GIGANTESCO
TRIANGULO VOLADOR VISITÓ ANTOFAGASTA
DOS VECES
Revista "Revelación" (Santiago), N° 7 Junio/julio 1996, pgs. 12-16
Por Osvaldo Muray Q.
El primer caso ocurrió
el mes de octubre de 1978 y el segundo, en diciembre. En el primero, participaron
dos oficiales pilotos de la FACH y en el segundo, tres pilotos que fueron enviados
por un general de la Fuerza Aérea. En el segundo incidente, el gigantesco
triángulo volador fue observado desde San Pedro de Atacama (próximo
a la frontera con Argentina) hasta llegar a la costa, lo que significa un trayecto
de cuatrocientos kilómetros en menos de cinco minutos. El segundo caso
tuvo a centenares de testigos que siguieron expectantes el trayecto de la misteriosa
nave que, tras una hora de mostrarse en una extensa zona de la Segunda Región,
se evaporó tan misteriosamente como llegara.

Capitán Danilo Catalán
De este caso como del segundo,
no hay fechas exactas. Sin embargo, ambos fueron confirmados por el Comandante
del Ala 1, con base en Cerro Moreno, general Benjamín Opazo Brull, poco
después de ser conocidas las espectaculares persecuciones emprendidas
por los cazas de la Fach. Sin embargo, es posible situar el primero de ellos
en los alrededores de octubre y su protagonista principal fue el capitán
de la FACH Danilo Catalán Farías, piloto, en ese entonces, con
once años de experiencia en aviones de combate.
De acuerdo con las versiones que se conocieron meses después de ocurridos
los hechos, señalan que Catalán y otro piloto recibieron órdenes
de salir en sus aparatos para interceptar un enorme objeto de origen desconocido
que se dirigía desde la zona fronteriza con Argentina, rumbo a la ciudad
de Antofagasta. De este modo, dos cazas F5-E despegaron raudos para cumplir
la misión.
A poco elevarse, el avión del compañero de Catalán debió
regresar a la base, puesto que tenía poco combustible y se preveía
una tarea larga y sin horario claro de retorno. Por su parte, Danilo Catalán
aceleró sus turbinas al máximo y luego pudo ubicarse a pocas millas
del objeto constatando que era triangular y le rodeaba una extraña nubosidad.
El OVNI no quiso ser observado por el piloto chileno y tal vez queriendo demostrar
su inmensa superioridad, efectuó un viraje inesperado de noventa grados,
cosa imposible para cualquier aeronave terrestre, y desapareció del espacio.
El capitán Catalán, en la medida que se iba acercando a la misteriosa
y gigantesca nave, iba entregando una versión pormenorizada de lo que
sucedía en este juego del gato extraterrestre con el ratón terrestre,
detalles que fueron enviados de inmediato a la Comandancia en Jefe de la Fuerza
Aérea por dos razones muy poderosas: una, que el caso podría ser
extraordinario y tener algún desenlace inesperado, y, dos, que el Comandante
en Jefe de ese entonces, General Fernando Matthei sentía un particular
interés por el tema.
El despegue de Catalán rumbo al gigantesco triángulo, fue muy
rápido, puesto que el piloto se aprestaba a partir en una misión
de instrucción de vuelo. En ese preciso momento, la torre de control
le advirtió que en la pantalla del radar se apreciaba un objeto no identificado,
lo que involucra a cualquier aeronave que entre a su espacio aéreo y
seguirá como No Identificado, hasta mientras no se identifique y solicite
permiso de tránsito.
El avión del piloto que acompañaba a Catalán, partió
a interceptar el objeto, pero no pudiendo encontrarlo, y con poco combustible,
regresó a la base. Entonces Catalán reemplazó a su compañero
en la rebusca del No Identificado, comenzando a ganar altura hasta que lo ubicó
y logró ubicarse a dos millas del Ovni, porque a esas alturas, ya se
sabía con qué estaban tratando.
Catalán pudo observar una enorme mancha, mayor que cualquier avión
conocido. El tiempo era excelente con amplia visibilidad. Las ondas de choque
que se producen entre dos aviones al aparejarse, en este caso eran enormes y
ello dio una idea de las dimensiones del Ovni. Este, al verse perseguido muy
de cerca, hizo el viraje ya comentado y desapareció.
Todo lo relatado fue visto y constatado por el radar desde la torre de control
de Cerro Moreno.
Pero con la desaparición del triángulo volador, el asunto no había
terminado… a lo menos para los Ovnis.
Vuelve el triángulo

Imagen caza-bombardero
A mediados de diciembre,
dos meses después de la fallida persecución del capitán
Danilo Catalán, regresó el Ovni, esta vez rodeado de una enorme
expectación que fue creando a su paso en miles de personas en una extensa
zona de la Segunda Región.
Los primeros en alertarse ante la presencia del Ovni, fueron los Carabineros
de San Pedro de Atacama, pequeño poblado chileno muy cercano a la frontera
con Argentina y Bolivia. Los policías avisaron por radio a la superioridad
de Antofagasta, a unos 400 kilómetros al oeste, que un objeto de enormes
dimensiones y mucha luminosidad, pasó rumbo a la costa.
La misma visión la tuvo un grupo de oficiales alumnos del Instituto Superior
de Carabineros que recorrían la zona. Luego, fue divisado por miles de
personas en la ciudad de Calama y captado por la torre de control del aeropuerto
de esa ciudad.
La presencia del ovni llegó a la torre de control del aeropuerto Cerro
Moreno, en Antofagasta, desde donde se ordenó la salida de tres aviones
caza-bombarderos F5-E. La escuadrilla, era integrada por el comandante Javier
Prat Corona, el capitán Luis Lira Bustos y el teniente José Fernández
Marín. Posteriormente, el comandante Prat Corona hizo el siguiente relato
de la fantástica experiencia:
-“Eran aproximadamente las veinte horas de un día de diciembre
de 1978 cuando se nos ordenó despegar, al avisarnos desde Calama que
se veía un objeto de grandes dimensiones, a unos diez mil pies de altura.
Cuando estuve en vuelo, me ordenaron dirigirme a la zona de María Elena
(importante salitrera), sector de donde lo vieran por última vez. Me
dirigí hacia allá. Era de día aún. Estaba completamente
despejado, no había nubosidad y aún quedaba penumbra en la parte
alta”.
-“Nosotros montamos con el avión que me seguía, a unos veinte
mil pies para asegurarnos que lo íbamos a ver desde arriba. Nos dirigimos
a la zona y no encontramos absolutamente nada. Después de hacer un par
de virajes sobre María Elena y Pedro de Valdivia (otra salitrera) nos
encontramos con un tercer avión que realizaba la misma tarea nuestra,
es decir, ubicar un objeto que se suponía, estaba a unos diez mil pies
de altura”.
-“Para poder confirmarlo, primero miré hacia el Este, donde debía
estar más oscuro y aparecer algunas estrellas, pero no había ninguna.
Hacia el cenit, incluso hacia el Oeste, se encontraba el Ovni que era de grandes
dimensiones. Al teniente José Fernández Marín, que viajaba
en otro avión, le pregunté si él veía algo brillante
hacia la izquierda de nosotros y me contestó afirmativamente agregando
que se dirigía hacia allá. Estábamos separados en esos
momentos unas diez millas más o menos. El teniente Fernández se
había quedado un poco atrás y por esto de los virajes me había
perdido de vista y se estaba acercando a gran velocidad. Ese exceso de velocidad
lo aprovechó para iniciar una montada directa hacia el Ovni”.
-“Le pedí que me fuera cantando la altura. Yo no lo vi pero, empecé
un viraje y también remonté hacia el Ovni. Como no lo teníamos
a la vista y estábamos dirigiéndonos hacia un punto común,
teníamos que tener cuidado; entonces yo le comuniqué a la torre
de control que habíamos visto el Ovni; que nos dirigíamos a él
y que yo estimaba que se encontraba a unos setenta mil pies. A lo mejor, pensé
posteriormente, era muy exagerado en cuanto a la altura. Le repito: estimo unos
setenta mil pies, a medida que Fernández me iba cantando la distancia.
El remontó a treinta mil pies y yo iba a veinticinco mil. Manteníamos
unos cinco mil pies de diferencia. En el momento que el avión de Fernández
empezó a condensar, ya estábamos a unos treinta y cinco o treinta
y ocho mil pies”.
De uno a cincuenta
-“El avión, por construcción, no puede llegar a más de cincuenta mil pies. Entonces yo le dije que me avisara cuando superara esa altura. Yo llegué a cuarenta y ocho mil y el teniente Fernández a cincuenta y tres mil y todavía el Ovni se veía sobre nosotros. Cuando íbamos en los treinta y cinco mil pies, el objeto comenzó a cambiar en redondo a triangular y la proporción que yo alcancé a captar entre el Ovni y el avión del teniente Fernández, era de uno a cincuenta, aproximadamente. Y lo puedo decir, porque para que el Ovni pueda ser visto desde distancias como Tocopilla, Cerro Moreno, Calama y otros puntos desde donde lo veían simultáneamente, tenía que ser de dimensiones fantásticas. Carabineros de Monturaqui y San Pedro de Atacama fueron los primeros en observarlo y ellos dieron aviso al otro avión (al del capitán Lira).
Detenido en el aire
-“El Ovni estaba completamente
estático. Lo puedo asegurar porque nosotros avanzábamos por debajo
de él a cuarenta y ocho mil pies de altura”.
Por su parte, el teniente Fernández agregó:
_”Yo pasé a cincuenta y tres mil pies, pero a los treinta y cinco
mil le dije al comandante Prat que lo veía (al Ovni) en forma triangular
y le pregunté cómo lo veía él. Me respondió
que era triangular. De ahí en adelante fue creciendo en proporciones
pero se mantuvo con la forma triangular de contornos bien definidos, completamente
definidos”.
El comandante Prat acota a la descripción del objeto:
“Era un triángulo y lo explico como tres luces de neón unidas
en sus extremos. El color era el mismo de la luz de neón: celeste intenso,
muy intenso. En el centro, lo vi negro pero el teniente Fernández dice
que pilotos que iban en el otro avión dijeron que vieron algo en la parte
negra”.
El teniente Fernández agrega:
_”Yo lo pude apreciar en la parte negra, en realidad fue que el centro
era más oscuro, es decir, se mantenía celeste pero más
difuso y su forma era triangular completa; parecía que tenía un
cordón… pero no vi nada mas”.
El comandante Corona recuerda:
-“Realmente fue una gran impresión. Me dije, es la segunda vez;
me acordé de lo sucedido al capitán Danilo Catalán. Yo
no sabía que era una forma triangular el ovni observado por Catalán.
Lo relacioné por el hecho que se le escapó en noventa grados y
aumentó su velocidad sobre la que ya llevaba. Por eso lo relacioné
con él”.
Fernández: -“A mí personalmente, lo que me produjo fue al
principio una rara impresión, y luego, a medida que me fui acercando
y cuando ya le empecé a encontrar forma, pensé que podría
ser un avión de gran velocidad y si es así, no lo íbamos
a alcanzar, pero cuando pasé por abajo y me di cuenta que estaba completamente
estático, pensé que tenía que ser un Ovni porque explicación
lógica no le encontré ninguna. Mi impresión fue sentir
un poco de respeto a lo desconocido”.
-Y agrega Fernández: -“Yo no creo que sea algo terrestre. Por sus
dimensiones y forma; es prácticamente imposible que un avión de
ese tipo se mantenga en el aire como estaba éste. Finalmente, regresamos
a nuestra base y allí pudimos comprobar que el Ovni permaneció
bastante tiempo hasta que luego desapareció misteriosamente”.
_Por su parte, el capitán Lira, que se sumó a la percusión
del triángulo volador, relató:
_”Yo tuve contacto con el Ovni en tierra; nosotros estábamos en
la base descansando, cuando de repente llegó un aviso de Carabineros
informando que un aparato no identificado fue visto desplazándose desde
San Pedro de Atacama hacia Calama. Lógicamente, no creímos y pensamos…
bueno, esperaremos a ver qué pasa. Es una broma. Posteriormente, a los
cinco minutos, un suboficial fue a avisar que teníamos un objeto no identificado,
vertical sobre la base. Un oficial fue a comprobar y entonces dijo: Oye, efectivamente
hay una cuestión aquí arriba”.
_”Salimos a mirar, todos los que estábamos ahí éramos
pilotos. Observamos la pista y sobre ella un objeto que parecía un globo
muy brillante a una altura que estimamos entre seis y siete mil pies. Finalmente,
decidimos ir en un avión a ver de qué se trataba. Desde el momento
que avisó Carabineros desde San Pedro de Atacama hasta que el Ovni se
estacionó sobre la base, no pasaron cinco minutos”.
_”Cuando nosotros llegamos a los veintidós mil pies de altura,
fue cuando lo vimos más cerca. “Nos dio la impresión de
verlo más cerca. No era un globo, era un triángulo, muy brillante,
como el aluminio y que reflejaba mucho el sol. Pero se veía un triángulo
exactamente como el descrito por los demás pilotos. En ese momento imaginamos
que el Ovni viraba hacia nosotros. Digo imaginamos, porque no creo que el aparato
haya realmente efectuado un viraje. En ese momento sentimos temor. Incluso comenté
con mi copiloto: oye, está virando hacia nosotros; cierto, respondió
mi copiloto. Ahí partimos hacia abajo en una maniobra típica de
combate pero al comprobar más tarde que el aparato nuevamente viraba
al rumbo original, empezamos a montar y llegamos a los veinticinco mil pies
de altura”.
Preguntado el capitán Luis Lira por las dimensiones del objeto dijo:
-“De acuerdo a los cálculos que se podrían hacer, a la altura
que estaba y a las dimensiones que tenía, no me atrevo a aventurar nada
porque tendría que ser de unas dimensiones extraordinarias. Personalmente,
pienso que existen civilizaciones en otras partes”.
Sin embargo, tenemos la opinión del Comandante Prat Corona, quien, teniendo
a la vista el avión de uno de sus compañeros y el Ovni, pudo calcular
que el triángulo volador era cincuenta veces más grande que el
Caza-bombardero F5-E. Es decir, el misterioso objeto volador no identificado,
debió medir unos trescientos metros de largo.
Este tipo de Ovnis se ha visto muy escasas veces en el mundo y más que
una aeronave, ha sido comparado con una ciudad flotante. Extraordinario privilegio
de los antofagastinos, que en dos oportunidades pudieron observar algo tan singular
entre la fantástica fauna de los Objetos extraterrestres.
Referencias complementarias:
Ovni en Calama. El Mercurio (Antofagasta), 18 diciembre 1978, pg. 1, 12.
Avión FACH F-5 Persiguió a un Gigantesco OVNI en el Norte. Las
Últimas Noticias (Santiago), 25 mayo 1979, pg. 16.
Asombrosa Visión de Objeto Volador. Las Últimas Noticias (Santiago),
26 mayo 1979, pg. 48
“¡Ahora Creo en Seres De Otro Planeta!” Las Últimas
Noticias (Santiago), 26 mayo 1979, pg. 48
OVNI Fue visto en Pantalla de Radar. Las Últimas Noticias (Santiago),
27 mayo 1979, pg. 2
“Estaba el OVNI Estático y Avanzábamos por debajo de él
a 48 mil pies de altura...” Las Últimas Noticias (Santiago), 29
mayo 1979, pg. 17.
Dice General Opazo: “Superioridad de la FACH Fue Informada del Ovni”.
Las Últimas Noticias (Santiago), 30 mayo 1979, pg. 3
Coordinación Documental Liliana Núñez O.
ERA UN OVNI EL TRIANGULO NEGRO?
El caso que expongo a continuación fue enviado por la señora Dinka
Bradanovich Braniff de Santiago a la Lista de Discusión de la Revista
Investigación que modera el señor Francisco Cabrera de Cádiz,
España el 24 de agosto del 2003. De momento seguiré recabando
más antecedentes de lo ocurrido y en un futuro próximo les presentaré
las declaraciones de los perceptores involucrados…
Mapa Futaleufú
“Ha propósito
de este triangulo volador quisiera compartir con ustedes un extraño avistamiento
ocurrido aproximadamente el año 2001 el cual fue visto por unas 15 personas
en la localidad Noroeste en la comuna de Futaleufú - Chile.
Este me fue relatado por Lorena Nelson, diseñadora de muebles industriales;
a sólo quince minutos de haber ocurrido los hechos.
....." Un grupo de mujeres se encontraban realizando un taller sobre superación
de la pobreza en la localidad situada en la casa de la familia Morales. Cerca
de las 15 horas aproximadamente escucharon fuerte gritos de unos de los hijos
de la familia que venia galopando a caballo y mostrando el cielo, el grupo de
personas asustadas salieron de la casa viendo asombrados que en el cielo a una
altura no indicada se veía un objeto lenticular de color plateado que
era perseguido por un triangulo de color negro opaco. Esta persecución
duro algunos segundos viéndose que del triangulo oscuro salían
como un chispazo de luz blanca (al parecer era algún tipo de arma) ya
que de pronto hubo una implosión como de un hongo negro en el ovni plateado.
Todo este humo fue reabsorbido en el punto donde se encontraba este objeto como
si fuera un hoyo negro. El ovni triangular giro y desapareció en cosa
de segundos.
Lorena, que era la monitora del taller se asustó y junto a Marcela Morales
viajaron rápidamente a Futaleufú (a 15 minutos en vehículo)
donde narraron estos hechos, En este pueblo cordillerano existe un aeródromo
en el cual no se registró ningún vuelo local ni de la Fuerza Aérea
de Chile, que son los únicos que llegan con aviones grandes que estarían
en condiciones de volar y aterrizar en aquellos parajes cordilleranos.
Lo considero un hecho inusual ya que he tenido algunas experiencias en el sur
de Chile, pero nunca vi ni he sabido de ataques entre ellos a plena luz del
día.....la gran interrogante es... ¿era un ovni el triangulo negro?
¡Ah!...otro dato que considero interesante es la diferencia de tamaño
entre ambos...el oscuro era como cinco veces el porte del objeto plateado.
Si alguien posee algún dato o sabe de algún evento similar agradeceré
lo pudiera compartir conmigo, ya que de mis 20 años recopilando información
no he tenido acceso a algo similar”.
Por Dinka Bradanovich Braniff,
E-mail: dinka09@hotmail.com