LACRIMACIONES

Lágrimas en imágenes sagradas

 

 

María llora porque sus hijos no la aman. Este puede ser el más grande dolor que experimente una madre en vida y si su vida ha sido motivo de amor, más grande entonces el dolor. El llanto, sería una manifestación de  preocupación y de amor.

 

 

Rosa Mística, llora en Brasil.

 

En el mensaje del Papa Pío XII del día 14 de Octubre de 1954 en Siracusa, Italia, donde una imagen del Corazón Inmaculado de María lloró durante cuatro días, expresó; ¿Entenderán los hombres el misterioso mensaje de esas lágrimas? ¡Oh lágrimas de María!, en el Gólgota lloró de compasión por su Hijo Jesús y de tristeza por los pecados del mundo. ¿Llorará ahora por las nuevas llagas con que se ve herido el Místico Cuerpo de Cristo? ¿O por sus muchísimos siglos que en el terror y el pecado han perdido la vida de la gracia, ofendiendo gravemente la Divina Majestad…?

 

Porque nos es tan difícil creer, entender y comprender estos eventos, si casi todos profesamos alguna creencia?.

 

Será acaso un motivo de conveniencia o es porque los medios de comunicación nos han bombardeado con tantas imágenes de ficción que ya no sabemos cual es real o mejor dicho que es real?.

 

Estamos viviendo en un momento en donde se nos dice que todo lo que se vea como extraordinario o irreal es un montaje y no existe. Creo que con ello hemos perdido la capacidad de admiración y además un poco de sensibilidad. Es una reflexión que cada uno debe hacer y pronto.

 

Muchos dirán y también es muy respetable, que la gran mayoría de estos sucesos son un fraude, muchos de ellos hasta planeados por la Iglesia para conservar el poder de mando sobre la masa que cada día resulta más incrédula. Esa también es una posibilidad.

 

Pero ¿Qué pasa si no es así?. Si las imágenes lloran sin manipulación externa como se ha concluido por la ciencia en varios de estos eventos, que haremos nosotros, entonces?.

 

La gran pregunta ha sido ¿Por qué llora la Virgen?, Porque llora Jesús, o el Niño?, por que podría ser. Si tenemos la respuesta a esa interrogante, entonces, ¿Por qué sigue llorando?.

 

 

Rosa Mística, llora en Bélgica.

 

María es en el cielo eternamente feliz y no sufre dolor ni tristeza; pero sus lágrimas no son por ella sin lugar a dudas, son por nosotros y nuestro destino o son lágrimas de espera por nuestro anhelado retorno ¿quizás?.

El Papa Juan Pablo II, dijo en el Santuario de Nuestra Señora de las Lágrimas en Siracusa; “Las lágrimas de la Virgen, testimonian la presencia de la Madre en la Iglesia y en el mundo. Una madre llora cuando ve a sus hijos amenazados por algún mal, espiritual o físico. María llora participando en el llanto de Cristo por Jerusalén, junto al sepulcro de Lázaro y por último, en el camino de la cruz. Las lágrimas de la Madre son;

Lágrimas de dolor: por cuantos rechazan el amor de Dios y por la humanidad oprimida y rota.

Lágrimas de oración: de la Madre que eleva su oración suplicante por los que no rezan, por los que están obstinados y cerrados para no escuchar a Dios.

Lágrimas de esperanza: que desean ablandar los corazones endurecidos, alcanzado arrepentimiento, llanto de conversión en todos aquellos que no han llorado por sus pecados”.

Me parece que a lo largo de nuestra historia de fe, hay algo que no hemos asimilado, o algo que no entendimos.

 

En el año 1995, viajé a la caleta de Horcón, ubicado en la Quinta Región de Chile, en la capilla de esa localidad la imagen de Santa Ana, la madre de la Virgen María, lloró  y ví como los ojos de la estatua estaban enrojecidos he  hinchados, como los de una persona, cuando está cansada de tanto llorar.

 

Mucho se especuló en ese entonces sobre lo que estaba ocurriendo, que era un montaje para atraer turistas, ya que la caleta no estaba bien económicamente y el lugar tenía varios problemas, que era un evento que se producía por la cercanía del mar, etc. Todas hipótesis muy válidas. Yo sin embargo solo puedo decir y contar lo que ví, soy un testigo más de los tantos que vieron lo ocurrido. El resto es un tema de creer, de confiar, de sentir, de aceptar.

 

La espiritualidad con respecto a estos temas, es algo que no está en duda, pero la ciencia tiene mucho que decir en estos casos. Cuando el hombre, con sus métodos no puede dar una explicación satisfactoria  a estos sucesos y no existe manera de que ocurran, irrumpe la conclusión que los autentifica y da paso a la aceptación de una intervención sobrenatural. Es decir, se acepta que Dios, podría estar detrás de ello. Es exactamente lo que acabo de escribir lo que la ciencia hace, pero explicado de una forma extremadamente sencilla y simple.

 

Sabemos que ante la gran cantidad de apariciones de la Virgen en la historia, el fenómeno de las lágrimas cristalinas y lágrimas de sangre de imágenes de materiales inorgánicos, estigmas en el cuerpo de personas que dicen padecer el sufrimiento de las heridas de Jesús en la cruz y otros hechos inexplicables, la Iglesia Católica es muy reservada y actúa con mucha cautela en el momento de declararlos como eventos verdaderos. Y creo que todos estamos de acuerdo en ello.

 

Para que podamos todos ir entendiendo un poco más de estos sucesos veamos cuales son las etapas que un fenómeno de estas características debe pasar para ser considerado como verdadero por la Iglesia.

 

Para afirmar y aceptar si la lácrimación es un milagro, la Iglesia sigue cuatro pasos, que son los que finalmente dan el veredicto de los sucesos:

 

Primero; Estudio científico. Se determina si el fenómeno puede explicarse o no a través de la ciencia. Se debe descartar la posibilidad de “una explicación natural”, relacionada con el material de la imagen u otros factores que podrían causar la exudación. Si la ciencia comprueba de que se trata de sangre humana, se procede a la segunda etapa.

 

Segundo: Se conforma una comisión temporal con miembros de la iglesia local y científicos, para seguir y estudiar el caso desde el primer instante.

Tercero: Se procede a enviar los resultados al Vaticano, donde se continuará con la investigación.

 

Cuarto: El paso final se da cuando el Vaticano declara el suceso como un hecho extraordinario.

 

Si pensamos como fue la vida terrena de María, no es difícil creer que actualmente sus imágenes lloren. Pero veamos que ha dicho la virgen María en sus mensajes, con respecto a sus propias lágrimas.

 

“mis lágrimas son por el constante fracaso de la humanidad en no conseguir amar a DIOS como ÉL merece y amar mutuamente las personas como ÉL Mismo nos enseñó; también debido al terrible aborto que mata una cantidad innumerable de bebés diariamente, asesinando inocentes en el útero de sus madres, por cobardía, maldad y placer satánico, y aún, debido a las muchas almas que se niegan a arrepentirse de sus pecados, no buscando un medio para la conversión y por eso, con el riesgo de la propia condenación eterna."

 

La imagen de la “Reina de la Paz, derrama lágrimas de sangre en Italia.

Santa Catalina de Siena, en su  obra “El Dialogo, nos habla acerca de la clasificación de las lágrimas. Veamos lo que nos dice, esta Doctora de la Iglesia.

1.- Lágrimas malas, que engendran muerte. Son las que proceden del pecado y llevan al pecado: lágrimas de odio, de envidia o desesperación, proceden de un corazón desordenado y apartado de Dios.

2.- Lágrimas de temor por los propios pecados. Son las de los que se levantan del pecado por temor al castigo: el temor les hace llorar. Su motivación no es perfecta, pues no hay necesariamente arrepentimiento.

3.- Lágrimas de los que, lejos del pecado, empiezan a querer servir a Dios; pero, privados de los consuelos visibles, lloran por verse con tanta incapacidad y tribulaciones.

4.- Lágrimas de los que aman con perfección a Dios y al prójimo, doliéndose de las ofensas que se le hacen a Dios y compadeciéndose del daño del prójimo, en completo olvido de si mismos.

5.- Lágrimas de dulzura, derramadas con gran suavidad por la unión intima del alma con Dios. Son lágrimas de puro amor que derraman los santos en las más altas cumbres de perfección cristiana.

En 1984,  la virgen derramó las lágrimas por la ocasión número 101 en Akita en Japón y el treceavo día a partir de esa fecha, o sea el 28 de Septiembre, Sor Agnes sintió la presencia de un ángel a su lado durante sus oraciones silenciosas frente a la Sagrada Eucaristía expuesta.

Lágrimas de la virgen en Akita, Japón.

Sor Agnes no vio el ángel en persona en esa ocasión. Pero la misteriosa visión de una hermosa y majestuosa Biblia rodeada por una luz celestial surgió delante de ella. El ángel le dio instrucciones para que leyera un pasaje de las Escrituras. En una página abierta de la Biblia, reconoció la referencia: - Versículo 15, Capítulo 3 del Génesis. Entonces, oyó la voz del ángel que le decía, en la forma de un preámbulo, que había una profunda relación entre este pasaje y las lágrimas de la Santísima Virgen María.

Dijo el ángel: “Hay un profundo significado al número 101 con los 101 episodios de las santas lacrimaciones de la estatua de la Santísima Virgen María. Esto significa que el pecado entró al mundo a través de una mujer y que es también a través de una mujer que la gracia de la salvación entró al mundo. El cero, que está entre los dos ‘unos’, significa Dios que existe desde toda la eternidad hasta la eternidad. El primer ‘uno’ representa a Eva, y el último ‘uno’ representa a la Santísima Virgen María”.

La pregunta que cabe hacerse ahora es; ¿es posible que la Virgen María llore porque desee que la Iglesia Católica promulgue la importancia de su intervención en el plan divino, es decir María como Corredentora del género humano y, la forma más fuerte de hacerlo sería por el camino de sus lágrimas y  el sufrimiento que padeció ante el Calvario de su Hijo?.

La única manera que la Iglesia podría darle la real importancia y veracidad al rol participante de María sería mediante la proclamación de un nuevo dogma de fe.

Para entender este concepto un poco mejor, debo decir que si un dogma es promulgado como una verdad de fe por un Papa, la verdad sigue siendo difícil de entender desde el punto de vista de los creyentes Católicos ordinarios, pero entonces se trabaja en ello y se explica mediante la aceptación de un suceso, como es el caso de el dogma de la Inmaculada Concepción y su aprobación en la aparición de Lourdes.

Si leemos con atención la encíclica Redemptoris Mater, del Papa Juan Pablo II, en ella encontraremos varias referencias respecto a la Corredención de la Virgen María. Este hecho sería la culminación de una verdad de fe completa y permitiría comprender de mejor manera los cimientos del catolicismo en el mundo y la verdadera misión de María en la vida de Jesús, de la Iglesia y de la humanidad toda.

En la encíclica leemos; La Madre del Redentor tiene un lugar preciso en el plan de la salvación, porque « al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, para que recibieran la filiación adoptiva. La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre! » (Ga 4, 4-6).

“La realidad de la Encarnación encuentra casi su prolongación en el misterio de la Iglesia-cuerpo de Cristo. Y no puede pensarse en la realidad misma de la Encarnación sin hacer referencia a María, Madre del Verbo encarnado”

A lo largo de la vida oculta de Jesús en la casa de Nazaret, también la vida de María está « oculta con Cristo en Dios »

Estas palabras encontradas en la encíclica solo nos lleva a darnos cuenta del profundo lazo de compromiso existente entre su hijo y ella, por tanto su papel dentro del plan divino es importante y sin fin.

Debemos decir que tras la muerte de Jesús en la cruz, recién comienza activamente en el mundo la misión de María y es precisamente en este tiempo, en el cual ella completa su trabajo de amor.

Es necesario agregar que no solo la iglesia católica romana reconoce la intervención de María en los planes de Dios, las iglesias coptas y etiópicas han participado también en el llamado misterio mariano, mediante la introducción de frases bíblicas en sus himnos litúrgicos.

Mientras tanto en el mundo, las imágenes continuarán derramando lágrimas, de eso estamos seguros y ellas seguirán provocando en el mundo más indiferencia que atención, de eso también estamos seguros. Sin embargo es preciso respetar el desarrollo de estos eventos que aparentemente conocemos.

Elizabeth Ramírez.