P E T R O
G L I F O S - II PARTE
“En
Malloa es una localidad
ubicada a
Es una zona eminentemente
agrícola y frutícola. Su nombre de origen netamente aborigen significa “tierras blancas”.
Entre las festividades que
los “malloínos” celebran se encuentra la veneración a Santa Rosa de Lima, todos
los 30 de agosto en el Santuario Santa Rosa de Lima, en la localidad de Pelequén
y la fiesta de San Judas Tadeo de Malloa el 28 de octubre.

Santuario del Apóstol San
Judas Tadeo
Según cuenta la leyenda de
“Malloa,
era una hermosa niña de 15 años, quien era
hija del cacique Rigolemu y de su mujer
Desde
el camino podemos observar las rocas en donde quedaron petrificados los
amantes”
En este pueblo de Historias
y Leyendas nos encontramos con una manifestación cultural clasificada dentro de
los petroglifos, me refiero a los Soles Pintados de Malloa.
Estos petroglifos han sido atribuidos
a los Incas, aunque algunos estudios e investigadores como Rubén Estehberg lo
ponen en duda.
Dice la historia que el
Inca Huáscar durante su destierro en 1528, habría estado radicado en Malloa por
algún tiempo. De su permanencia ahí, los “siete soles pintados” serían los más
fidedignos testigos que quedaron para la posteridad, ya que ellos creían que su
raza descendía del dios Sol (Inti), donde quiera que ellos fueran le erigían
monumentos, manifestándole así su respetable adoración.
Estos soles fueron pintados
en la superficie plana de una gran piedra de cerro que hoy se conoce con el
nombre “del cerro del sol pintado de
Malloa”. Al lugar ubicado en el sector sur oriente del cerro que domina al
pueblo, se accede por la plaza principal.
La parte del cerro en donde
se ubican las pictografías, forma una pared casi vertical de
Los círculos de la cara, la
nariz, los ojos, la boca y los rayos de todos estos soles están grabados unos
pocos milímetros de la superficie y pintados de blanco. Una vez analizada la
pintura se estableció que era “tofo volcánico” que mantiene su coloración a
través de los siglos.
El lado izquierdo de la
cara del sol más grande, está manchada con una sustancia color tierra; producto
de un hilillo de agua que cae desde una grieta de la roca cuando llueve.
Al lado de este sol, se ven
varios soles pequeños; pero no tan bien trabajados como el primero, y más a la
derecha, hay otros cuatro; suman en total seis soles. En la actualidad se ve
solamente uno y medio.
En el mismo cerro, más al
oeste, se encuentra grabado en la roca otro petroglifo que casi es del mismo
tamaño que los anteriores.
Hay un relato que dice que
estos soles habrían sido pintados por invasores incásicos que envió Huaina
Capac, hijo de Tupac Yupanqui, que llegó hasta las fronteras del río Maule.
Según la tradición de los
habitantes de Malloa. “Los Soles están allí desde que el mundo es mundo”.

Los Soles de Malloa
Desde la llanura y al
mediodía, se observa que estos petroglifos brillan con la luz solar. Según los
habitantes de Malloa, la presencia de los siete soles premian o castigan la
conducta de los habitantes.
La gran pregunta clave es
¿Cuál es el objetivo o uso de los soles de Malloa?.
Bueno, se plantea la
posibilidad de que ellos fueran un lugar de referencia donde se instalaba “el
vigía” para observar el movimiento de las tropas españolas que, en su afán de
conquistar se desplazaban por la zona, pues tanto el cerro como los soles están
situados en un punto estratégico desde donde se domina todo el amplio campo
hacia las zonas de; Chochué, Limahue, el Tambo, Tagua Tagua y otros.
Según este planteamiento, el
uso u objetivo de los soles tiene mucha relación con la cosmovisión (2)
indígena, me refiero al carácter sagrado que ellos le asignaban a los cerros y
montañas.
Recordemos que para los
Incas las altas cumbres andinas se asociaban a las divinidades, de tal manera
que en determinadas épocas del año, coincidentes con fiestas de gran
importancia se ofrecían sacrificios de animales, especialmente llamas (3) y en
ocasiones especiales las víctimas eran niños y jóvenes.
En el plano defensivo,
sabemos que cuando los indígenas vieron amenazada su supervivencia, escogían
algunos cerros de ciertas características como lugares de defensa adquiriendo
éstos un papel de; protección, refugio, poder, defensa y dominio.
Por otro lado, otra de las
posibilidades que se plantea es la que tiene referencia con la astronomía, es
decir que los soles de Malloa y su ubicación podrían referirse a los solsticios
y equinoccios que estarían marcados precisamente en los soles.
Rubén Estehberg, quien ha
realizado diversos trabajos investigativos, publica en “Nueva Historia, Revista
de Historia de Chile” de 1984, en un trabajo compartido con Angel Cabeza, un
artículo sumamente interesante llamado “El Cacicazgo de Malloa”, en la página
104, podemos leer lo siguiente que se refiere a la relación que hace Aureliano
Oyarzún, (4) autor chileno, referente al posible origen de los soles de Malloa:
“El
límite sur de la expansión incaica en Chile no ha sido bien definido. Los
cronistas difieren entre sí, ubicándolo entre el Valle del Mapocho y el
río Maule. La arqueología, en cambio, ha demostrado en forma clara la presencia
incaica hasta Angostura de Paine. Los argumentos que utilizó a principios de
siglo Aureliano Oyarzún para asignar a los “soles pintados de Malloa” un origen
incaico, actualmente los consideramos
insuficientes. En la zona central del país, preferentemente en el valle
longitudinal o depresión intermedia, habitaban grupos que practicaban la
agricultura incipiente, recolección
especializada, conocían la cerámica y según su actividad económica
predominante, poseían un patrón de asentamiento más o menos sedentario.
Posteriormente estos grupos fueron conocidos con el nombre genérico de
Araucanos, aunque ellos mismos según el territorio que ocupaban se denominaban,
de norte a sur, Picunches, Mapuches y Huilliches. Pese a que estos grupos compartían
la misma lengua, numerosos rasgos culturales y posiblemente un mismo origen se
mantenía una diversidad cultural. Su dispersión espacial, las características
del medio geográfico, su propio desarrollo histórico y sus contactos con otros
pueblos hacen necesario que en su estudio se considere tal clasificación.
Entre
los Picunches se distinguen dos áreas en que la influencia y aculturación Inca
se dieron en distinto grado. La primera sería el área entre los ríos Aconcagua
y Maipú, donde los Incas a través de sus colonias de mitimaes ya se habían
asentado y la segunda área comprendida entre los ríos Maipo y Maule en la cual
se estaba iniciando la penetración, siendo principalmente un área de frontera.
Sus habitantes ofrecieron tal resistencia que los incas les llamaron
Promaucaes.” (5)
En tanto en el libro de Aureliano Oyarzún, El sol pintado de Malloa
(Santiago, 1911)
“Si
bien existen topónimos quechuas en las inmediaciones de Malloa, (tambo,
chasquiuaca, etc.) y en todo el Valle del Cachapoal, las evidencias apuntan a
un origen posthispánico, o al contingente de yanaconas que los acompañaba. Nos
inclinamos en considerar a los petroglifos de Malloa dentro de este período. De
cualquier manera corresponden a una manifestación rupestre local que encuentra
pocas equivalentes a nivel nacional.
Hans Niemeyer
(comunicación personal, 1912), sólo recuerda haber visto uno similar en el
norte chico”
Siguiendo con referencias
históricas de los soles de Malloa y de su posible relación incaica, tenemos
que; en la página 6, del Libro El Sol Pintado de Malloa, de Oyarzún dice lo que
sigue:
“Medina nos ha dado una guía que hacemos aprovechado para este pequeño
trabajo. En sus Aborígenes (1) dice este autor: “En los cerros á cuyo pie se
encuentra el pueblo de Malloa, en la provincia de Colchagua (6), se nota
perfectamente diseñada en la piedra de un sol”.
“¿Fue
esto en memoria de la invasión de los jefes del inca, cuya era esta insignia?
(1)”
Los aborígenes de Chile” libro de José Toribio Medina, Santiago, 1882.-
Más adelante Oyarzún
plantea en su libro que; “había
desaparecido completamente antes que existiera el pueblo que después pasó a
llamarse araucano; que se sabe por la historia que los incas dominaron en la
provincia de Colchagua, y que, por fin, se trata aquí de una pictografía
grabada ligeramente en la piedra y pintada de blanco como acostumbraban a
hacerlo los incas. De manera, pues, que el sol o soles de Malloa, como veremos
luego, son indiscutiblemente grabados
por los mitimaes (7) de que nos hablan Cieza y los antiguos cronistas
del Perú”.
En otra parte de este mismo
libro de Oyarzún, El sol pintado de Malloa, en la página 9, podemos leer un
relato de un vecino de la zona F. Ulloa. C publicado años atrás en un periódico
de Malloa y que dice lo siguiente:
“Malloa,
india de quince años de edad, hija del caique Rogolemo (en realidad de un
enamorado de y atrevido soldado castellano) y de su mujer
En
esas mismas circunstancias traba la vieja Tralana relaciones amorosas con el
Nunco, el mejor de los Mocetones de Rogolemo; pero impuestos de las iras del
amo, tratan de huir al bosque de los cerros vecinos cuando los alcanza la
maldición del brujo Chuchué y quedan convertidos en rocas a una regular
distancia uno del otro, tal como se las ve hoy día desde el valle.
Malloa,
a su turno, envenena a Pelequén para vengar a su hermano, y loca de
desesperación entrega su destino a Chuchué, quien la conduce al Sol Pintado y
le habla de que por ahí se entra a un subterráneo que conduce a la laguna de
Tagua Tagua, en cuyo fondo hay una mansión encantada a donde se goza de la vida
eterna.
Hecha
en seguida por Chuchué la proposición de llevarla hasta este lugar, viendo que
Malloa experimenta miedo por la dicha perdurable que le promete el viejo brujo,
agrega este que si alguna vez se fastidia de permanecer ahí, puede poner
termino a su estada cuando ella lo desee, para lo cual le será permitido salir a su antiguo montículo una
noche de cada año, y si en esa noche encontrara en las rocas a alguna hermosa
mujer llorando desengaños de la existencia humana, podría cambiar su suerte por
la de la desgraciada desconocida.
Se
estremeció en seguida el Sol Pintado, dice Ulloa se abrió la tierra con gran estruendo y
Chuchué y Malloa desaparecieron para siempre del escenario del Mundo.
Los
habitantes de la villa de Malloa, han visto después muchas veces a esta nueva
Loreley, pero nunca se ha oído decir que alguna bella malloína velara noche a noche por las rocas del Sol
Pintado para cambiar su suerte con la de la sirena de Tagua Tagua”.
Los soles de Malloa, son
petroglifos que se encuentran en la propiedad de un particular, esa es una de
las razones que aducen para explicar el lamentable estado en que se encuentran;
están
absolutamente metidos en la zarza mora e
imposible de llegar, o sea habría que descubrirlos, trabajar como para
poder despegarlos y poder hacer algo por ellos, es decir, ponerlos en valor. Estas
son las palabras exactas vertidas por
Esperamos sinceramente que
el algún momento se logre el rescate de estos petroglifos que forman parte de
la historia de nuestra región y de nuestro país. Aunque sinceramente pienso que
“los soles de Malloa se perderán en los arbustos para siempre”.
En la tercera parte de este
artículo, los invito a conocer “Pinturas
Rupestres, un viaje al pasado”…
Elizabeth Ramírez, 2007.-
Glosario:
1.-
2.- Forma particular de ver
el mundo.
3.- Camélidos, de
preferencia habitantes de las zonas altiplánicas. Aunque nuestra región también
tuvo la presencia de estos animales.
4.- Aureliano Oyarzún.
Catalogado como uno de los más grandes intelectuales del siglo XX. Profesor,
poeta, narrador, filósofo, ensayista, botánico. Nace en 1920 en Santa Cruz.
Autor de variados libros, como por ejemplo:
Meditaciones Estéticas,
1981; Mediodía, 1958; Temas de
5.- Indígenas que habitaban
este territorio a la llegada de los incas, fueron denominados por ellos como
promaucaes, o rebeldes no sometidos.
6.- Debemos hacer acá un
alcance referente a
Cachapoal.
7.- Los mitimaes
eran agricultores e industriales pacíficos traídos de diversas partes del
imperio INCA: aimarás, quechuas, atacameños nuevos, fueron numerosos pero
pequeños.
Los españoles encontraron en territorio
nacional con abundantes caseríos hasta más allá del Cachapoal, y es posible que
en los primeros años de la invasión española se extendiera hasta el Maule.
Estos colonos bautizaron su nuevo asiento
con el nombre de su comunidad de origen. Por ejemplo, Limache, (gente de Lima),
Lliu-Lliu, Cuz-Cuz, Llay-Llay, derivados del atacameño.
Agradecimientos
especiales a:
-
La
colaboración en fotografías de don Marcelo Fuenzalida, de profesión
Cartógrafo, funcionario de
-
Don Fabio Picasso, por el aporte de
material bibliográfico desde Argentina, para la realización de esta presente
investigación.
Referencias Bibliográficas:
-
“Rutas
Patrimoniales”, Guía “Camino de
-
“Región de O`Higgins”, Breve recopilación
del patrimonio natural y cultural, autoras; Carmen del Río y Blanca Tagle
Arduengo. Primera Edición: Enero de 2001, Rancagua, Chile.
-
“El Sol Pintado de Malloa”, Libro de
Aureliano Oyarzún, Imprenta Universitaria, 1911.
-
“Revista Universitaria de Chile”, Año 3, N° 10, Londres 1984. “El Cacicazgo de
Malloa” de Angel Cabezas M y Rubén Estehberg.
-
“Conversaciones Personales”, que sirvieron de ayuda para las
pautas de trabajo e investigación.