Abstract: La figura de Charles Fort, nuestro principal impulsor, es sin dudas
el emblema de una “lucha” entre la Ciencia y los investigadores
de fenómenos anómalos.
Pero, podemos ser honestos al afirmar que existe tal disputa?. La realidad es
que muchos investigadores (o pseudo-investigadores, en mejores palabras) utilizan
ese argumento facilista para “culpar” a la Ciencia por la no obtención
de resultados positivos.
Sin embargo , la realidad se comporta de esa manera?. Analicemos…
DE FORTEANOS Y CONDENADOS
Charles Fort acuñó con gran
sarcasmo el término Condenados, al titular su primer libro aparecido
en 1919. Tal vocablo intenta definir el “estado real” de determinados
hechos anómalos en el marco de la Ciencia.
Aunque han pasado casi 100 años de aquella postura, muchos seudoinvestigadores
(SI en adelante) intentan por todos los medios plantear una eterna disputa entre
la Ciencia Académica y ellos mismos.
Los considerandos para avalar esta hipótesis son las afirmaciones de
Charles Fort y su experiencia personal. Debemos Situarnos a fines del siglo
XIX cuando la Ciencia Académica (Universitaria) tomó el mayor
empuje de la historia, no solo en trabajos sino también en publicaciones.
Precisamente, las publicaciones eran el medio ideal para descubrir las hipótesis
más extravagantes y los descubrimientos más asombrosos. Charles
Fort, sin dudas, se vio atraído en forma irresistible por esas publicaciones,
al punto de constituirse en una verdadera obsesión, haciendo girar su
vida en torno al amarillento papel…
Y allí, en la búsqueda sistemática y casi alucinada surgieron
algunos nombres como paladines de la condenación, una suerte de Tribunal
de la Santa Inquisición de los claustros universitarios.
He leído las obras de Fort desde hace unos 20 años y he rastreado
innumerables de sus fuentes en su idioma original. Puedo afirmar que se trataba
de un personaje muy cuidadoso y honesto en sus interminables citas y referencias
bibliográficas. Lamentablemente, no coincido en forma plena con su ataque
a los científicos.
De hecho hay en la historia científicos que han producido un tremendo
daño al progreso por su terquedad y fundamentalismo académico,
han rechazado teorías fabulosas solo porque constituían una flagrante
violación a los axiomas conocidos.
Este comportamiento es común a las miserias humanas y se exacerba cuando
los que deben administrar o dirigir instituciones lo padecen en forma crónica.
A pesar de todo ello, muchísimos
científicos de antaño y de la actualidad son permeables a lo anómalo
y a los eventos extraños. Los perspicaces sabemos dónde es posible
hallar una futura nueva “teoría” o “descubrimiento”
, precisamente allí donde observamos que las leyes de la ciencia actual
son violadas o al menos “confundidas” ... en ese caldo de cultivo
se están gestando los grandes avances del futuro de la ciencia. No dudo
que el potaje huele un tanto mal pero aún de los peores ingredientes
puede darse a luz un exquisito manjar. Claro, hay que tener la suficiente paciencia
y constancia y soportar el mal aroma, a veces los claustros universitarios tienen
poca ventilación y es necesario echar a la basura esa maloliente mixtura.
En esos poco pacientes científicos se patentiza la figura del Condenador.
Por otro lado, hay innumerables científicos que firman artículos
recogidos por Charles Fort y muchos de sus sucesores.
CIENCIA Y CONCIENCIA
Los científicos y los investigadores
suele chocar en sus contactos por alguna de las siguientes causas:
a-El científico tiene temor a desafiar a la ortodoxia
b-El investigador no inspira confianza
No analizaré el punto “a”,
por otro lado muy claro, sino me ocuparé principalmente de la imagen
falta de confianza de algunos investigadores.
No busquen aquellos enemigos míos, alguna alusión personal, ni
lo tomen como un ataque sino simplemente por un mea culpa, en el que, sin dudas
en algún aspecto me incluyo.
La imagen ante la opinión pública de un investigador puede construir
un falso reflejo de la realidad, un espejismo, diría. Muchas veces personales
conocidos, muy mediáticos, sonrientes y simpáticos, por su “trayectoria”
o por su juventud, por su aspecto físico o su carisma, suelen ocupar
un espacio compartido con otras estrellas del espectáculo.
El brillo y el candor pueden sufrir un severo apagón cuando deben enfrentar
a un científico a quien le acercan una consulta o un caso para que presten
su autorizada opinión.
La mayoría de los científicos verán con poco interés
una visita de esa índole a sus sagrados laboratorios. Y no es para menos…
La solución es que haya una importante depuración en los medios
de la investigación. Una depuración, valga la aclaración,
no implica remoción sino eliminación de tóxicos de un organismo
(en términos más vulgares una purga...). Planteo la necesidad
de que aquellos que aún se manejan a la usanza mediática y de
“star” troquen su fisonomía hacia una mayor seriedad, un
orden y un sentido de responsabilidad.
No pido que sean expertos en astrofísica o química pero si exijo
que develen sus fuentes, que lean, se instruyan, se asesoren, que imiten aquellos
trabajos racionales y no comerciales. Que aporten “ideas” y no vocales
y consonantes….
Con esa nueva imagen los científicos os recibirán con una sonrisa
y sabrán que aunque no puedan hablar con términos muy técnicos,
el interlocutor respetará el crédito y lo citará como fuente
de información.
Toda persona involucrada en una investigación
debe tener el título de…..persona... justamente , es el único
requisito indispensable , honestidad , humildad y consecuencia con un trabajo
serio , ordenado , que sirva como peldaño para los futuros analistas.
Las enmohecidas tácticas de algunos personajes instruidos en las arcaicas
escuelas de los 70 y 80 s (aclaro que además hubo en esos años
escuelas de excelente nivel por cierto) de ocultar, tergiversar, enmarañar
y escamotear las informaciones van feneciendo poco a poco con el advenimiento
de las comunicaciones y de internet.
Hoy no puedes esconder basura bajo tu alfombra sin que el vecino se entere en
pocos momentos…
EL FACTOR “R y N”
Como factor “R y N” suelo denominar a la Redundacia y Negatividad. Indudablemente, son dos de los elementos conspirativos en el instante de plantear una investigación que sea atractiva para los científicos. La redundancia constituye el fenómeno por el cual un trabajo es solo copia de otros anteriores, lo cual no sería grave si se aportaran ideas o razonamientos novedosos o se citaran las fuentes respetivas y se respetaran los créditos. La negatividad esta expresada en las investigaciones que aportan NADA, llenando espacios con palabras, generalmente, no propias, y presentando un enorme hueco en el sitio de las conclusiones. Les pido a mis lectores, colegas o simplemente visitantes, que se tomen el trabajo de revisar con estos conceptos al frente, la literatura que circula en los medios escritos y de la red. Todo trabajo que se publica, sea reflejo de una investigación de campo o una pesquisa de biblioteca debe entregar al público una idea, una traducción importante, un documento original, un caso certeramente relevado o simplemente la reunión exhaustiva de fuentes bibliográficas sobre un mismo tema.
Es tan sencillo realizar un trabajo o artículo en forma correcta que a veces reflexionamos el por qué no se hace de ese modo. Debemos seguir el modelo científico de Abstract (resumen), desarrollo, conclusiones y bibliografía.
CRITICAS Y CULPAS
Estimo haber dejado en claro que el principal
elemento de descrédito ante los científicos está provocado
por nosotros mismos al no presentarnos correctamente.
Como podemos exigir que ellos respondan cuando vamos con las manos vacías.
De hecho en el ámbito Hispanoamericano es poca la participación
universitaria, sin embargo, en USA, Inglaterra y el resto de Europa se ha realizado
excelentes trabajos conjuntos. Lamentablemente, muchos seudoinvestigadores se
exasperan con los dictámenes de los científicos porque no conjugan
con hipótesis extraterrestres. La lógica indica que proceden en
forma correcta , quizás con conclusiones preliminares o resultados un
tanto “forzados” pero a ningún científico se le ocurriría
PROBAR un caso con una HIPOTESIS NO PROBADA o dicho en otras palabras NO SE
PUEDE ATRIBUIR UN HECHO ANÓMALO A UN ACCIONAR EXTRATERRESTRE CUANDO SU
EXISTENCIA NO ESTÁ PROBADA!!!!!.
Y allí es dónde se produce
el más espectacular choque. El ufólogo o investigador da el portazo,
escribe decenas de renglones AJUSTICIANDO a la CIENCIA y ridiculizando sus integrantes
como consecuencia de que su trabajo no se fundamenta en el METODO CIENTÍFICO
por lo que suele concurrir al terreno con PRECONCEPTOS.
No se puede buscar una asociación ilícita con la ciencia, hay
que respetarla en todos sus fundamentos y principios. O nos basamos en ella
o construimos una NUEVA CIENCIA sustentada en revelaciones, mensajes proféticos
y buenas intenciones.
La Ciencia es un reloj que acompasadamente va avanzado, midiendo y analizando
decenas o cientos de veces antes de arrojar un veredicto. La especulación
puede ser ejercida por científicos pero deben fundamentarla. Una cosa
es una hipótesis y otra muy diferente un verdadero desatino.
Amiguémosnos con la Ciencia, no tengamos miedo a la ortodoxia, en última
instancia si acudimos a ella es porque la consideramos como justa. Colegas investigadores,
en la Ciencia hay muchos individuos que están muy equivocados del mismo
modo que hay mecánicos, policías o amas de casa que lo están.
Por las personas no condenemos a la Ciencia y breguemos por la posibilidad de
asociarla a nuestro trabajo.
Para ello hagamos un mea culpa, revisemos nuestros procedimientos, analicemos
lo que escribimos y de que modo lo volcamos al público.
Además, recordemos que no debemos ser “anomalistas por definición”
dejemos el espacio abierto al diálogo. Abramos la mente a que, algunos
casos o eventos que parecen extraños pueden en realidad no serlo. No
sigamos insistiendo en ello. Hay casos debidamente probados como falsos que
se siguen publicando hasta el cansancio (vera la serie de artículos sobre
Teleportaciones)
CHUPACABRAS Y CHUPAMENTES
Tampoco definamos seres o episodios con
nombres que sugieren orígenes o actividades no demostrados. Un ejemplo
de ello, el fenómeno genuinamente bautizado por las poblaciones como
chupacabras (la gente suele referirse familiarmente aquello que sucede en su
entorno con neologismos muy ilustrativos), ha sido denominado por algunos pocos
con el apelativo de Intruso Esporádico Agresivo. Lo cual no resiste el
menor análisis crítico. La tendencia del seudo investigador a
poner nombres como si fueran padres de un fenómeno los lleva a desatinos
como este. Intruso ¿..de dónde? ..Esporádico quien puede
definir el patrón Temporal y agresivo , por qué?.
Usando el mismo criterio podría definirse al Oso como Nativo Esporádico
Agresivo , porque vive en nuestro planeta , hiberna , por lo que su acción
es esporádica y suele ser agresivo cuando tiene hambre.
La realidad es que deben definirse los patrones
de un FENOMENO, tal como nos referimos a Muertes Inexplicadas de Animales. Se
trata de una definición absoluta que no deja espacio a la fantasía.
Los animales se murieron y aún no explicamos el por qué...
Tan sencillo como eso. Y llamo la atención a una sutil diferencia entre
las palabras INEXPLICABLE E INEXPLICADO, la primera significa algo IMPOSIBLE
de explicar, la segunda, un término amplio y dentro del marco de la Ciencia,
se define como AUN NO EXPLICADO…
Quién puede afirmar que un fenómeno es INEXPLICABLE? ..solo una
mente muy cerrada La bendita Ciencia ha demostrado decenas de veces que lo que
parecía INEXPLICABLE resultó ser INEXPLICADO (hasta determinado
momento).
CONCLUSIONES
En los comienzos del siglo XXI ha llegado
el momento de reflexionar sobre lo que han avanzado las investigaciones ufológicas
y forteanas en general. Probablemente, mucho menos que lo que se supondría,
considerando más de 100 años desde el inicio de la recopilación
y análisis. La principal causa de este poco avance está sustentada
en la terquedad de algunos y en la poca participación de la Ciencia.
Y lo digo con conocimiento de causa porque, quien esto escribe, participa en
ambos “bandos”.
Las nuevas generaciones parecen comprender poco a poco que aquellos “líderes”
de grupos y organizaciones de antaño, con nula relación con la
Ciencia (no solo como profesionales sino incluso levantando banderas en su contra)
han retrasado el análisis racional de la fenomenología anómala
en general.
Desde mi humilde sitio invito a los colegas que mantienen esas posturas inflexibles
y beligerantes , que se nutran de una buena cuota de sinceridad y humildad y
que traten de rodearse de asesores de “imagen” para concurrir a
golpear las puertas de la Ciencia.