Nombre: Héctor Véliz Pérez-Millán
Escritor
Fecha: 13 noviembre de 2006
1¿Qué lo motivo a dedicarse a investigar
sobre la mitología de Chiloé?
Res: En mi condición de escritor, dedicarme a la investigación
de la mitología chilota no ha sido un esfuerzo mayor que practicar un
sistema de creencias, sino más bien un constante descubrimiento de nuestra
condición humana. Tal vez porque habito esta zona y crecí oyendo
acerca de mitos y leyendas, ha sido relativamente fácil dedicarme a la
investigación en este ámbito; pero, insisto, el desafío
mayor de esta práctica cultural es la comprensión, porque con
el tiempo uno descubre en estos relatos, toda la carga cultural que encierran,
desde el punto de vista antropológico, histórico y lingüístico;
y además, religioso, si se postula que toda creencia mítica implica
un acto de fe.
Hay en la Mitología Clásica Chilota, un mito de la creación
(Caicaivilú y Tentenvilú), que se asocia al mito del Diluvio Universal;
el mito de las enfermedades (basilus, bacilo, Basilisco); el mito de la fertilidad
(La Pincoya), etc. Y cada unos de estos mitos contiene sus respectivas particularidades,
como el acto de nombrarlos y el ritual del espacio donde se expresan y actúan.
2. Según su opinión ¿Cuál
es la causa del nacimiento de tantos mitos en Chiloé?
Res: La necesidad de ser, descifrar y expresar… La necesidad de ser viene
asociada con existir y sentir; y los mitos en este aspecto, funcionan como los
alter ego de nuestra presencia en el mundo…Hablamos de ellos porque nos
interpretan, y a través de ellos vamos inventando y recreando nuestra
visión del mundo, lo cual nos lleva a expresar la sospecha que involucra
su presencia en nuestra vida cotidiana. Descubrir los mitos y analizarlos ya
nos indica que podemos descifrar y entender su presencia en la naturaleza, toda
vez que lo situamos en algún espacio de nuestros mapas geográficos,
cuyo determinismo parece nunca mutar, por cuanto se mantienen constante en el
tiempo; y así, a través de los mitos, elaboramos nuestras ideas
sociales y valores; entendemos nuestros temores y el legítimo anhelo
de transcender la entropía, el desgaste físico y cultural que
sufren todos los pueblos y la especie humana.
3. ¿Cuál es el mito más fantástico
de Chiloé para Ud.? ¿Por qué?
Res: El mito contemporáneo de La Gran Construcción del Puente
de Chacao. Veamos:
La historia del Puente sobre el Canal de Chacao, que viene de quién sabe
qué campaña política, ahora es una reliquia chilota; pero
no me asombraría que fuera anterior a la Conquista.
Sin embargo, se trata de Martín Ruiz de Gamboa; por supuesto, todo relacionado
con la Araucana de Ercilla.
Cuenta el poeta que su jefe ordenó a los soldados y a los aborígenes
que comenzaran la construcción de un puente que avanzara y avanzara hasta
llegar a Chiloé, Isla que en su imaginación repleta de oro y riquezas,
la creía el refugio natural de la Ciudad de los Césares.
Por supuesto los constructores eran gente sencilla, unos artesanos comparados
con la obra de ingeniería que demandaba el mariscal; quien por cierto,
sólo quería un puente para no navegar.
Los mitos de la fantástica Isla oyeron sus deseos y comenzaron una construcción
que se elevó por encima del canal y los siglos venideros hasta convertirla
en leyenda.
Pero Dios, envidioso de tan magnífica obra, cada vez la fulmina y desmorona
para siempre en la memoria de la humanidad.
(Este relato intitulado: LA ENVIDIA DE DIOS, pertenece a un libro mío
llamado “La Gran Construcción del Puente de Chacao”)
Bueno, desde mi punto de vista, este mito expresa el poder civilizador de la
especie humana por encima de las limitaciones físicas y el deseo de acudir
más allá de sus mapas mentales, con la fuerza creadora que le
permite reinventar, una y otra vez, su cultura; incluso allí donde aparentemente
no existe nada.
4. ¿Qué sentido tiene que se preserven
estos mitos?
Res: La preservación de los mitos tiene mucho que ver con la continuidad
histórica, si no los cuidamos y reinventamos, corremos el riesgo de caer
no sólo en las fauces del Progreso (el mito de la Modernidad) sino en
la negación de nuestra identidad y la pérdida de nuestro ser social.
Sería como esa patología social en la que toda una comunidad que
no es capaz de contar su historia colectiva, es porque ha entrado en la decadencia
y el olvido de sí misma; sería, asimismo, como haber sufrido la
aterradora experiencia de una guerra donde no quedaron ni siquiera los restos
del idioma. Los mitos tienen que ver con la continuidad social, la transmisión
de la experiencia, la capacidad de asombro ante la vida y la fe en un sistema
de creencia, que es más que un acto poético, es la fe en el hombre
y en sus recursos intelectuales.
5. ¿Por qué cree usted qué estando
en pleno Siglo XXI y con todos los avances tecnológicos, aún los
chilotes creen en estos mitos?
Res: Los sistemas de creencias o la construcción de un mito no es sólo
obra de una generación, involucra un desarrollo histórico; por
eso, a pesar de los avances tecnológicos, no siempre se alteran las normas
que sostienen un sistema de creencias, de la misma manera que la aparición
del teléfono, el automóvil y la televisión, no alteraron
mayormente los sistemas económicos o políticos; los cuales - hablo
de los artefactos tecnológicos - más que diferenciarnos de las
generaciones anteriores, sólo enriquecen más nuestro sistema sociocultural.
En este aspecto como en muchos otros avatares que son la argamasa de la humanidad,
Chiloé no está ajeno por cuanto comparte el mismo destino humano;
de manera que este pequeño territorio, lejano y casi olvidado al Sur
del Mundo, vive y sufre las mismas consecuencias de las grandes corrientes o
tendencias sociales que desbordan las culturas dominantes… pero aún
así, no hay que olvidar que Chiloé mantiene e irradia su enorme
influencia cultural en todo el Cono Sur de la Patagonia chilena-argentina
Actualmente la globalización no ha aportado gran cosa sino que ha densificado
aún más la condición isleña del habitante chilote.
La visión de los pueblos pequeños suele ser más abarcadora
que la visión de los grandes territorios, quienes nunca observan con
tanta determinación o cercanía los fenómenos que pueblan
sus espacios más grandes. Por eso, pienso que los mitos, a parte de constituir
siempre la base del conocimiento de los pueblos ancestrales, constituyen de
algún modo, un sistema de educación permanente que permite comprender
aquellos fenómenos que tarde o temprano la ciencia ha venido a corroborar.
Esta es la razón poderosa que, sin falsas modestias, permite al mito
sobrevivir a los grandes cambios en la continuidad histórica de la humanidad
6. ¿Qué influencias míticas le otorga al mar?
Res: Todas las culturas describen sus mundos, los cuales habitan y presienten;
incluso la cultura mapuche de la cual los chilotes somos portadores, habla de
tres mundos:
a- Wenumapu: Tierra de Arriba
b- Nagmapu: Tierra donde sobrevive el hombre y la naturaleza
c- Minchemapu: Tierra subterránea de los espíritus
Pero Chiloé extiende estos mundos hasta el mar, donde es posible encontrar
la Pincoya, (Diosa de la Fertilidad), el mito de la destrucción marina
(El Cuchivilu), y la leyenda de un barco (El Caleuche) que transporta el espíritu
de los muertos en naufragios a una forma de sobremuerte eterna.
La poética de los mitos del mar, permite comprender también, los
fenómenos ambientales como la marea roja, los naufragios y la abundancia
de algunas especies en determinadas épocas del año; todo lo cual
hace muy pragmático el conocimiento de los mitos marinos.
7. ¿Qué influencias míticas le
otorga a los bosques?
Res: El bosque corresponde al mundo del nagmapu (litósfera) donde se
desarrolla la vida de los animales, plantas y la cultura del hombre. El hombre
y el bosque en Chiloé, mantienen desde miles de años, una relación
de convivencia que ha permitido desde entonces, recrear seres fantásticos
como el Trauko y otros mitos no menores. La supervivencia económica del
hombre a partir de su relación con el bosque se ha manifestado en la
construcción de la vivienda y la creación de artilugios, los alimentos
y las hierbas medicinales, que constituyen la base de la tecnología y
el bienestar humano.
El bosque además es el espacio de seres (plantas) que habitan las tres
dimensiones del mundo mapuche:
wenumapu: las ramas en contacto con el mundo superior y el sol.
nagmapu: espacio que le permite relacionarse con los hombres, los animales y
la naturaleza.
minchemapu: el contacto con los espíritus del bien y el mal, de donde
extrae las fuerzas y el zumo que dará largo tiempo a los hombres y animales
de este mundo que compartimos.
El bosque chilote siempre ha sido fuente de supervivencia biológica,
magia e inspiración, por eso, la ancestral práctica ecológica
de protección y respeto ha permitido hasta hoy conservar la existencia
de sus mitos.
8. ¿Cómo se puede explicar qué
en el pueblo chilote siendo tan católico aún perduren estas creencias?
Res: El catolicismo es un sistema de creencias, la mitología también
es un sistema de creencias; y ambas basan su existencia en la fe y en la observación
de ciertos fenómenos socioculturales; ambos poseen rituales, diversos,
por cierto; pero ambos explotan/comparten lo esencial: la credulidad del ser
humano. Y ambas son sistemas de creencias elaboradas colectivamente, con un
fin específico, como el sistema constitucional de gobierno
Entonces, no es difícil comprender por qué el cristianismo logró
arraigar con fuerza en estas comunidades (veliches, chonos, onas), que sumaron
a sus creencias la religiosidad de los conquistadores, (en la práctica:
sincretismo religioso) quienes en su afán colonizador trajeron un sistema
de creencias, institucionalizado como iglesia, y que, además, basa su
institucionalidad en el Poder del Estado.
9. ¿Qué le parece a Ud. el mito del Trauco?
Res: El Trauko presenta todas las características del mito clásico:
es un ser venerado y temido. Venerado por las mujeres, y por tanto, portador
de la vida. Oculta tras su grotesca presencia: el erotismo, el amor y la fertilidad.
Habita el bosque, el espacio mágico por excelencia, donde se renueva
la vida y convergen los tres mundos del pueblo mapuche. A decir verdad, es el
mejor espacio que pueda albergar a un mito de estas características;
además, posee una particularidad: sólo se deja ver y gozar por
las mujeres, quienes en la sociedad aborigen ancestral no sólo eran las
portadoras de vida, sino que también transmitían la cultura a
sus hijos, y con ellos la lengua. Por eso se habla de una cultura matriarcal,
donde ellas practicaban la agricultura, la pesca y la medicina, transmitiendo
de esta manera a los más jóvenes, los secretos de una sabiduría
milenaria. En ellas fija sus amores el Trauko, quien es temido por su adversario
natural: el hombre. El tabú que impone el Trauko, parece legitimar la
infidelidad femenina; así, el nacimiento de un hijo fuera del matrimonio
es patrimonio del Trauko, y sobre este mito, que transgrede el derecho del macho,
no existe la réplica ni la venganza, sino la aceptación…la
aceptación del crío, el hijo del Trauko; que es la única
y exclusiva forma de manifestar su presencia en la comunidad. El tabú
del Trauko, nos dice que no debemos indagar, sino apoyar a la mujer que sobrevive
a este percance; y que únicamente debemos acoger e integrar a su hijo
en nuestra familia, por el bien de la comunidad.
Así el hijo del Trauko pasa a ser un individuo más, quien se convierte
en el más precioso recuerdo en la memoria de la hembra, cuando fue poseída
por el Trauko, allá en la magia del bosque.
10. ¿Por qué cree usted que se cree tanto
en brujería en Chiloé? ¿Ud. Cree en la brujería?
Res: La brujería y el chamanismo tienen su fortaleza en el conocimiento
de la naturaleza, las plantas y los individuos, y también está
asociado con el uso perverso que se puede ejercer de ese conocimiento especial
en el ámbito en que se desarrolla la vida. Las machis o sabios, desde
siempre han constituido sociedades secretas, cuyos iniciados, haciendo uso de
esos recursos culturales, han debido en algún momento, constituirse en
hechiceros capaces de predecir el tiempo y las conductas de su comunidad. Al
predecir los acontecimientos debieron ser capaces también de realizar
hazañas insuperables para el lego, ya haciendo uso de las fuerzas de
la naturaleza o usando la influencia de las plantas para transformar y llevar
adelante sus proezas, muchas veces apoyados por fenómenos ambientales
(mareas) y fuerzas sociales (influencias políticas, diríamos actualmente).
La observación prolongada de ciertos fenómenos y la transmisión
de estos secretos por los más antiguos permitió sin duda, la presencia
de chamanes que constituyéndose en una casta, influyó políticamente
en las sociedades aborígenes.
En el caso de Chiloé, esta se evidenció más aún
con la llegada del cristianismo, que vetó toda práctica religiosa
o sistemas de creencias mágicas capaces de competir con la suya; declarándola
herética y portadora del mal.
La plegaria de los chamanes se anteponía al credo cristiano; la presencia
de un rehue fue reemplazada por un altar cristiano, en circunstancias que el
rehue también era un altar, pero de otro sistema de creencias, habilitada
por un machi/chamán que practicaba sus ritos ancestrales.
Con el tiempo y en plena etapa moderna de la cultura occidental (1888) en Chiloé
se llevó a cabo una cacería de brujas, la masacre más espantosa
de cacería humana llevada a cabo en Chile contra los pueblos aborígenes:
UN TIEMPO INDIGNO DE CREER
Ignacio Lonco
No quiero hablar del crimen…, si me torturan, sólo conseguirán
mentiras.
Pienso que mi deber es aclarar algo acerca de la Institución, la cual
por tradición sé que existe desde un tiempo indigno de creer;
tal vez por eso, como dicen los cristianos, ninguno de nosotros merece la gracia
de Dios , y que nadie puede entrar a la Iglesia sin sentirse sucio de vergüenza…
¿Será por eso que nos dan un trato de animales?
-“La vergüenza no es arrepentimiento”- predicaba un misionero
que pasó por aquí con la Misión Circular.
Yo me quedé en La Recta Provincia porque la encontré más
segura que la Iglesia.
La Isla pertenece a todos, pero los sacerdotes dicen que es propiedad de Dios,
y por eso, ellos se adueñan de todo, en nombre de su Dios.
Yo no digo nada, pero así, con las mentiras de su Biblia, nos pidieron
cerrar los ojos para orar y cuando los abrimos, sus soldados nos habían
quitado la tierra.
(Extracto de mi libro: LA RECTA PROVINCIA, un tiempo indigno de creer)
De esta manera, la institucionalidad política
y religiosa de Chile, dejó establecido a sangre y fuego, que en Chiloé
habían brujos, a quienes había que exterminar…en la práctica,
acabar con los líderes (sabios y machi) de una sociedad aborigen, para
dar paso al Progreso, (el mito de la Modernidad).
Y así, una vez más, el Mercurio de Santiago de Chile, publicó:
En Chiloé, a comienzos de 1881, son acusadas de brujos más de
treinta personas, incluidas varias mujeres por constituir una alianza de resistencia
indígena denominada la Recta Provincia. Dicha organización muy
bien estructurada y jerarquizada, representaba un alto riesgo de insurrección
para la República en momentos en que se consolidan las fronteras de Chile.
Personalmente no creo en la brujería, pero acepto la poética que
encierra el concepto, vale decir, la fuerza creativa de su conocimiento, que
le permite recrear para bien o para mal, fuerzas que son capaces de controlar
al hombre cuando la naturaleza se lo permite; lo cual a veces puede ser fortuito,
porque los fenómenos naturales muchas veces son más poderosos
que cualquier formas de influencia humana.
Héctor Véliz
Escritor
Febrero 2007-03-02
Chiloé