Abstract: El revelado y ampliado
de fotografías tomadas en el interior de Calama, dentro de la Comuna
de San Pedro de Atacama, dejó al descubierto la existencia de un triángulo
equilátero de 40 metros por lado, ubicado entre cerros, cerca del volcán
Saire Cavour, a más de cuatro mil metros de altura.
Los objetos fueron advertidos por efectivos de la Brigada Antinarcóticos
de la Policía de Investigaciones de Calama, quienes tomaron fotografías
al interior de la provincia, para el estudio de una probable pista de aterrizaje.
Al revelar las películas, y luego ampliarlas, comprobaron que al fondo
de una quebrada denominada Panipica, bordeada por la convergencia de las faldas
de tres cerros, se 0bservaba una conformación particular del terreno.
Sin darle mayor importancia
aprovecharon uno de los viajes al interior para llegar a ese lugar, ubicado
a unos 60 kilómetros hacia el nororiente de San Pedro de Atacama, a unos
4 mil metros sobre el nivel del mar.
Un triángulo equilátero de cuarenta metros por lado llamó
la atención de los efectivos policiales, porque desde la altura de uno
de los cerros, semejaba una gran escuadra de dibujo, en cuyo centro lucía
un color gris intenso, casi negro. Una vez en el lugar, comprobaron que ese
triángulo está rodeado de pasto, pero la superficie interior,
la de los 40 metros por lado, es una planicie de pura piedra, todas planas y
quemadas por la parte superior, como si hubiesen sido sometidas a las más
altas temperaturas.
Pensaron que bien podría tratarse de un helipuerto, pero al atender a
la velocidad y dirección de los vientos, eso resultaría imposible,
porque ninguna nave de las conocidas, podría descender con esos obstáculos.
La superficie y su periferia no corresponden al paisaje tradicional del norte,
tampoco son geoglifos, según la apreciación de los policías.
La deducción inmediata, es que puede tratarse de un lugar donde hayan
caído aerolitos o pudo haberse posado un Ovni. (1)

Pista de Ovnis
Lo que puede considerarse posible punto de aterrizaje de objetos voladores no
identificados existe en la Provincia de El Loa (II Región) a 4.233 metros
sobre el nivel del mar, a unos dos kilómetros de otra pista que concentra
la atención policial por el posible narcotráfico aéreo.
Más que figuras, dos conformaciones triangulares, sobre amplio terreno,
apisonadas hasta considerable profundidad, hablan del efecto de mucha presión,
derivada de un gran peso en cada una de estas figuras.
Desde el lugar son apreciables, entre otros, el volcán Saire Cavour y
el cerro Chatxas, que lucen coronados por la nieve, cuya contribución
al intenso frío del sector es innegable. Los triángulos siguen
la línea de la Quebrada Panipica.
Una de las conformaciones
fue descubierta por la Brigada Antinarcóticos de la Policía de
Investigaciones de Calama, la otra por reporteros.
Defensa
El triángulo más grande, tiene unos cuarenta metros por lado.
Es equilátero, aunque a la distancia se vislumbra como isósceles,
dos lados iguales y uno desigual. El menor es parecido, pero menos notorio ya
que se pierde entre dos cerros.
La superficie que circunda
el triángulo está rodeada de esas plantas que los habitantes del
interior, llaman “león echado”, por el aspecto cuando se
seca. Es pura maleza y siempre está peinada por el viento, pese a que
es bastante dura. La triangulación se forma precisamente porque se perdió
la vegetación, al parecer por quemadura o una gran ventolera de velocidad
extraordinaria que dejó los alrededores con las plantitas verdes dirigidas
hacia la misma dirección.
El sector está cubierto por piedras de unas cuatro pulgadas, pero en
el triángulo están demolidas como el “ripio de porotitos”
que suelen usar en la pavimentación de los caminos. Están apisonadas
de tal manera que superan el trabajo que realizan los rodillos conocidos, empleados
en las bases para asfaltar. El apisonamiento supera los dos metros de profundidad.
Comentario:
Esta cifra debe ser errónea porque no creo que se haya formado un pozo
de 2 metros de profundidad. Parece poco probable que sea por apisonamiento más
vale faltaría el material. Imaginemos que un agujero de 40 metros de
lado y dos de profundidad implica aproximadamente 1400 metros cúbicos
de material faltante. O sea unas 2000 toneladas al menos.
Todavía algunas de
las piedras de cuatro pulgadas, resistieron la presión y se quedaron
al interior de la conformación, pero tiene coloración diferente
a las otras. En el punto donde se juntan las tres alturas del triángulo,
hay una planta particular de tal dureza que es insacable a mano libre o con
la ayuda de una herramienta pequeña.
La figura parece defendida por una fuerza eléctrica. Allí fracasó
el sistema automático de la cámara fotográfica, sólo
pudo funcionar desde los alrededores.
Comentario: Esto indudablemente es un índice de que algo extraño ha sucedido, más que una fuerza eléctrica deberíamos hablar de una energía electromagnética. Esta energía es un elemento presente en muchas manifestaciones y tiene la propiedad de afectar el funcionamiento de sistemas eléctricos de motores y equipos electrónicos a la vez de provocar algunos efectos desagradables en las personas y animales.
Laguna
El desierto tiene mil figuras dibujadas por los cambios de colores, la topografía
y los accidentes geológicos visibles, pero esos triángulos no
responden a lo que es observable a simple vista.
La conformación del terreno desvirtúa la posibilidad que se trate
del fondo de una laguna. De haberlo sido, estaríamos hablando por lo
menos del neolítico y en ese caso, hace años innumerables que
habría quedado al descubierto.
Comentario:
Las consideraciones del autor del artículo periodístico son al
menos confusas. El lecho de una laguna en forma geométrica es algo inadmisible.
Por otro lado pensar en el neolítico como una era geológica es
algo inaceptable y mucho menos creer que se haya puesto al descubierto de manera
espontánea máxime cuando se comenta que las hierbas de los alrededores
están marcadas por el intenso viento que cubriría prontamente
con polvo y tierra una supuesta laguna seca.
Comentario: Referencias: Pista clandestina. El Mercurio
(Calama), 13-4-2000, pg. A-3 Pista de Ovnis. El Mercurio
(Calama), 23-4-2000, pg. A-27 Fuentes complementarias: Figura fronteriza aún
es un enigma. El Mercurio (Calama) 13-4-2000, pg. A-2 Socorrista relata experiencia.
El Mercurio (Calama) 28-6-2000, pg. A-3
No es fácil la ruta, como tampoco hallar el camino preciso para acceder
al lugar, pero el esfuerzo vale la pena. Y lo vale tanto para quienes no han
perdido la capacidad de asombro ante tanta rareza que edita el desierto, como
para los interesados en el fenómeno Ovni, en los petroglifos, otras manifestaciones
culturales y científicas y, hasta para los ojos de los poetas. Porque
el área es como la concentración de la flora y fauna que ofrece
la altura. Un escapar de vicuñas y llamas, la rica-rica, haciendo malabares
entre las piedras, los cactus saludando desde lejos, algunas manchas de yaretas
tratan de recuperar los esplendores añejos y variadas especies de aves
de tamaños pequeños juegan a las escondidas entre piedras y vegetales.
Uno que otro hilito de agua entretenido en recorrer incesantes caprichosos caminos.
La tarea de llegar, es para conductores de excelencia. Algún improvisado,
también puede arribar con una cuota de suerte. Agregue a su máquina,
herramientas por si se le enfriara el motor, se le cortara el cardán
o el eje trasero. No olvide una correa de ventilador y asegure el escape, para
que no lo pierda en el camino.
Hay que salir de San Pedro en dirección a El Tatio, sobrepasar la Cuesta
del Diablo, deleitarse ante los espectáculos de Guatín y Puritama,
disfrutar la rareza del río Purifica, subir y subir. Después de
recorrer 62 kilómetros, virar hacia el oriente, en ángulo recto.
Si elige la ruta correcta, llegará precisamente a los triángulos.
Si se pasa, no importa, cuando llegue a cinco metros de altura podrá
mirar hacia abajo y descubrirá esas conformaciones.
Ovni
El lugar es adecuado a la descripción hecha el año pasado a este
diario, por un calameño salvado de morir en las alturas, debido a la
aparición de dos Ovnis. Vio dos naves, que emplearon un sistema de comunicación
muy particular a través de figuras dibujadas al aire. Aseguró
que salieron de entre volcanes y después de supuesta comunicación,
que duró bastante tiempo, desaparecieron. El calameño subió
una pendiente. A lo lejos divisó obreros trabajando en maquinaria pesada.
La descripción corresponde a la topografía y la geografía
del sector.
Los hombres trabajando, pudieron ser de una empresa minera, ubicada al norte.
Hacia el sur, es observable el trabajo de ripieras.
En los días siguientes a esa experiencia, el hombre fue hallado cerca
de San Pedro de Atacama y llevado a la Posta de Primeros auxilios.
Más reciente
“Fue como la luz de una soldadura eléctrica, que duraron fracciones
de segundos. Iluminó todo el valle de Calama, pero se apagó antes
de tocar el suelo y bien pudo caer en Argentina o Chiu-Chiu”.
Precisamente hay una línea recta desde Calama hasta el triángulo.
La recta pasaría por Ayquina.
Eso ocurrió el 19 de Marzo de 2000 y el testigo fue Jorge Elías
Zenteno, 58 años, técnico electrónico y actual guardia
nocturno de un cementerio ubicado al poniente de Calama, en la 60, distante
4 kilómetros del radio urbano.
El fenómeno ocurrió a las 1:10 horas del día de San José,
y coincide con la fecha que preocupa al Instituto de Astronomía, cuyo
director Luis Barrera informó a la NASA, en Estados Unidos, respecto
a la caída de meteoritos entre las 22 horas del 18 de Marzo y las 22
horas del 19 de Marzo (2)
La vinculación de estas huellas con el accionar de los OVNIs nos retrotrae
inevitablemente a décadas pasadas cuando se dieron varios descubrimientos
de supuestas “pistas de aterrizaje”en muchos casos a varios miles
de metros de altura. Podemos recordar la nunca comprobada pista buscada en 1968
en Chile o las misteriosas huellas trapezoidales que aparecieron en el altiplano
boliviano y que fueron investigadas por el IPRI peruano dirigido en aquel entonces
por Carlos Paz García. Fotografías de ellas aparecieron en muchos
medios de comunicación así como las de otras formaciones como
geoglifos detectados en la región.
Un elemento curioso es la presencia de geoglifos o petroglifos en la gran mayoría
de las zonas donde habría supuestas “pistas”. De considerar
las teorías de E. Von Daniken y otros estaríamos en presencia
de lugares ancestralmente frecuentados por dioses o seres extraterrestres a
los que los indígenas les ofrecerían sus dibujos en tierra y rocas.
Son meras especulaciones pero la coincidencia es cuando menos llamativa.
Fabio Picasso
Junio 2001.
Ovnis en el desierto. El Mercurio. (Calama), 13-4 2000, pg. A-3
Descubrieron extraña figura geométrica en Segunda Región.
El Mercurio (Calama) 12-4-2000, pg. A-19