BRUJERÍA EN CALAMA

EL MERCURIO (CALAMA, CHILE) DOMINGO, 16 JULIO 2006, PGS. A37, 38, 39

En este reportaje quisimos ahondar en el tema y explorar lo desconocido a través del testimonio de dos personas que se dedican a trabajar con el más allá, con lo fantástico y lo divino. Daniel Miles, tarotista y Fátima Gomes, angelóloga, nos entregaron fascinantes relatos de situaciones que involucran al bien y el mal.

Ellos concuerdan en que Calama está plagado de brujos que practican rituales a través de la ignorancia, situación que ha perjudicado la convivencia en esta ciudad. Conozcamos qué nos dijeron y usted fórmese su propio juicio.

Para Daniel Miles, tarotista por más de 15 años, el tema de la brujería en la actualidad se utiliza en gran medida para hacer daño o enamorar. Pero manifiesta que se ha ido desvirtuando su práctica, principalmente porque existe una gran ignorancia con respecto a su aplicación. Dice que no es posible que se estén aplicando los procedimientos de

CONSULTAS

Como ejemplo, Miles dice que la mayor cantidad de las consultas que llegan a su centro esotérico, ubicado en la esquina de las calles Antofagasta con Abaroa son relacionadas al amor. El realiza los trabajos, pero les advierte a las personas que esto puede involucrar riesgos grandes, ya que el conjuro puede volverse en contra de la misma persona, esto a consecuencia del rechazo de la otra persona que no tiene las intenciones de estar con la otra. Esto se puede traducir en enfermedades o manifestaciones desagradables. Por otro lado, cuando el trabajo da resultado, se puede volver con la persona, pero en algunos casos la persona a la que se le realizó el sortilegio, puede sucumbir en enfermedades, incluso la locura.

Por esto mismo, Miles cree que la aplicación irresponsable de este tipo de “rituales”, puede terminar en verdaderas tragedias o como también puede provocar resultados menores o simplemente no surtir efecto alguno.

En base a esto Miles es tajante en decir que en Calama se practica bastante la brujería, pero que se trata de pseudos rituales, que no tienen demasiada validez ya que no se realizan de manera correcta. Por ejemplo, argumenta que hay personas que realizan ritos tomando elementos de distintas culturas, como la peruana con lo típico de Chiloé, lo que al final no entrega los resultados que se están buscando. Claro, en algunas ocasiones tienen el efecto esperado, pero no porque se haya realizado con precisión, sino que el factor suerte ayuda bastante.

En sus años de trayectoria Miles sólo ha presenciado dos casos que no ha podido resolver. Manifiesta que uno de ellos la persona quedó postrada y no hubo caso de poder deshacer el mal. Explica que esto pasa cuando los rituales fueron realizados por brujos experimentados, por lo que tratar de vencer aquello es prácticamente imposible.

MUERTE

El poder de la mente es prácticamente otro gran misterio. Daniel Miles nos sorprende al confesarnos que sólo con el pensamiento es posible provocar un mal, incluso la muerte. Comenta que llegó una persona a su estudio la que le manifestó tener una gran angustia. La razón, dice que le confesó que un vecino murió hace tres días y la consulta que llegó a Miles era si existía la posibilidad que él mismo lo haya matado.

Miles le preguntó si él le había deseado la muerte a dicha persona, y el cliente le dijo que justamente era así y que por coincidencia o culpa propia había fallecido.

Frente a esto, el tarotista le explicó que era posible y le leyó el tarot. A juicio de Miles, justamente esta persona le había deseado la muerte a través del pensamiento y aquella energía negativa que le envió impactó fuertemente, lo que al final le significó la muerte.

Pero esto tampoco es para alarmarse, dice Miles, ya que es posible fortalecerse para evitar este tipo de conjuros, esto a través de la permanente meditación y la presencia constante de la fe.

AUTO MAL

Aunque usted no lo crea, según miles, es posible autoinducirse males. Es como auto dañarse, autoflajelarse y eso se manifiesta cuando la persona mantiene una actitud derrotista, pagando de esta manera las consecuencias de malas decisiones y malas actitudes en la vida.

Un mal, según Miles, se puede sacar de la persona a través de un trabajo conducido a limpiar el aura y ordenarla, esto acompañado del fortalecimiento de la fe. Pero si no se tiene la actitud ni la fuerza para ayudar, poco se puede hacer. Incluso, dice que las enfermedades mentales no son provocadas por hechos de la naturaleza, sino que son males que atacan a las personas.

LOS ÁNGELES

Fátima Gomes, reconocida angelóloga brasileña también nos aportó con esta investigación. Concurrimos hasta su consulta ubicada en el pasaje Pablo Neruda, ex pasaje municipal, y nos explicó, desde su perspectiva lo que significa la brujería.

Dice que hoy en día se habla bastante de este tema, pero que se cae en una profunda ignorancia y eso ha llevado a la gente a entregar su espiritualidad a cualquier mano.

CASOS IMPACTANTES

Los males, dice, pueden ser muy poderosos y pueden tener resultados atroces y escalofriantes. Relata que ella estando en su país y estudiando el tema, logró enterarse de un caso impactante. Dice que una mujer fue a dar a luz y los doctores que la atendieron quedaron perplejos ante aberrante escena. La mujer parió un ser extraño, cabeza de cabra, con patas de cabra y cuerpo humano. Lo más impresionante, relata, es que nació vivo y no se supo más de él.

Explicando este fenómeno, Fátima argumenta que a través de los males se puede atacar a un ser que viene en camino, principalmente por su vulnerabilidad.

Y en Calama un caso de características similares ocurrió entre fines del año pasado y comienzo de éste. Este sí, tuvo un final sorprendente y lleno de felicidad.

A través de una declaración jurada, Leticia Astudillo Ramos, quiso testimoniar el verdadero milagro que ocurrió con su hermana Julia y con su sobrino, con la intención de dar credibilidad al hecho que les cambió completamente la vida.

El año pasado, Julia Astudillo quedó embarazada y los primeros exámenes que le realizaron para comenzar con el cuidado postnatal, fueron lapidarios y devastadores. El bebé que venía en camino presentaba “trisonomía 21”, patología conocida como “síndrome de Down”.

El mundo se derrumbó con esta noticia y cada vez que se pedía un nuevo examen para descartar la enfermedad congénita, el resultado era el mismo. Hasta que decidieron recurrir a la angelóloga Fátima Gomes, la cual le realizó sesiones de sanación a través de los ángeles durante un período de tres meses. Hasta que llegó el día de la verdad, el momento del parto y ahí la sorpresa mayúscula. Comenta Leticia que cuando nació todos esperaban ver al bebé para aceptar la realidad. Finalmente quedaron todos más que sorprendidos al comprobar que el nuevo ser estaba completamente sano y sin indicio alguno de presentar características del síndrome.

Leticia y su familia, atribuyen este verdadero milagro gracias a la acción de los ángeles. Por su parte, Fátima comenta que efectivamente este caso es real y el trabajo que realizó con los ángeles le permitió sacar el mal que le habían provocado a Julia, afectando al bebé.

DESESPERACIÓN

Fátima relata que a diario ve casos de gente desesperada buscando una solución a sus problemas y dice que la mayoría recurre a prácticas de brujería para conseguir el remedio, principalmente para salir de problemas económicos, “la gente no se da cuenta que al caer en estas prácticas está invocando fuerzas negativas y al final lo que buscan se torna en contra de ellos de manera negativa. El ser humano cree ser sabio en muchas materias, pero al final termina cayendo en la ignorancia”, comenta.

Dice que lamentablemente la gente se ha perdido y no ha buscado a Dios, siendo Él el que tiene la solución a todos los males.

Manifiesta que ha visto muchos casos de gente embrujada, gente endemoniada, casas embrujadas y que eso habla de testimonios reales y que explican y evidencian que el mal existe.

Definitivamente, creer o no creer es difícil para muchos, pero si ocurren situaciones como la del menor que nació sano cuando el pronóstico era negativo, nos abre la puerta a la duda y las respuestas que intentamos brindar son inconsistentes y no tienen el sustento que quisiéramos darle. Algo ocurre y no lo queremos aceptar o simplemente es un área a la que aún no estamos preparados para abordarla.