Por: Lic. Leonel Pérez Orozco,
Dr. Cándido Santana Baranis
Lic. Ricardo Viera Muñoz.
En toda época y lugar los misterios y enigmas han perseguido al hombre
y penetrado profundamente en su cultura, todo lo inexplicable y fuera de los
cánones sociales del momento han caído en la bolsa de los misterios.
El enfrentamiento del hombre a lo desconocido ha provocado siempre ese sentimiento
extraño y cautivante que encierra mitos y leyendas. En la ciudad de Matanzas
el enigma ha dado en encerrarse bajo tierra en una de las cuevas más
grandes de esta provincia cubana.
La naturaleza cársica de esta ciudad ha permitido que Matanzas sea considerada el paraíso del espeleólogo por sus numerosas cuevas y las bellezas naturales de las mismas, además de encontrarse en nuestro territorio la mundialmente conocida Cueva de Bellamar.

La caverna Gato Jíbaro a solo 1 Km. de la anterior, con mas de 10 Km. de galerías a sido desde el siglo XIX objeto de estudio y exploración por múltiples investigadores y exploradores. La caverna, en su caprichosa morfología, entrelaza bajo tierra galerías estrechas, pasos impracticables, caóticos salones, peligrosos precipicios y profundos y oscuros lagos, muchas son las anécdotas e historias misteriosas que se cuentan de este lugar. Una de las mas repetidas por los espeleólogos que han penetrado profundamente la cueva, es la de haber sentido música en su parte más profunda, los autores, en 1981 comprobaron el hecho.
Memorias de la expedición científica al Gato Jíbaro octubre de 1981, los autores:
La expedición había partido en la madrugada
del viernes 7 de agosto, durante 3 días habíamos avanzado penosamente
hacia las profundidades cavernarias, a mas de seis Km. de la entrada y bajo
45 metros de rocas determinamos establecer un campamento de apoyo y descanso
para los expedicionarios que continuarían las exploraciones hasta el
final, aquella noche todos quedaron dormidos muy pronto por el cansancio acumulado
hasta allí; en medio de la madrugada todos comenzaron a despertar, una
vaga sensación de sobresalto y temor embargó a todos, el miedo
no era cuestión que estuviera presente en aquellos hombres que voluntariamente
habían desafiado la naturaleza subterránea y habían llegado
asta allí, de pronto los mas agudos primero y luego los mas insensibles
comenzaron a escuchar cada ves más claro una extraña música
de coros y arpegios que recordaba vagamente a Bach.
No había dudas, era la enigmática música que otros habían
descrito, la sensación sonora se hizo más clara en un momento,
entonces todos sintieron una extraña sensación de ser observados
por alguien incorpóreo solo fue unos segundos pero suficientes para que
un estremecimiento general recorriera a todos y como empezó eso, el silencio
se hizo expectante, al fin alguien rompió el mutismo y los comentarios
fluyeron de uno a otros, los hechos posteriores, profundizaron el enigma; la
expedición continuo, pero ya no fue lo mismo, en mas de una ocasión
2 espeleólogos estuvieron a punto de perder sus vidas, en los abismales
posos de unas galerías colaterales, 3 compañeros sufrieron alucinaciones
y terror, 1 expedicionario fue atacado por una extraña rata noruega que
salto a su cabeza, y de regreso la expedición se perdió 2 veces
en lugares bien conocidos, la ultima terrible aventura de la infortunada exploración
fue la visión de 2 sombras humanas que fueron perfectamente vistas por
4 miembros y que hicieron volver a perder el rumbo casi a la vista de la salida
de la cueva, 6 días duró la exploración, de todos los resultados
los que dejaron una onda sensación de duda y misterio son los antes relatados.
Hechos como este han ocurrido muchas veces mas en esta
cueva matancera los espeleólogos que actualmente se aventuran en ella
lo hacen alertas de estos fenómenos, nosotros fuimos quizás los
que sufrimos con mayor fuerza, variedad y realismo este Misterio Bajo Tierra.