Subió el dólar, ¿aumentará el precio de los libros?

Debido a la corrida cambiaria de las últimas semanas , el impacto de la devaluación se sentirá también en la industria editorial. La “soberanía cultural” de los editores argentinos que compran derechos de libros de autores extranjeros se vio afectada con un aumento del 20% en los costos de contratación antes de que finalizara la reciente edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. En algunos casos, los aumentos en las cotizaciones del dólar y el euro condicionaron negociaciones con casas extranjeras. Si las editoriales dejan de comprar derechos de libros extranjeros o si solo podrán hacerlo a un ritmo más cauto, las publicaciones que se distribuyan en la Argentina dependerán casi exclusivamente de las decisiones que se tomen en otros países, sobre todo en España. No solo se importarán saldos de las grandes editoriales españolas sino también su “agenda”, catálogos y traducciones.

“Por el momento, nos afectó en el precio del papel y, tarde o temprano, se trasladará a otros gastos de impresión -dice Norberto Llorca, director comercial de Penguin Random House-. En cuanto a la importación, nos afectó poco porque tenemos una política de defensa de la producción nacional y no es tanto lo que traemos de afuera”. Sin embargo, la devaluación de mayo influirá en forma directa en el pago de derechos de autores extranjeros. Por otro lado, aquellas editoriales chicas o medianas que compran papel a través de las imprentas tienen poca capacidad de negociación sobre el costo del papel y las que los importan, como sucede con los grandes grupos, se ven afectados de inmediato por la tasa de cambio. El papel es una commodity.

La Feria del Libro terminó en medio de la corrida del dólar y la gente buscó ofertas

La Feria del Libro terminó en medio de la corrida del dólar y la gente buscó ofertas Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

“Famosas por su velocidad de reacción, con el primer salto del dólar las papeleras aumentaron el papel un 8% -cuenta Carlos Díaz, director editorial de Siglo XXI, a LA NACION-. Con este nuevo salto a casi 25 pesos van a volver a aumentar, así que si el insumo básico que representa una parte muy alta del costo de los libros subió, lamentablemente los libros también lo harán”. A inicios de mayo, los libros de algunas editoriales llegaron con un aumento de precios a las librerías y los importados, ya bastante salados, también aumentarán. “En una economía que funciona con normalidad, esto no debería generar más inconvenientes que los de esperar a que los lectores se acostumbren a la nueva franja de precios, como ocurre cuando aumentan los taxis o los colectivos”, agrega Díaz. Pero en un contexto crítico de la economía en general y de la industria del libro en particular, la devaluación significa un nuevo golpe al sector y a los lectores. No hay un UBER de los libros.

Rodolfo Reyna, director editorial de Catapulta e integrante de la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP), señala que, debido al atraso cambiario, el sector editorial tendrá que ajustar los precios. “Todos los segmentos de la economía se reajustaron menos el libro”, agrega. Según Reyna, ya existía un atraso en el precio de los libros antes de la última devaluación. De abril de 2017 a abril de 2018, el precio de los libros había aumentado un 14%, mientras que la inflación de ese período superó el 25%. “Hay un espíritu de compra por parte de los lectores argentinos”, añade Reyna, que atribuye cierta responsabilidad a instituciones como la CAP y la Cámara Argentina del Libro a la hora de comunicar el costo de los libros. Una novedad de ficción o de no ficción ronda los 500 pesos. Reyna compara ese precio con el de otros productos y no lo considera elevado. No obstante, para muchos lectores los libros en la Argentina son caros. Hasta ahora, el eslabón más débil de la cadena lo representan los libreros, que deben afrontar aumentos de costos de alquiler y de servicios y una caída en las ventas.

Por suerte, existen señales alentadoras en medio de un panorama de incertidumbre económica. La Comisión de Educación de la CAP informó a LA NACION que mantiene contactos con los ministerios de Educación de la Nación, de la Provincia de Buenos Aires y de la Ciudad de Buenos Aires para reactivar compras de libros de literatura y no solamente de textos, como ocurrió desde que Cambiemos llegó al poder en 2015. “Habrá buenas noticias”, adelantan. La CAP dará a conocer en los próximos días El libro blanco de la industria editorial argentina 2018, informe anual que refleja la situación actual de esa industria creativa.