Por Ángel Rodríguez Álvarez.
Desde 1914 hasta 1918, una espantosa guerra asoló
Europa, provocando miles y miles de muertos y heridos. Esta guerra fue el preludio
de una conflagración aún mayor, que sería conocida, unos
años más tarde, como la 2ª Guerra Mundial, siendo ambas el
intento fallido, por el momento, por establecer un Nuevo Orden Mundial.
La sociedad portuguesa de esos años era una sociedad muy atrasada, con
grandes problemas económicos y con un índice de analfabetismo
muy elevado. La religiosidad estaba muy arraigada entre las gentes, como ocurre
cuando no se espera nada de esta vida, y se depositan las esperanzas en que
haya otra mejor, o se busca que una intervención divina, que nunca sucede,
acabe con ese estado de injusticia y abandono social.
En 1917 se implanta la revolución bolchevique en Rusia, liderada por
Lenin, y el comunismo, llamado la “dictadura del proletariado” comienza
a extenderse por algunos países, aunque Lenin prefiere que esta “religión
obrera” se haga fuerte en un solo país.
Con una Europa convulsa entre la Guerra Mundial, la miseria, la incultura, la
Guerra Civil en Rusia que duró hasta 1922, la Iglesia Católica
veía mermar su poder y el control sobre esa sociedad.
Había que hacer algo pronto, que aglutinase a todas las ovejas bajo el
cayado del único pastor aceptable, el Papa de Roma.
Y una de las formas de “enganche” que la Iglesia tiene para servir
a sus propósitos son las “apariciones marianas”. Pero, ¿qué
son las apariciones marianas?.
Hemos dicho muchas veces que la Historia ha sido manipulada en numerosas ocasiones,
y que lo que se nos cuenta debe ser tomado con prevención, teniendo siempre
presente que tanto política como religiosamente la opinión pública,
el pueblo, es engañado para servir a intereses determinados que permitan
llevar a esa sociedad por el camino que les interesa a esos poderes manipuladores.
Uno de los campos donde más se lleva a cabo estos fraudes y se explota
la credulidad de las gentes es en lo que se ha dado en llamar “apariciones
marianas”, donde supuestamente la Virgen María se aparece subida
en los árboles u oculta en cuevas o grutas para dar unos mensajes repetidos
mil veces, y cuyo lenguaje y contenido resulta sospechosamente parecido al que
se utiliza por parte de los clérigos pertenecientes a la Iglesia Católica.
Se puede decir que la práctica totalidad de las apariciones llamadas
marianas son un fraude, o corresponden a las impresiones recibidas por personas
mentalmente enfermas. Sólo en contadas ocasiones existe una aparición
de “algo” que puede darse a conocer como una entidad de carácter
religioso, pero que en realidad oculta un fenómeno mucho más complejo
y cuyos objetivos no están nada claros.
Uno de estos sucesos “milagrosos” ocurrió en Portugal, allá
por el año de 1917.
En ese año, entre los meses de Mayo a Octubre, tres pastorcillos portugueses
fueron protagonistas de un suceso que trascendería hasta el ámbito
internacional. Los nombres de los pequeños protagonistas eran Lucía
dos Santos, Jacinto y Francisca Marto.
Eran tres niños pobres, incultos y con fuertes sentimientos religiosos.
En la localidad de Fátima, supuestamente la Virgen María se apareció
a esos tres pastores, (hasta 6 veces), y convirtió a ese lugar en el
centro de una peregrinación para creyentes y curiosos de todo el mundo.
Según cuentan las crónicas, en la última de las apariciones,
el Sol llegó a “danzar” ante el asombro de los numerosos
testigos que asistían al prodigio.
Sin embargo, todos sabemos que el Sol no puede danzar. No puede moverse, pues
si lo hiciese, por pequeño que fuese ese movimiento, provocaría
la destrucción del Sistema Solar.
¿Qué fue entonces lo que bailó en Fátima?. ¿Algún
fenómeno de naturaleza meteorológica, poco convencional?.

Periódico informando de los Milagros de Fátima
¿Tal vez lo que entendemos hoy como un avistamiento
de un OVNI?
El día 13 de Mayo de 1917 los tres niños se encontraban cuidando
de su ganado en esa localidad portuguesa. Según cuentan, en un momento
dado vieron algo que comparan con un relámpago, y la mayor de los tres
niños, Lucía dos Santos, les dijo a los otros dos, primos suyos,
Francisco y Jacinta Marto que ante el mal tiempo que se avecinaba, lo mejor
sería quitarse de en medio y regresar a sus casas.
Fue en ese momento cuando vieron sobre un árbol la figura de una mujer
vestida de blanco, “más brillante que el mismo Sol”.
La dama de la aparición les dijo que era “una señora de
los cielos”, y los citó en el mismo lugar para el día 13
del siguiente mes.
Los pastorcillos cumplieron con esa cita, y la señora volvió a
citarlos para el siguiente día 13 en Cova de Iria.
Como dato curioso, señalar que el 13 de Mayo, fecha de la primera aparición,
es la fiesta dedicada a Fátima, la hija de Mahoma, de quien toma el nombre
esa localidad.
Fátima viene de fata, que significa mujer joven.
En la aparición para Julio, la misteriosa mujer les haría unas
revelaciones, que con el tiempo se convirtieron en los famosos “secretos
de Fátima”, y fue en esta aparición cuando la señora
les pidió a los niños que siguieran acudiendo todos los días
13, hasta el mes de Octubre, en el cual les revelaría quién era
ella, y qué pretendía de ellos.
Dado que la gente se burlaba de lo que los niños decían sobre
las apariciones, sobre todo por parte de los republicanos que en aquellos días
mostraban un comportamiento altamente anticlerical, hartos de los privilegios
de la Iglesia Católica y deseosos de que se llevase a rajatabla la separación
Iglesia–Estado, la señora se propuso llevar a cabo un hecho extraordinario,
que pudiera ser presenciado por todos y que actuase de certificación
de veracidad de cuanto estaba ocurriendo. Así pues, iba a hacer un “milagro”.
Hubo sin embargo un problema con la cita del 13 de Agosto, pues las criaturas
fueron encarceladas por un idiota que era entonces el Administrador de Vila
Nova de Ourem, un tal Artur de Oliveira Santos, que por lo visto no tenía
nada mejor que hacer. Se había empeñado en que los niños
le confiasen “el secreto”.
Así pues, la cita del mes de Agosto tuvo que ser retrasada hasta el día
15, cuando el Administrador los dejó en libertad.
Esta aparición no tuvo lugar en el sitio habitual, sino en un lugar de
nombre Valinhos.
Poco a poco, la noticia se fue expandiendo, y todos hablaban de que quien se
aparecía a los pastores era la Virgen María. El por qué
pensaban eso se entiende situándonos en el lugar y en el tiempo de estos
sucesos.
El número de curiosos y creyentes aumentaba progresivamente, pero como
ocurre siempre con este tipo de apariciones, sólo los tres niños
podían ver a la señora. El resto de personas no podían
ver nada.
70.000 personas se hallaban reunidas en el lugar de las apariciones cuando llegó
el 13 de Octubre, día en que la “señora de los cielos”
había prometido el “milagro” o algo similar.
En el día fijado, una procesión de curas y monjas, que ya habían
tomado el control del asunto, flanqueaban a los tres niños, escoltándolos
hasta el lugar de las apariciones, donde la señora se presentó,
como siempre, ante los pastorcillos, y dijo que era la Señora del Rosario.
¿Lo dijo ella o lo dice la Iglesia?.
La supuesta Virgen María les anunció que la 1ª Guerra Mundial
iba a acabar, y que los soldados regresarían a sus casas. Lucía
intercedió por los enfermos que se amontonaban en Cova de Iría,
y la señora contestó algo que me deja sorprendido, y que me hace
sospechar que todos estos comunicados son invenciones o están manipulados
por la Iglesia.
¿Qué fue, entonces, lo que contestó la supuesta “Virgen”?.
Pues nada más y nada menos que SOLO CURARÍA A AQUELLOS QUE HUBIESEN
PEDIDO PERDON POR SUS PECADOS.
Extraña y vengativa esta Virgen María, ¿no?. Debería
tener misericordia de todos, no sólo a los de su “partido”.
Esa sería la forma de actuar que se espera de la Iglesia, pero no de
una persona buena y misericordiosa, como se supone que debería ser la
Virgen, por eso creo que todos esos mensajes o comunicados han sido manipulados
o inventados por la Iglesia, dado que tienen un fuerte componente clerical.
La señora les pidió que construyesen una capilla en aquel lugar,
y a partir de ese momento, comenzó el “milagro” prometido.
Una nube misteriosa apareció, viniendo de España, o sea del Este,
y se colocó en la vertical del Sol.
El cielo se abrió, y el Sol comenzó a moverse rápidamente,
de manera vertiginosa, provocando el espanto entre la multitud.
La cantidad y la calidad de los testigos son muy importantes, pues entre los
presentes había de todo, desde los más creyentes hasta los escépticos
más acérrimos, y desde analfabetos hasta intelectuales.
El Sol parecía ser un disco plateado, que no cegaba a los testigos, y
cuyos movimientos desafiaban todas las leyes físicas conocidas.
Es de una importancia extraordinaria la descripción que hace del fenómeno
el Dr. Almeida Garrett, profesor de la Facultad de Ciencias de Coimbra, quien
quería observar todo cuanto acontecía sin que fuese contaminada
esa observación por ningún tipo de emoción, por lo que
se buscó un alto en el terreno para verlo todo con detalle, ayudado por
unos binoculares.
Al ver a la multitud exclamar y mirar hacia lo que creían era el Sol,
el Dr. Garrett dirigió su mirada hacia el mismo lugar.
“No era algo esférico, como la luna, - comenta Garrett - , ni tenía
el mismo color, ni los mismos claroscuros. Parecía ser de una materia
pulida”.
Según el profesor, el “Sol” se mantuvo así durante
diez minutos, pero en dos ocasiones lanzó unos rayos fulgurantes, que
obligaron a la gente a apartar la vista.
El color del paisaje se volvió violeta, para cambiar, más tarde,
al color amarillo.
Pero lo más sorprendente es que el supuesto Sol comenzó a girar
sobre sí mismo, a velocidad de vértigo, y se “desprendió”
de la bóveda celeste, abalanzándose sobre la multitud espantada,
que creía que el astro rey se le venía encima. Llegó a
descender hasta unos treinta metros cerca del suelo.
Está claro que el objeto que tenía color plateado, que no era
perfectamente esférico, que era de un material muy pulido, que gira a
toda velocidad y se lanza hacia el suelo, sobre los testigos, a unos treinta
metros de ese suelo no podía ser bajo ningún concepto, el Sol,
y es absolutamente incomprensible que todavía haya quien mantenga esa
explicación que es absurda desde cualquier punto de vista.
El Director del Observatorio Astronómico de Lisboa declaró a la
Prensa la imposibilidad de que se tratase del Sol. Algo así hubiera sido
detectado por todos los observatorios, y el Sistema Solar habría sido
destruido.
No fue un fenómeno natural. Entonces, ¿qué fue el objeto
plateado, que giraba y giraba y que descendió a toda velocidad sobre
los atemorizados testigos?. Esa es la cuestión.
Mientras no se demuestre otra cosa, está claro que lo ocurrido en Fátima
debe ser catalogado como el avistamiento de un OVNI, un objeto volante no identificado.

Este avistamiento fue de grandes proporciones, y avistado
en unos 40 kilómetros a la redonda y por un número de testigos
enorme.
Dentro y fuera de la Iglesia, muchas personas niegan que lo que ocurrió
en Fátima tenga nada que ver con la Virgen María, incluyendo científicos,
clérigos y, por supuesto, ufólogos.
El sacerdote de la parroquia, que recogió en documentos escritos las
declaraciones de los testigos, acabó marchándose de la aldea,
por no estar de acuerdo con que las apariciones tuvieran nada que ver con la
Virgen María.
En las descripciones sobre la señora se detalla que medía tan
sólo un metro de estatura, y que vestía una extraña vestimenta
blanca y dorada, como de tela “acolchada”, que no le llegaba a los
pies.
Llevaba una capa blanca y sujetaba una esfera luminosa a la altura del pecho,
que los creyentes identifican con “el corazón de María”.
Hablaba “sin mover los labios”, y se desplazaba sin mover los pies.
Bajaba hasta el lugar de la aparición por “una rampa luminosa”
que partía de una esfera o globo, también llamado el “aeroplano
de nuestra señora”, que después de que la dama hubiese descendido
retraía esa rampa y permanecía en las inmediaciones del lugar
donde se encontraba la aparición. A la hora de marcharse, la rampa recogía
a la señora y una vez en el interior de la esfera, ésta se elevaba
y desaparecía en el cielo.
Curioso esto de la rampa, ¿verdad? ¿Se trataba de un haz de luz
coherente, como en miles de avistamientos de OVNIs?. Eso parece.
Los haces de luz coherente son unas proyecciones de luz, que se han observado
en numerosas ocasiones partir de un objeto volante no identificado hacia el
suelo, o incluso hacia los testigos.
Se llaman haces de luz coherente, porque esa luz, esa proyección, parece
una luz “sólida”, como tubos de una luz que no se expande,
y que tiene unos bordes muy definidos. Como símil podíamos poner
el haz de luz de un aparato láser.
Parece que en esta fenomenología los ovnis emplean esta luz coherente
para buscar cosas en el terreno, y como medio de transportar cosas sólidas
hacia el OVNI. Ese mismo tipo de luz parece ser el que conformaba la rampa por
la que descendía la señora del cielo, fuese quien fuese.
En lo que se refiere a “hablar de manera telepática”, sin
producir sonidos ni mover los labios es algo común en la casuística
ufológica.
Una señora llamada Carolina Carreira, hija de la que se encargó
de la construcción de la capilla de Fátima, María Carreira,
afirmó haberse encontrado con “un niño de unos 9 ó
10 años, que se comunicaba con ella sin mover los labios, como si se
comunicase con su interior”. ¿Telepatía?.
Muchas coincidencias con las declaraciones de los testigos de avistamientos
Ovnis. Demasiadas.
Entre los testimonios recogidos por aquellos días figuran declaraciones
de avistamientos de esferas de diferentes tamaños, ocurridos en los días
inmediatamente anteriores a la aparición de ese día. Pero ya en
1915 los pastores fueron “preparados” para estos hechos, con la
presencia de objetos y seres, confundidos con ángeles, que les daban
extrañas bebidas y alimentos, (que se interpretaban como la comunión),
que los dejaban como en trance. Otros niños y adultos pudieron ver a
estos misteriosos seres, en esos años anteriores a 1917.
En cuanto a la “Danza del Sol”, unos testigos afirman que fue realmente
el Sol quien danzó en Cova de Iria, pero otros dicen que fue un objeto
como de vidrio, o metálico, que se interpuso entre el Sol y los testigos,
afirmación que me parece más racional.
Finalmente el Sol se puso “transparente”, y dentro del disco se
observaron tres seres, que los creyentes, en su obsesión por darle a
estos sucesos un carácter religioso, interpretan como la Sagrada Familia.
Como uno de los seres extendió el brazo, seguramente saludando a la multitud,
fue interpretado como “una bendición de San José”.
En la zona por donde pasó en vuelo rasante el disco, (¿el Sol
en vuelo rasante?), las ropas de los testigos mojados por la lluvia se secaron,
y pequeñas afecciones se curaron, (gripes, algún tumor, etc.),
lo que coincide con los relatos de otros avistamientos.
Ha habido, por parte de la Iglesia, una gran manipulación del fenómeno
acaecido en Fátima en 1917, manipulación que continúa en
la actualidad.
Se retocaron las declaraciones escritas, y algunas de esas descripciones que
se consideraban “inconvenientes” se hicieron desaparecer por las
autoridades de la Iglesia, que se adueñaron de este “avistamiento”
y lo utilizaron y utilizan para sus fines religiosos, inventándose los
“secretos”.
Son numerosas las apariciones marianas, o atribuidas a la Virgen, pero se puede
decir que, salvo aquéllas que son una mera invención, como los
sucesos ocurridos en El Palmar de Troya, que constituyen un fraude, pueden ser
asimiladas casi en su totalidad como cualquier otro avistamiento OVNI, dentro
de la casuística existente sobre esta fenomenología.
El carácter religioso se lo da la gente, deseosa de vivir hechos sobrenaturales
maravillosos que les afiancen en su fe, y en ocasiones, sobre todo en la Antigüedad,
los mismos seres protagonistas de esos avistamientos se hacen pasar por dioses
o ángeles, para poder controlar con facilidad a los testigos que desean
utilizar para sus fines.
Puedo entender que en la Antigüedad, de existir esos seres tomados por
dioses y que de vez en cuando tomaban contacto con la Humanidad, estuviesen
dirigiendo a esa Humanidad hacia una evolución social determinada, a
través de obligarles a un determinado comportamiento, entendido ya sea
como normas sociales o como creencias religiosas, que en definitiva suelen ser
lo mismo, con diferentes aderezos. Lo que ya me llama la atención es
que en la actualidad, en Fátima y otros lugares, se siga empleando la
misma táctica, es decir, tratando de continuar con ese “encarrilamiento”,
con ese control, aunque sigo dudando que los mensajes de la tal señora
celestial, (celestial por venir de lo alto, claro), tengan algo que ver con
ella. Claro que de existir seres extraterrestres y que éstos estuviesen
visitando nuestro mundo con cualquier objetivo que se nos escapa, encontrarían
un aliado excepcional para hacer con la gente lo que les pareciese: Explotar
su instinto de adoración, sus creencias religiosas, haciéndose
pasar por entidades de esa naturaleza, dioses o ángeles, o la “Virgen
María”.
Hoy día es muy fácil simular una aparición, religiosa o
no, mediante proyecciones de hologramas, por lo que la cosa se complica.
Como ejemplo tenemos el caso ocurrido en abril de 1982, en la Bahía de
la Habana, donde todo el mundo pudo observar en el cielo la imagen de la Virgen
María, sonriente, con los brazos extendidos hacia abajo. La imagen desapareció
rápidamente. Era una imagen holográfica, proyectada desde un submarino
estadounidense.
Supongo que muchos avistamientos de objetos también son creados mediante
esa forma, tal vez para seguir con las maniobras de desinformación, ocultación
o engaño, a las que se nos tiene acostumbrados.
Me da miedo pensar lo fácil que es manipular a la opinión pública.
Como consecuencia de las apariciones de Fátima, los niños tuvieron
un cambio en su personalidad que yo, personalmente, considero negativo.
Siempre he sentido lástima, compasión, por esos niños que
pertenecen a determinadas sectas o creencias de naturaleza religiosa. En principio,
todo creyente me da miedo, pero los niños, obligados por los adultos,
me dan pena.
A los niños de algunas sectas o cultos religiosos se les ve con su chaqueta,
su corbata, y su cartera, como si fueran ejecutivos miniaturizados, alejados
de los juegos en sus colegios, aprovechando su recreo para leer y releer la
Biblia, que puede ser cualquier cosa, menos la palabra de Dios. Dejan de ser
niños y se convierten, por obra y gracia de sus progenitores, en pequeños
alienados. La Religión, cuando no se razona, se convierte en el opio
del Pueblo.
Los niños de Fátima dejaron sus juegos. Con un cordel idearon
tres cilicios muy rudimentarios que les procuraban dolores físicos bastante
intensos, pero que les hacían sentirse felices, dentro de su paroxismo.
Ayunaban, oraban, y hacían penitencia de manera continua, para la conversión
de los pecadores. Es decir, justo lo que nunca debe hacer un niño.
En esto también veo la mano de la Iglesia, pues estas aberraciones son
propias de creyentes humanos y muy humanos, nada celestiales.
Se dice que la "Virgen" les pidió que abandonasen el cilicio.
Los dos niños más pequeños murieron pronto, y la mayor,
Lucía, ingresó en un convento.
BIEN, PERO ¿Y LOS SECRETOS?
Del primero se dice que fue la visión del Infierno,
con todos sus horrores.
¿Infierno?. No creo que el ser humano tenga capacidad de cometer actos
que tengan trascendencia eterna, y por tanto puedan tener castigos eternos.
No creo que exista algo como el Infierno, pero en el caso de que así
fuese no pienso que fuese buena idea enseñar algo tan horrible a unos
niños.
Del segundo se dice que fue el anuncio de la Segunda Guerra Mundial y la difusión
del comunismo. La Guerra Mundial vendría precedida por un gran signo
en el cielo: Una luz misteriosa.
Efectivamente, la noche del 24 al 25 de Enero de 1938, se vio en todas partes
un cielo rojo con resplandores blancos, que se dijo que era una aurora boreal.
No es normal que una aurora boreal se vea en las latitudes donde se hizo visible,
pero ese fenómeno no es algo tan significativo como para poder ser interpretada
como una señal del cielo para indicar el inicio de una desgracia de la
magnitud de la de la 2ª Guerra Mundial.
Del tercero se afirma que fue el anuncio del atentado que iba a sufrir el Papa
Juan Pablo II a manos del turco Alí Agca, pero no creo que se tratase
de eso.
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En realidad tengo dudas de que los secretos de Fátima,
(o el secreto en tres partes), tengan nada que ver con las conversaciones que
tuvieron los pastores portugueses con la dama que se apareció en Cova
de Iria.
Más bien es de suponer que lo sucedido fue un avistamiento OVNI, observado
por numerosos testigos, con un posible contacto de un tripulante del OVNI con
tres niños, y que de todo el asunto se adueñó la Iglesia
Católica, convirtiendo el avistamiento en una aparición de carácter
milagroso, útil a sus fines, manipulando y manejando a su antojo a los
pequeños testigos.
Tampoco hay que descartar la posibilidad de percepciones místicas de
carácter interno, desencadenadas por la presencia de un objeto físico,
y su interacción con los seres humanos, que ya eran de por sí
bastante creyentes en cuestiones religiosas, confundiéndose ambas cosas
en una sola. No olvidemos que sólo los niños veían a la
supuesta Virgen, aunque el "milagro" de la "danza del Sol"
sí fue advertida por una gran multitud.
Y por último, el hecho posible de que determinadas entidades supuestamente
extraterrestres se aprovechen de ese instinto de adoración que posee
la raza humana y que los hace fácilmente controlables y manipulables,
presentándose como entidades de carácter espiritual.
Solamente nos queda esperar que algún día el ser humano aprenda
a caminar por sí mismo, sin esperar nada de ningún dios o diosa,
ni ángeles, ni nada que se le parezca, y aprenda de una vez que sus problemas
sólo puede resolverlos el ser humano, y que nadie, absolutamente nadie
vendrá a sacarle las castañas del fuego.
Aprendamos a ser dioses sin Dios.
LA VIRGEN DE GUADALUPE.
Uno de los casos más enigmáticos de apariciones marianas lo constituye
el caso de la Virgen de Guadalupe. Es una historia muy hermosa y tierna.
Su protagonista un indio llamado Juan Diego.
Juan Diego era natural de una localidad llamada Cuautitlán. Era al principio
del mes de Diciembre, del año de 1531 en la madrugada de un sábado
cuando ocurrió un hecho considerado hasta ahora como milagroso, sobrenatural.

Estaba ya amaneciendo, cuando pasaba junto a un cerro
y oyó cantar a un grupo de pájaros. Luego se hizo el silencio,
y pareció que del cerro mismo se respondiese a ese canto de los pájaros
con un canto suave y tremendamente agradable. Era como un canto celestial, hasta
el punto que Juan Diego pensó que estaba soñando.
Después se hizo el silencio total. Alguien pronunció su nombre:
"Juanito. Juan Dieguito".
El indio se acercó sin miedo al lugar de donde procedía la voz
que le llamaba desde lo alto del pequeño cerro. Y allí se encontró
con una señora que se encontraba de pie sobre ese lugar y que le dijo
que se acercara.
Al igual que ocurrió posteriormente en Fátima, su vestimenta brillaba
como el Sol.
A su alrededor la tierra tenía colores como los del Arco Iris, y todo
brillaba como si se tratase de piedras preciosas de hermosas tonalidades.
Estaba claro que la señora conocía el nombre del indio, pues lo
pronunciaba cuando le hablaba.
"¿A dónde vas, Juanito, el más pequeño de mis
hijos?".
Juan Diego le contestó que iba a Tlatilolco, para cumplir con los rituales
y enseñanzas propios de la Religión.
Y la señora se identificó. Le dijo a Juan Diego que ella era la
Virgen María, madre de Dios. Pidió, como sucede en todos los lugares
de apariciones marianas, que se erigiese allí mismo un templo en su honor
para que todos pudieran rendirle culto en él.
Y le ordenó que hablase con el Obispo de esa aparición, y de sus
deseos.
Así que, Juan Diego se encaminó al Palacio del Obispo, con la
intención de
transmitirle el mensaje de la Virgen.
Cuando el Obispo oyó el relato de Juan Diego, no pareció tomarlo
en serio, y lo citó para otra ocasión en que tuviese más
tiempo para escucharlo con más detenimiento.
Juan se marchó, muy triste por no haber podido cumplir con su misión,
al no lograr que el prelado creyese en su historia y volvió al cerro,
donde la señora le estaba esperando.
El indio contó a la mujer su fracaso en la misión encomendada,
y la señora le encargó que volviese a ver al Obispo al día
siguiente.
Así que, bastante desanimado, al día siguiente domingo, después
de asistir a los oficios religiosos, sobre las diez de la mañana, fue
a repetir suerte con el Obispo.
Este le interrogó larga y detenidamente, y siguió sin dar crédito
a los hechos relatados por el indio, por lo que pidió alguna señal
que confirmase cuanto decía.
Cuando Juan Diego salió, mandó que le siguieran para ver a dónde
iba y con quién hablaba.
Pero los que le seguían le perdieron de vista, y por mucho que lo intentaron
no pudieron dar con él, por lo que regresaron muy enfadados y resentidos,
hablándole al Obispo para predisponerlo contra Juan, diciéndole
que todo era mentira y que el indio le engañaba.
La Virgen citó a Juan Diego para el día siguiente, con objeto
de darle la señal que el obispo reclamaba.
El lunes Juan no fue a ver a la señora, pero encontró en su casa
a su tío gravemente enfermo, pareciendo que iba a morir. Salió
pues a buscar a un sacerdote, siendo ya martes de madrugada.
Dio una vuelta, rodeando el cerro, pues no quería encontrarse con la
señora y que ésta le enviase de nuevo a ver al clérigo,
después de todo cuanto había pasado. Pero ella bajó del
cerro y le salió al encuentro.
"¿A dónde vas, hijo mío, el más pequeño?".
Juan, avergonzado de su comportamiento, le contó el estado de gravedad
en
que se encontraba su tío y que iba a buscar un sacerdote. Después
prometió que volvería para llevar su mensaje.
La Virgen le consoló y le dijo que no se preocupase, que ella curaría
a su tío, lo que así sucedió.
Le pidió que subiera al pequeño cerro donde se le había
aparecido por primera vez, y que cogiera un manojo de flores y se las trajese.
Lo hizo así, pero se quedó asombrado al descubrir el número
tan alto y la variedad de flores que había en el lugar, donde generalmente
sólo había hierbajos y cardos. Además estaban fuera de
fecha, y hacía mucho frío, con
heladas nocturnas. ¿De dónde habían salido esas flores?.
Se las llevó a la señora, que las recogió en su regazo.
Le dijo al indio que esas flores debía llevarlas al Obispo como prueba
y señal de que todo era cierto.
Así lo hizo Juan Diego, dirigiéndose al Palacio del Obispo con
las flores, muy ilusionado.
Los criados no querían dejarlo pasar. Lo hicieron esperar largo tiempo
y más tarde quisieron ver qué era lo que traía el indio
para el Obispo.
Quedaron muy asombrados al ver la cantidad, variedad y hermosura de las flores.
Pero cuando intentaban cogerlas no podían, pues se convertían
en flores pintadas o cosidas en la manta.
Advertido el Obispo, le hizo pasar y Juan entró, se humilló delante
de él y repitió su mensaje.
Después abrió el manto para ofrecer las flores, las cuales se
esparcieron por el suelo, dejando ver en la manta o poncho del indio la imagen
de la Virgen.
Esa es la imagen que se guarda hoy en el templo de Tepeyacac, llamado Guadalupe.
Todos se arrodillaron ante el prodigio, incluido el Obispo, el cual, con lágrimas
en los ojos, pidió perdón por sus dudas.
Cuando Juan Diego fue a ver a su tío lo encontró totalmente restablecido,
y le comentó que él también había visto a la Virgen,
que tenía las mismas características que relataba Juan.
La imagen, desde entonces, ha causado admiración a quienes la han estudiado.
Investigadores y científicos que han inspeccionado esa imagen dicen que
se
ven en los ojos de la Virgen las figuras de seres humanos en el lugar exacto
donde se reflejarían en un ojo real. Para poder ver esas figuras ha habido
que ampliar la imagen de la córnea del ojo dos mil quinientas veces.
¿Quién pudo pintar algo así?.
Las pinturas no serían de naturaleza vegetal, animal ni mineral, lo cual
es inexplicable.
No se conoce la técnica empleada para pintar el poncho o manta, la cual
se conserva sin descomponerse después de más de 470 años,
cuando el material del que está elaborada, (una fibra de ayate mexicano),
se corrompe al cabo de 20 años.
Sin embargo existe una controversia sobre este tema, que desató, en su
día, grandes pasiones. Según algunos especialistas e investigadores,
todo lo relacionado con la Virgen de Guadalupe es una invención de la
Iglesia, orientada a atraer a los indios mexicanos, y a hacer desaparecer las
diosas y dioses aztecas a cambio de esta "diosa" católica.
Tanto la aparición, como la propia existencia del indio Juan Diego sería
una leyenda.
En lo que se refiere al manto de Juan Diego, donde "apareció"
la imagen de
la Virgen, en realidad no sería una pintura, sino tres pinturas, una
de las cuales está firmada y fechada. La imagen estaría basada
en la Virgen de Guadalupe que se encuentra en Extremadura, en España.
Luego no habría nada de sobrenatural en toda esta historia, e incluso
el abad de la basílica de Guadalupe, Guillermo Schuleburg, llegó
a afirmar que todo era una invención, lo que provocó las iras
de muchos fieles, que se manifestaron contra él y llenaron la basílica
de pintadas de protesta.
Los detractores de las apariciones trataron de impedir que se beatificase a
Juan Diego, dada su, para ellos, inexistencia, pero el Papa Juan Pablo II, defensor
de las apariciones marianas, lo beatificó en el año de 1990.
¿Es una historia real?. ¿Es una invención, dentro del proceso
de cristianización del Nuevo Mundo?.
En el caso de la Virgen de Guadalupe creo que se forzó un sincretismo
religioso por parte de las autoridades eclesiásticas españolas.
No debemos olvidar que la cristianización de los aztecas no iba a ser
fácil, y había que idear la forma de ir cambiando, sin destruirlas
traumáticamente, sus creencias y sus ritos.
El lugar donde se sitúa la aparición de la Virgen de Guadalupe
no es un lugar cualquiera, sino que se trata de un lugar donde los indios venían
a rendir culto a la diosa Tonantzin, que forma parte inseparable, (la parte
femenina) de Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada.

Quetzalcóatl
Tonantzin, "nuestra madre", debía
ser sustituida de manera no traumática por la Virgen de Guadalupe, "nuestra
madre". Más que sustituida, fundida con ella.
El color verde-azul que encontramos en el manto que cubre a la Virgen es el
mismo color verde-azul de Quetzalcóatl.
La Virgen está pisando una luna negra en cuarto creciente, que simboliza
al Maligno. Este era uno de los ideogramas para representar a Quetzalcóatl,
con lo cual se está representando a una diosa más poderosa que
la Serpiente Emplumada.
La Virgen está delante del Sol, tapándolo con su cuerpo, lo que
daba a entender a aquellos aztecas que los seres humanos podían valer
más que el Sol, y por lo tanto el Sol no era un dios.
El que la Virgen se aparezca a un indio, a Juan Diego, se hace fundamentalmente
para dignificar a los indios, y procurando una unión entre los criollos,
los mestizos y los indios, que habían estado excluidos por los españoles.
En cualquier caso hay que aclarar que no todos estaban de acuerdo con este
sincretismo religioso, pues el propio Arzobispo de México fray Juan de
Zumárraga, ante el que ocurrió supuestamente el milagro, pero
que no lo dice nunca en sus escritos ni en su catecismo, lo cual es significativo
bajo mi punto de vista, porque en los escritos contemporáneos nadie cita
nada sobre el suceso, dice explícitamente:
"Y no quiere el Redentor del mundo que se hagan milagros, porque no es
menester".
Todos sabemos la oposición que dentro del propio seno de la Iglesia se
hace a todo lo milagrero y sobrenatural por parte de algunos miembros de ella,
y otro ejemplo de lo que decimos, y en relación al mismo tema que estamos
comentando, tenemos las declaraciones de Fray Francisco de Bustamante, provincial
de la Orden de los Franciscanos, en el año de 1556, dichas con enfado:
"La devoción de esta ciudad ha tomado en una ermita e casa de Nuestra
Señora que han intitulado de Guadalupe, es un gran perjuicio de los naturales,
porque les da a entender que hace milagros aquella imagen que pintó el
indio Marcos...".
Es interesante ésto, pues hace referencia clara al indio Marcos Cipac
de Aquino, a quien se atribuye el pintado de la citada y controvertida imagen,
contradiciendo a quienes afirman que no fue pintada por manos humanas. En este
punto yo ya me pierdo entre quienes son partidarios de una postura o de la contraria.
Siguen siendo un misterio los ojos de la Virgen pintada en el manto del supuesto
Juan Diego, y digo supuesto porque nadie ha podido demostrar hasta ahora que
haya existido realmente.
En los ojos se ven, a tamaño microscópico, trece figuras. El Obispo,
el indio Juan Diego y los criados del Obispo, así como algún grupo
de diferentes rasgos étnicos, en ambos ojos, aunque en diferentes proporciones,
tal y como sucede en los ojos de un ser humano. ¿Quién y de
qué manera pudo pintar esas figuras?. ¿Empleando qué técnica?.¿Para
descubrir tal maravilla, aumentando los ojos 2.500 veces?.
Los detractores de las apariciones dicen que el manto está pintado siguiendo
las técnicas normales, (ya hemos hablado del supuesto autor, Marcos Cipac
de Aquino), pero el Premio Nóbel de Química, Richard Kuln, afirma
que no se ven pigmentos animales, vegetales ni animales, en un tiempo en que
no existían las pinturas sintéticas. Y que no se ven trazos de
pincel, concluyendo que el manto no está pintado por seres humanos.
Para embrollar más las cosas se habla que, en aquel tiempo, lo que existía
era una imagen, una estatua, pero no un manto.
En fin. Como toda aparición mariana, ésta está, también,
envuelta en la polémica.
En cualquier caso, el misterio de las figuras microscópicas en sus ojos
es de por sí suficientemente inexplicable.
En cualquier caso, la leyenda o historia de la Virgen de Guadalupe es una hermosa
historia. A mí, al menos, me encanta.
En los análisis a la tela e imagen pintada de la Virgen de Guadalupe,
efectuados por la parte escéptica de la realidad de las apariciones y
opuesta a la canonización de Juan Diego, de quien no se ha podido demostrar
su existencia, se ve claramente la acción de la mano humana en la elaboración
de esa pintura.
ANALISIS DE LA IMAGEN PINTADA DE LA VIRGEN DE GUADALUPE

Pintura efectuada en el Siglo XVI.
Material: Tela de Lino y cáñamo.
La tela fue preparada con brochazos de tinta blanca.
Es una pintura ejecutada al temple.
Colores utilizados:
Negro: Hollín adquirido del humo del ocote.
Blanco: Sulfato de calcio.
Azul: Oxido de cobre, (azurita).
Verde: Oxido de cobre, (malaquita).
Tierras: Oxidos de hierro, en diferentes tonalidades.
Rojos: Oxido de hierro rojo, bermellón, compuesto de azufre y mercurio,
carmín de cochinilla.
La tela ha sido repintada con la técnica de
la acuarela en algunas zonas y del temple en otras. Ha sido tensionada para
evitar agrietamientos.
Tiene preparación previa y huellas de pincel.
Las imágenes de las pupilas son producto de la imaginación, pues
se ha empleado un aumento excesivo en el análisis dando formas y puntos
que la imaginación hace parecer personajes.
Estos son algunos de los resultados del análisis efectuado por el experto
en conservación y restauración de obras de arte D. José
Sol Rosales, en el año de 1982, a instancias del abad de la basílica.
El señor Sol Rosales niega que la pintura haya sido realizada por medios
milagrosos.
Del análisis efectuado por Garza-Valdés, se desprende que en el lienzo, demasiado largo para ser la tilma del supuesto Juan Diego, pues mide 1,72 mts., se han pintado, en realidad, tres imágenes. La primera de ellas la pintó Marcos Cipac de Aquino, que era un excelente pintor, a juzgar por los comentarios que sobre su arte hacen los historiadores. Realizó la pintura en el año de 1556, a instancias del Arzobispo Alonso de Montúfar. Esa imagen era una réplica de la imagen extremeña, y tenía un niño en brazos.
Era una Inmaculada Concepción.
Para evitar tener que pagar "derechos", de las limosnas recogidas,
a la clerecía extremeña, y que pusiera en peligro la independencia
de la basílica guadalupana del Nuevo Mundo, se pintó una segunda
imagen, en el
Siglo XVII, ésta con rasgos de india, después de una preparación
con tinta blanca. Esta Virgen, y la tercera o actual, se atribuye a Juan de
Urrúe, artista hijo de un español y una india. Su padre trabajaba
en la catedral de Sevilla como pintor y escultor, antes de emigrar a Nueva España.
Las alegorías de esta imagen son perfectamente compatibles con las creencias
de los indios.
Garza-Valdés es profesor e investigador de microbiología en la
Universidad de San Antonio, Texas. Realizó unas excelentes investigaciones
sobre la Sábana Santa de Turín.
Así pues, se llega a la conclusión de que la imagen de la Virgen
de Guadalupe no corresponde a un milagro, tal y como defiende oficialmente la
Iglesia Católica, frente a muchos de sus propios clérigos que
ven cómo una leyenda se ha ido transformando hasta ser considerada una
realidad.
Las apariciones marianas no son privativas del catolicismo.
En realidad ocurren entre los fieles de todas las religiones, variando tan sólo
los nombres de las entidades que supuestamente se manifiestan a esos fieles.
Entre los budistas, la señora que se aparece se llama Deva, mientras
que en la India recibe el nombre de Hidra. Los musulmanes denominan Jinas a
los ángeles de las apariciones.
Hay unos puntos en común: Estas entidades son celestiales, en el sentido
de que "vienen de lo alto", sea ese cielo lo que sea.
En principio, y considerando como reales estas manifestaciones, nos llama la
atención el hecho de que utilicen aparatos o artilugios para desplazarse,
lo que nos hace pensar que se trata de entidades de naturaleza física,
pues una entidad que fuese espiritual, tal y como entendemos lo espiritual,
no necesitaría viajar en ningún vehículo.
Ya hemos hablado del "Aeroplano de nuestra Señora", en Fátima
y de los discos y globos que acompañaban a las apariciones. Y volvemos
a ver estos
globos en las supuestas apariciones de Garabandal, en España, concretamente
el 18 de Junio de 1961, (San Sebastián de Garabandal, a 90 Km. de Santander).

Las cuatro niñas supuestamente videntes de estas
apariciones, (primero de un ángel y posteriormente de la Virgen), le
preguntan a la dama "celestial":
"Señora, ¿qué son esos globos que todas las noches
vemos moverse en el cielo?", a lo que la señora contesta:
"En esos globos he venido a encontraros" .
¿Entidades que se desplazan a bordo de esferas?. Curioso.
En Garabandal y en otros lugares, el proceso suele ser el mismo. Primero se
produce el avistamiento de un ángel o ángeles precursores, detrás
de los cuales se produce la aparición principal de la "señora
de los cielos".
A las niñas de este caso se les comunica un mensaje común a todos
los avistamientos marianos: Un gran castigo se cierne sobre la Humanidad si
ésta no se arrepiente y cambia radicalmente su modo de ser y actuar.
Se les enseña a los videntes una visión que les horroriza: En
Fátima el Infierno, y en Garabandal algo que hace gritar terriblemente
a las niñas.
Se busca siempre el mismo objetivo, por lo tanto, que es orientar a los seres
humanos en un camino más espiritual y alejado del "mundanal ruido".
El quid de la cuestión es poder determinar qué avistamientos son
reales y cuáles son un fraude orientado a conseguir objetivos muy diferentes,
entre los que suele estar el económico, pues a la sombra de muchas de
estas apariciones se ha gestado un gran negocio, en el que caen de buena fe
los creyentes en estos hechos.
En el caso de Garabandal, las autoridades eclesiásticas se niegan a aceptar
las apariciones como reales.
Para los investigadores del Fenómeno Ufológico en el que se encuadran
perfectamente estos hechos, sólo nos debe importar el hecho físico
en sí, considerando a las esferas, globos, discos y entidades tal y como
las consideramos en cualquier otro avistamiento que no tenga connotaciones espirituales.
No es de nuestra incumbencia la espiritualidad de las apariciones en sí,
sino de las connotaciones ufológicas que posean. Establecer su realidad
o irrealidad.
¿Es, como dice el investigador Salvador Freixedo, tan sólo un
juego de los dioses?. Sus declaraciones y su rebelión contra este tipo
de cosas, así como sus publicaciones poco ortodoxas le valieron la cárcel
y posterior expulsión de la Iglesia y del país.
No anda muy descaminado, (posiblemente haya dado en el clavo), Freixedo, cuando
habla de juegos de los dioses, o cuando nos arenga a "defendernos de esos
dioses".
Como ejemplo de lo que decimos tenemos un caso ocurrido en un pueblo de Irlanda,
un día lluvioso y desapacible, concretamente el 21 de Agosto de 1879.
Se puede decir que todo el pueblo, excepto precisamente el párroco, fue
testigo de una insólita aparición, de un "milagro".
Frente al portón cerrado de la Iglesia, en levitación, pero muy
cerca del suelo, se advertían la figura de la Virgen y otras entidades
"espirituales" .
La Virgen llevaba un manto blanco hasta los pies y una corona con cruces resplandecientes,
y sobre la frente una rosa.
Otra de las entidades vestía como un obispo, tocado con una mitra y sosteniendo
un libro abierto, pareciendo, por su actitud, que estaba dando un discurso.
Uno de los testigos dijo haber visto letras en ese libro.
Aunque se tratase de agarrarlos ésto era imposible, pues los seres mostraban
una incorporeidad manifiesta.
Pero a alguna distancia de allí, desde su casa, un granjero pudo observar
entre las nubes un artilugio volante, de naturaleza desconocida, algo que parecía
"un globo dorado" y que estaba proyectando un haz de luz multicolor
en la dirección donde se hallaban las figuras "celestiales”.
¿Era pues un holograma?. Parece que sí, pero inmediatamente se
nos ocurre la inevitable pregunta: ¿Quién proyectaba hologramas
en 1879, cuando en la Tierra no existía esa tecnología?.
Así pues, como conclusión y para no repetirnos, podemos decir
que las apariciones marianas pueden ser, y seguramente son, exceptuando los
casos
de alucinaciones, fraudes, etc., manipulaciones de "alguien" que se
dedica a "dirigir el rebaño" en el camino que a ese "alguien"
le interesa.
Todo ésto parece cosas de locos.
REFERENCIAS;
http://amer.humanist.net/jdiego.html#top
Shetumel, Haroldo
http://miarroba.com/foros/ver.php?foroid=336289&temaid=5020308
Carlos Simó Blasco.
http://members.fortunecity.com/hface/archivos.html
Archivos GEIFO: Apariciones Marianas