TERROR EN LOS BOSQUES:
CRIATURAS EXTRAÑAS DE NORTEAMÉRICA

Por Scott Corrales

En su libro The Supernatural (1963), Douglas Hill y Pat Williams hacen una exposición jocosa de los "monstruos" del folklore norteamericano -seres con nombres ridículos como gollygog, bingbuffer, moogie y fillyloo- que forman parte de las creencias de los montañeses apalaches y de las montabas Ozark. Los autores pasan por alto la existencia de criaturas ajenas a nuestro mundo que se manifiestan en los bosques y zonas aisladas de América del Norte, seres cuyos nombres no producirían sonrisa alguna.

Portada de la Obra de Hill y Williams

GIGANTES EN LOS BOSQUES
Según la investigadora Joan Jeffers, en alguna casa del condado de McKean (Pennsylvania), se encuentra un cuadro singular -- posiblemente el único óleo realizado a un monstruo. El cuadro, declara Jeffers, muestra un enorme ser de ojos rojos mirando al artista de frente entre las espesura de un típico bosque estadounidense. Al pie de la imagen hay un lema que reza: "el oso monstruoso (monster bear) visto en Allegany Creek en 1811". Los testigos de tan horrenda aparición tal vez desearon inmortalizarla para el beneficio de generaciones venideras, sin saber que lo que hablan visto no era ningún oso, sino uno de los gigantescos seres peludos, simiescos, conocidos por una variedad de nombres, mayormente indígenas. El termino genérico para dichas criaturas ha sido "Bigfoot" (Pie Grande, por las descomunales dimensiones de las huellas encontradas).
Aunque el grueso de los avistamientos y encuentros con dichos seres toma lugar en la zona noroeste de los Estados Unidos (que comprende los estados de Washington, Oregon e Idaho), muchos investigadores opinan que no existe relación alguna entre los "Sasquatch" de los bosques y montabas de la costa del Pacifico y las criaturas parecidas que se manifiestan en el resto del Pals, ya que las apariciones de estos últimos son de corte más bien paranormal.
El 5 de diciembre de 1995, tres jóvenes cazadores tuvieron una experiencia aterradora que jamás olvidarían. Habiéndose internado en el bosque cerca de Salamanca (Nueva York) para cazar venados, Muhammed Dubashi, Greg Eisenmann y Matt Curcione nunca pensaron que tendrían un encontronazo con un "Bigfoot" en esta apacible zona silvestre del estado.
Entre las 7:00 y 8:00 de la mañana, los cazadores percibieron lo que parecía ser "un oso" moviéndose entre la arboleda. El animal salió corriendo hacia ellos en dos patas, emitiendo gritos "erizantes", según declararían luego los jóvenes. La criatura se encontraba a unos 150 metros de ellos, dando enormes zancadas. Conscientes de que estaban a menos de 20 metros de su camioneta, los cazadores se dieron a la fuga, internándose en el vehículo justo en el momento que los alcanzaba la criatura, que propinó un golpe certero al parabrisas de la camioneta, haciéndolo añicos. Relata Greg Eisenman: "la criatura parecía estar comiendo algo cuando nos miró con sus ojos amarillos y malévolos. Nos Persiguió corriendo, bramando como una mezcla de gorila y ser humano." El propietario de la camioneta no se atrevió a reclamar la destrucción del parabrisas a su compañía de seguros para evitar tener que relatar la inverosímil historia a otros.
La población de Salamanca, N.Y. es el centro de una gran reservación perteneciente a la tribu Séneca Duce Bowen, miembro de la tribu y cronista de eventos sobrenaturales relacionados a las costumbres de su gente, dice que los seres de tipo "Bigfoot" forman parte integral de las creencias de los Séneca
Para aquellos que aún piensan que estos seres son "gigantes bondadosos" del bosque, les ofrecemos lo siguiente, tomado de los archivos del investigador Ron Schaffner, para recapacitar. En 1869, el periódico Minnesota Weekly News incluye la siguiente noticia: "La población de Gallipolis, Ohio, esta siendo asediada por un hombre salvaje que alegadamente vive en los bosques cercanos a la ciudad. Anda desnudo y esta cubierto de pelo; su estatura es enorme y sus ojos comienzan en el fondo de sus órbitas. Un carruaje que transportaba a un padre con su hija fue atacado por esta criatura hace algunos días. La criatura se abalanzó sobre el padre, echándolo del carruaje y cayendo sobre él para rasguñarlo y morderlo como lo harca una bestia salvaje. La contienda entre ambos fue larga y cruenta, ya que la criatura sujetaba a su victima contra el lodo, tratando de asfixiarlo. La hija, tratando de salvar la vida de su progenitor, puso fin a la contienda cuando le asestó un golpe a la criatura con una piedra cerca de la oreja. La criatura se levantó y se internó lentamente en un matorral cercano".
El 24 de junio de 1980, el comisario del condado de Logan en Ohio se vio obligado a realizar pesquisas al respecto de una criatura de tipo Bigfoot que aparentemente acechaba los montes entre las poblaciones de West Mansfield y Union County. El testigo en uno de los encuentros lo había sido Ray Quay, un policía del poblado de Russell's Point, quien alegó haber visto una criatura peluda de m s de dos metros de estatura salir de un granero.
El policía pensó que se trataba de un vagabundo, así que empezó a gritarle. La cosa salió corriendo, internándose en la arboleda detrás del granero. Para entonces, el policía se dio cuenta de que no se trataba de un hombre ni de un oso, pues la criatura dejó a su paso un fortísimo hedor descrito como: "queso de limburgo vertido sobre un amortiguador caliente".
El avistamiento de Quay coincidió con el de otro granjero, Patrick Polling, quien alegó haber visto una criatura de gran tamaño salir del bosque para pasearse a lo largo de la carretera cercana a la granja. Se encontraron huellas de cuatro dedos en la zona, cada una de ellas midiendo más de 40 centímetros de largo.
Catorce años más tarde, el Sr. Ryan Lehman de la población de Nelsonville, Ohio (condado de Athens) tendría su propio encuentro con lo desconocido en septiembre de 1994, a eso de las 5:30 PM, Lehman, conocedor de la región boscosa de su comarca, se dedicaba a la cacería de ardillas cuando se encontró con "algo" que jamás había visto en su vida.
"Digo que era Bigfoot, porque no sé, que pudo haber sido", manifestó Lehman. "De buenas a primeras pensó, que era un oso, pero un oso no puede correr en dos patas. Puede caminar en dos patas, pero esto corría y daba zancadas. Lo más chocante era el ruido que producía al correr -era algo parecido a los gritos de un mono. Hizo que se me pusieran de punta todos los pelos del cuerpo. Hasta lloré Le digo que estaba a unos diez pies (3 metros) de mí y salió corriendo cuando él pasó, de largo. La gente siempre me decía que había algo extraño en los bosques de Nelsonville, y ahora ¡sé, lo que es!"

Bosques en las Cercanías de Nelsonville , Ohio

Lehman declaró no ser el único que ha tenido encuentros cercanos con este tipo de seres. A varios kilómetros de Lake Hope Drive, tres personas habían montado una tienda de campaña para pernoctar en esos parajes cuando "una cosa" levantó la tienda de campaña, empujando a los tres ocupantes hacia el otro lado de misma. "Lo extraño", subraya el testigo, "es que uno de los ocupantes, era mi amigo, que pesa más de 90 kilos".
La región del bosque en donde Lehman tuvo su encuentro con la criatura desconocida contenía hornos refractarios abandonados, a poca distancia de la carretera estatal 278 (Lake Hope Drive). Más adelante examinaremos la afinidad que tienen estas criaturas por las estructuras arruinadas o en abandono.
En 1995 surgió un aspecto inesperado de este asunto: Con el paso de los años, cazadores y otras personas que frecuentan los montes se habían encontrado con grandes "montículos" de hierba seca y ramas en ciertos claros del bosque. Joedy Cook, director del Ohio Bigfoot Research and
Study Group, con sede en Cincinnati, opina que los montículos son alojamientos provisionales fabricados por estas criaturas. Cook y su colega George Clappison se han internado dentro de estos enormes pajares y dicen haber encontrado pelos pertenecientes a algún tipo de animal. Los habitantes de las apartadas comarcas de Ohio en donde aparecen dichas estructuras dicen que son construidas por el "Grassman" u "Hombre de la Hierba" -criatura cuya descripción es idéntica a la de un Bigfoot.
Los parasimios (término acuñado por el veterano investigador Don Worley, creyente en el origen paranormal de los seres) han demostrado ser invulnerables a las balas. En m s de treinta casos registrados entre 1968 y 1977, las criaturas han recibido balazos de todo tipo de calibre sin acusar daño alguno. "La doble naturaleza física y parafísica de estas criaturas ha sido comprobada al paso de los años", afirma Worley. "Este hecho explica el motivo por el cual jamás se ha dado muerte o capturado alguna de estas entidades después de casi un siglo y miles de casos. También explica como pueden aparecer en regiones bien pobladas y eludir la captura, lo que sería totalmente imposible para un animal de carne y hueso. Mientras que se encuentran en el entorno terrestre, las criaturas son físicas en todos los respectos, pero tienen la capacidad de cambiarse a un estado de materia y energía que actualmente desconocemos".

MOTHMAN
EL CELEBÉRRIMO "HOMBRE POLILLA"

La criatura alada conocida como Mothman u "hombre polilla" pertenece al género denominado "los extraños volantes" (winged weirds, en inglés) por los criptozoólogos y otros avezados en la materia. En todos las épocas y países del mundo se han recopilado historias acerca de criaturas vagamente humanoides con alas que se desplazan tanto de día como de noche, inspirando temor en aquellos que los ven. Por algún motivo, dicho género de criaturas se ha manifestado repetidas veces en todas partes de los Estados Unidos, pero ninguna de ellas ha recibido el grado de atención dado al "hombre polilla" de Virginia Occidental. Este extraño ser comenzó a manifestarse a principios de la década de los '60, cuando una dama de sociedad que conducía su auto a través de la región boscosa conocida como el parque Chief Cornstalk vio una figura humanoide en el centro de la carretera. "Reduje la marcha, y cuando nos acercamos, me di cuenta que no se trataba de un hombre," recuerda la señora. "Se trataba de una gran figura gris. Repentinamente, desplegó una enormes alas que iban de un lado de la carretera a la otra, y despegó verticalmente, perdiéndose de vista en segundos...quedé, espantada, y salí del lugar a toda velocidad".
Durante los años 1966 y 1967, y en determinadas ocasiones en décadas posteriores, más de cien personas en el valle del río Ohio (separando a los estados de Ohio y Virginia Occidental) fueron testigos del "hombre polilla" y de la actividad OVNI y paranormal que se produjo en torno a dichos avistamientos.
El primero de ellos sucedió hace más de 20 años, en la tarde del 14 de noviembre de 1996 en un campo cerca de Salem, Virginia Occidental. Newell Partridge, un contratista de obras, estaba viendo televisión en su casa cuando la imagen en su televisor quedó en blanco y sustituida por unas rayas grises muy finas. El problema electrónico sucedió justo en el mismo momento en que Bandit, el sabueso de Partridge, comenzó a dar aullidos a la entrada de la residencia. Extrañado, Partridge tomó una linterna y salió a investigar. Pudo ver que el perro fijaba su vista en un granero a unos cien metros de la casa. Apuntando el haz de luz en dicha dirección, Partridge se quedó pasmado al ver dos enormes ojos rojos que lo miraban desde la oscuridad. Gruñendo, el perro corrió en la dirección señalada por la linterna; su dueño, muy al contrario, se sintió invadido por un terror indescriptible que le hizo retroceder hacia el interior de la habitación y pasarse el resto de la noche con un revólver al lado de la cama.
Al día siguiente, Partridge se aventuró a seguir las huellas de su perro, sólo para descubrir que las huellas del sabueso desaparecían abruptamente. Nadie jamás volvió a ver a Bandit.
En la misma manera en que los seres de tipo Bigfoot se manifiestan en lugares abandonados o aislados, el "hombre polilla" se asentó en una región derrumbada que había sido utilizada para fabricar explosivos durante la 2da Guerra Mundial y que era conocida por los lugareños como la "zona TNT". Fue precisamente en dicho sitio que Roger y Linda Scarberry, acompañados por Steve y Mary Mallette, se encontraron con la criatura. Según el testimonio de las parejas, el ser tenía alas enormes como la de un murciélago, y que podía plegarlas contra su espalda; carecía de cabeza, y los enormes ojos rojos parecían estar en su torso.
Los aterrorizados jóvenes, que hablan visitado el inhóspito lugar en automóvil, salieron disparados a m s de 160 kmh, tratando de ganar la seguridad de Point Pleasant, la población más cercana. Cuál no sería su pavor al ver que más adelante en el camino habla otra criatura del mismo tipo o la misma, que desplegó sus alas y voló sobre su automóvil, siguiendo a las dos parejas hasta la entrada del pueblo.
El 16 de noviembre de 1966, varias familias de la región se reunieron para visitar la zona TNT juntas y ver las manifestaciones del fenómeno ovni que coincidieron con las apariciones del "hombre polilla" (mas de mil casos de ovnis fueron recopilados durante este plazo de tiempo). El extraño ser parecía estar esperando a su visita en la entrada de la casa de Ralph Thomas: todos pudieron ver una gran figura gris, más grande que un hombre, con dos resplandecientes ojos rojos. Los despavoridos testigos se internaron en la casa de la familia Thomas, quedando atónitos al ver que el "hombre polilla" seguía merodeando alrededor de la casa, asomándose a la ventana de sala en un momento determinado.
Los investigadores John Keel y Gray Barker, quienes escribirían sobre el tema en sendos libros, The Mothman Prophecies (Las Profecías del Hombre Polilla) y The Silver Bridge respectivamente, concuerdan en que las apariciones de la dantesca criatura disminuyeron mientras que los avistamientos ovni y fenómenos relacionados (poltergeist, Hombres de Negro, etc.) iban en aumento. El consenso de ambos autores es que las manifestaciones de Mothman acabaron por completo en Noviembre de 1967, pero estaban equivocados.

Portada del Point Pleasant Register Relatando la Catástrofe

El fenómeno parece haberse conectado a dos familias en particular: el matrimonio Scarberry y la familia Thomas. El "hombre polilla" sintió una atracción especial por Linda Scarberry, quien manifestó haber sido acechada por el fenómeno por más de dos años. Cuando ella y su marido alquilaron un pequeño apartamento en Point Pleasant, descubrieron una noche que la criatura se había apostado en el techo de un edificio contiguo, mirándolos a través de la ventana. Según la testigo, estaba tan acostumbrada a ver la aparición que sencillamente cerró las cortinas.
"Llegue, a sentir lástima," confesó Scarberry al investigador Brent Raynes, "porque llegó a parecerme que la criatura estaba sentada ahí deseando poder entrar para resguardarse contra el frío que hacía esa noche." Virginia Thomas, por otro lado, dijo que por muchísimos años ella y su familia visitaron la zona TNT para conmemorar el aniversario de su avistamiento.
Aparentemente, el "hombre polilla" decidió cambiar de cielos y realizó su siguiente aparición en 1974 cerca del poblado de Elma, Nueva York. Un vecino, el Sr. Miller, había salido de noche al patio de su casa para inspeccionar una replica en miniatura de los megalitos de Stonehenge que había fabricado para sus niños. Repentinamente, Miller descubrió que no estaba solo: una criatura alada con una envergadura de tres metros y con cabeza grotesca volaba por encima de las copas de los árboles.
En 1994, Brian Canfield, vecino de una apartada aldea al pie del monte Rainier, estado de Washington, notó que había algo extraño en medio del camino mientas que conducía de regreso a casa el 23 de abril a la 9:30 p.m.. La "cosa" estaba descendiendo del cielo, haciendo contacto sólido con el asfalto de la carretera. Según el testimonio del atónito Canfield, se trataba de una criatura de 2.75 metros de altura, con un torso humanoide musculoso y brazos que terminaban en garras; tenía el cuerpo estaba completamente cubierto por pelo azul y la cabeza se parecía a la de un lobo, con colmillos blancos y ojos amarillentos.
"No supe que, pensar," dijo Canfield a un reportero del periódico Tacoma News Tribune, "la criatura me miraba como si no supiese que, hacer. Me asusté, mucho, pero no me sentí amenazado." La criatura eventualmente desplegó unas alas enormes y levantó vuelo, perdiéndose en la noche. La prensa no demoró en darle el mote de "Batsquatch" a la criatura (combinación de murciélago y Sasquatch).
En el epílogo para la reimpresión de The Mothman Prophecies (1992), John Keel comenta que Point Pleasant ha crecido tanto que la zona TNT aloja hoteles, restaurantes y clubes de golf -los lugares en donde tomaron los avistamientos de la célebre criatura han dejado de existir, pero las casamatas de hormigón y acero que caracterizaron la zona TNT aún pueden verse: según la tradición local, las casamatas conducen a túneles subterráneos que fueron llenados de escoria radiactiva en la década de los '50.
Aunque las autoridades han negado la presencia de radiactivos, los residentes alegan haber visto insectos mutantes y en 1990, el rotativo Point Pleasant Register informó un cazador había disparado contra un perro macrocéfalo y deforme en dicha zona.
No resulta sorprendente que los vecinos de Point Pleasant prefieran platicar sobre la importancia de su comunidad como un centro de vacaciones veraniegas, conciertos de música "country" al aire libre y otros pasatiempos en vez del pasado paranormal de la región. Pero algunos lugareños no han olvidado al "hombre polilla", y en 1995, sobre un letrero en la Zona de Restauración Ambiental de la vieja "zona TNT", alguien dejó un graffiti que reza: Mothman shall return! (¡El hombre polilla regresará!).

BIGHEAD ("CABEZA GRANDE")
Más inverosímil todavía resulta la fusión de los dos seres antes mencionados en una tercera más extraña aún: Bighead o "cabeza grande", cuyas actividades sembraron pánico en el estado de Ohio en 1978. Durante dicho año, las comunidades aledañas al Rio Ohio experimentaron toda suerte de fenómenos paranormaless. Los hechos tomaron lugar en Butler, población rural de unas 1,300 almas, localizada cerca del Bosque Estatal Mohican.

Mohican State Forest , Ohio

En la noche del 8 de julio, Eugene Kline y Ken O'Neil, de 17 años de edad, se encontraban caminando a lo largo de una vía férrea cuando escucharon ruidos extraños que provenían un matorral más adelante en el camino. Grande fue la sorpresa de los muchachos cuando vieron salir del follaje un ser desconocido de m s de dos metros de altura con ojos color rojo deslumbrante. El pánico se apoderó de ellos, y Ken se dio a la carrera, pero Eugene permaneció inmovilizado de miedo con la vista fija en la aparición, llegando a sentir que esta le invitaba a que se acercase. Finalmente, Eugene dio la media vuelta y salió corriendo de vuelta a su casa.
La criatura descrita por Eugene Kline tenía una estatura muy por encima de los dos metros con una voluminosa cabeza totalmente fuera de proporción con el resto del cuerpo, que no tenía ni manos ni pies visibles. Kline señaló que el ser emitía unos gruñidos sumamente extraños.
Bighead volvió a aparecer durante la noche del 10 de julio, presentándose ante un carro lleno de pasajeros de la población de Mansfield. El carro se disponía a cruzar las vías férreas cuando el que conducía notó "una gran masa oscura con ojos rojos" entre los rieles. El 12 de julio, la criatura se presentó en la granja de la familia Kline, asustando a la hija de la familia, quien le arrojó una linterna que llevaba consigo.
El investigador Ron Schaffner pudo determinar que, curiosamente, toda la abundante vida silvestre de la región circundante a la granja de los Kline parecía haberse esfumado debido a la presencia del ser anómalo. Los perros ladraban constantemente y el ganado aparentaba estar sumamente inquieto. Un perro perteneciente a otro granjero de la zona saltó a través de una ventana cerrada para entrar en su casa, aparentemente tratando de huir de "algo" que le produjo un buen susto.
Aunque ninguno de los testigos jamás vio volar a la insólita criatura, Schaffner apuntó que existía un parecido cercano con el famoso "hombre polilla" de Virginia Occidental: ambos seres poseían ojos luminosos de color rojo anaranjado; producían sonidos parecidos a un chillido o un disco tocando a 78 rpm; ninguno de los dos tenía ni brazos ni pies visibles, y la estatura de ambos era superior a los dos metros.

CASOS RECIENTES
La primavera de 1990 trajo consigo una oleada de encuentros cercanos con criaturas anómalas en todo el estado de Maryland -uno de los más populosos, sede de grandes concentraciones urbanas como Baltimore, Annapolis y Washington, D.C. El 2 de enero de ese año, Dave Ramsey tuvo un encuentro aterrador: poco después de la medianoche, acercándose en su auto a la intersección de Ady y Taylor Rd., el chofer se apercibió de un enorme ser "gorilesco" más alto que la señal de PARE en la intersección.
Al proseguir la marcha, Ramsey vio que la criatura se había lanzado a perseguir su vehículo.
Dos meses más tarde, Lynda y Walter Walters, junto con sus hijos, llegaron a otra encrucijada, esta vez la de Thomas Run y Kalmia Rd., cuando se dieron cuenta que una enorme criatura peluda los miraba fijamente desde una zanja a la derecha del camino, a unos tres metros de distancia. Cuando el Sr. Walters encendió las luces largas para poder verlo mejor, la criatura dio la media vuelta y salió corriendo.
El periodista Bob Teets, autor del libro West Virginia UFOs, entrevistó en 1994 a un testigo con el seudónimo de "John B.", quien mantenía vivo el recuerdo de un encuentro con lo paranormal en el mes de julio de 1973, cuando su familia regresaba de un paseo al norte de Point Pleasant.

Portada del Libro de Bob Teets

"Nos encontrábamos en la zona TNT," dijo el testigo, "y esta cosa -mayormente blanca, sin alas, y con pelo grueso y lanudo -comenzó a flotar justo al lado de nuestro automóvil, cuya velocidad era de 95 kilómetros por hora. Aunque no pudo verle el rostro, John B. afirmó que su cabeza tendría más de 91 centímetros de ancho.
El destacado investigador Stan Gordon, cuyas experiencias con este tipo de casos se remonta a comienzos de la década de los '70, menciona un evento acaecido en el verano de 1995 en el estado de Pennsylvania: una familia se decidió a construir su nuevo hogar en un claro de bosque precisamente en la región del condado de Westmoreland con el mayor porcentaje de casos de encuentros con Bigfoot y otros seres anómalos.
Cuenta Gordon que el hijo de los dueños de la residencia, estando solo una tarde, escuché los gritos y chillidos escalofriantes aparentemente producidos por uno de estos seres peludos. Tal fue el miedo que sintió, que el joven salió huyendo descalzo de la casa, corriendo sobre la calzada de acceso a la casa, había sido revestida esa misma mañana con brea muy caliente.
En 1996, el programa radial de Laura Lee, transmitido desde Belleview, estado de Washington, recibió una llamada telefónica de Rena, una radioescucha en la ciudad de Spokane, en donde había visto una criatura cuyas señas correspondían a las del legendario "hombre polilla".
"Hace cuatro noches," dijo la radioescucha, "a eso de las 11:30 p.m., miró, hacia el cielo, que estaba estrellado pero un poco nublado, y pude ver una criatura parecida a un pájaro enorme cruzando el firmamento. No se trataba de un avión, porque ascendía y descendía súbitamente a la altura de un avión que va a aterrizar. Jamás vi un par de alas tan poderosas. La cosa volaba en dirección este, hacia el Canadá, y pude contemplarla ininterrumpidamente por varios minutos. No creía en esas cosas hasta ahora, y me que quedé, maravillada por la envergadura y fuerza de sus alas".

CONCLUSIÓN
En resumen, ¿que podemos decir sobre esta "casa de fieras fantasma?", como la denominó el fallecido investigador inglés F.W. Holiday? Los ufólogos se han inclinado a pensar que las criaturas de tipo Bigfoot y seres verdaderamente anímalos como el "hombre polilla" son depositadas en nuestro mundo por los tripulantes de los ovnis para llevar a cabo misiones especiales cuyo propósito ignoramos. Los investigadores de lo paranormal han calificado al fenómeno como uno de corte interdimensional, en el que seres de otros niveles de existencia penetran la nuestra accidentalmente o adrede. Una variante de esta creencia es que dichos seres son productos de magia ritual, ya sean ritos indígenas o de magia negra. Las criaturas serían entonces materializaciones temporarias de energía que desaparecerían después de cierto tiempo. En algunos casos, también podría ser cierta la hipótesis de que este tipo de criaturas son proyecciones del Inconsciente Colectivo de la humanidad (activado por el electromagnetismo presente en ciertas regiones). Por otro lado, el autor John Keel ha sugerido la posibilidad de "elementales" o el concepto clásico de "ángeles y demonios". La interrogante seguirá en pie.