de
mundos que emprenden la fuga cada vez que alguien pretende espiarlos a través
de la mirilla de la razón". ¿Crees que lo paranormal es un fenómeno que se
escapa, que es inasible finalmente?
R: No lo sé... depende de
qué entiendas por “paranormal”, si quieres la prueba de alguna otra realidad,
tal vez comparto la reflexión, pero si nos referimos a la búsqueda de lo
“paranormal” como una experiencia humana -que no necesariamente responde a
causas “sobrenaturales”, sí tal vez a causas comprensibles dentro del dominio
de las disciplinas científicas actuales- ahí sí que llegas a respuestas
concretas de qué sucede y por qué en
estos casos; que aportan a nuestra comprensión de la naturaleza y el ser
humano. Bajo ese supuesto, sí se han logrado importantes hallazgos.
P:
Dentro de las explicaciones globales del fenómeno psi, ¿consideras un aporte el
orden implicado de Bohm y el universo holográfico de Pribram?
R: A Bohm no, porque lo que
él hace es una interpretación distinta de la teoría cuántica, pero no aporta
pruebas reales a su nuevo modelo o qué explica este, que no logra la
interpretación convencional de la teoría cuántica. Utilizando el principio de
parsimonia, creo que la explicación de Bohm elabora múltiples constructos para
validarse, complejos e inoficiosos, por lo que no sirve como mejor teoría
explicativa, tampoco aporta suficientes modelos matemáticos, para sustentar su,
podríamos llamarla, “reflexión filosófica”. Por lo mismo, si es inútil en el
campo de la física, menos aún nos sirve como metáfora, explicación o lo que
sea, del supuesto fenómeno psi.
Pribram, desde otra
disciplina base, la neurociencia, intenta explicar la memoria, gracias a un
modelo holográfico y luego extrapolarlo a un funcionamiento más global,
incluyendo elementos de la teoría cuántica.
Pero nuevamente, no tenemos elementos en los datos, o experimentos, que
permitan sustentar su teoría sobre otras actuales, de cómo funciona la memoria
o la percepción. Si no sirve ahí ¿por qué sí serviría para explicar “psi”?
P:
Según el físico Michael Talbot “Si los bloques de construcción subatómicos de
los objetos materiales no poseen las características de los objetos materiales,
¿qué grado de realidad tiene el mundo en el que vivimos?”. ¿Qué opinas que
nuestro mundo tridimensional cotidiano sea sólo la punta de un gran iceberg,
cuyo bloque sumergido sería lo cuántico?
R: Es una bonita reflexión
de su libro “mas allá de la teoría cuántica”, pero "más allá" de eso,
no veo elementos para aplicar en una investigación. Talbot nos habría ayudado
dando menos retórica y aportándonos a como cree el que deberíamos develar el
"misterio" que el propuso.
P:
¿Como psicólogo adhieres a la teoría concreta de que es el lóbulo temporal el
lugar implicado en la fenomenología paranormal (Michael Persinger, 1989)?
R: Absolutamente. Estos
hallazgos vienen de una línea de investigación del destacado neurólogo Wilder
Penfield en los 50, en operaciones exploratorias, a cerebro abierto con
pacientes epilépticos conscientes en la operaciones, ahí se empezó a observar
un vinculo entre el área temporal y las experiencias de despersonalización
(como las “experiencias fuera del cuerpo”, por ejemplo). Ahora sabemos con
exactitud las áreas cerebrales relacionadas con las sensaciones o registros que
los pacientes describen como “paranormales”.